La
soledad y el aislamiento son unas de las “dolencias” que más
padecen las personas mayores. El ritmo de actividad y la moderna
organización familiar no son favorables ni a la vida en común ni a
compartir siquiera ratos de conversación de calidad. Alguna
discapacidad mental o física, la dificultad para ver o para oír,
puede ser un factor más en el aislamiento. Pero hay muchas personas
mayores que están en plenitud de facultades y aun así se quedan al
margen de las conversaciones, risas y bromas de todo el grupo. Y es
que además del salto generacional, la llamada brecha digital acaba
de separar a personas que viven en mundos distintos a pesar de
encontrarse bajo el mismo techo.
“El
ser humano es un ser social por naturaleza”.
Esta idea, que fue introducida por el filósofo Aristóteles en
tiempos remotos sigue muy presente en la actualidad. Las relaciones
sociales y el intercambio de apoyo social son una parte fundamental
de nuestro día a día cuando vivimos en sociedad.
El
apoyo social fue definido por Kahn y Antonucci (1980, pp. 267) como:
“las interacciones
interpersonales que incluyen uno o más de los siguientes
elementos-clave: afecto, afirmación y ayuda”.
En otras palabras, el apoyo social se da cuando una persona:
-
Expresa admiración, respeto o amor hacia la otra (afecto);
-
Demuestra que está de acuerdo con el otro, que sus actos u opiniones son correctas (afirmación); o
-
Le ofrece algún tipo de información o/y ayuda material o económica (ayuda).
En
España, la mayor parte del apoyo social que reciben las personas
mayores proviene de sus familiares, amigos o vecinos (Rogero-García,
2009), siendo su principal fuente de apoyo los hijos, seguidos del
cónyuge (Solé-Auró y Crimmins, 2014).
Hemos
pasado de una cultura que respetaba y valoraba la experiencia de los
ancianos a una cultura que exalta la juventud, la novedad, la
tecnología y la velocidad. A veces ni tan sólo el estilo de vida o
los valores son comunes.
La
primera condición para que estas personas mayores se sientan bien
entre gente más joven es demostrarles que ni resultan un estorbo, ni
los ignoramos ni queremos que sean diferentes a cómo son. La
comprensión y la empatía son las bases para cualquier relación y
en este caso consistirán en ser pacientes y generosos. Los abuelos
necesitan nuestra complicidad, nuestra atención, el cariño de
todos.
Disfrutar
de las distintas etapas de la vida juntos, una gran experiencia.
Nietos y abuelos se necesitan mutuamente. Se refuerzan vínculos
afectivos y se intercambian habilidades y conocimientos. Hay que
facilitar y potenciar este contacto.
Temas
de conversación:
La
gente mayor suele tener curiosidad por lo nuevo y quiere estar al día
pero a veces el tema no le resulta familiar y le cuesta comprender.
Cuando pasa esto, tiende a desconectar.
La
distancia emocional y el trato:
El
mejor antídoto contra la distancia emocional es un lenguaje corporal
cálido: el tacto cariñoso, una mano encima del hombro, un abrazo,
un beso. Y no ser tacaños en caricias verbales: hablarles en
positivo, comentar su buen aspecto o elogiar alguna habilidad,
iniciar conversaciones que les puedan interesar… Habrá que
facilitar la comprensión si es necesario: articular bien y hablar
alto y despacio.
Adultos
y niños se enriquecen mutuamente Una actitud atenta y cariñosa en
estos momentos de convivencia y celebraciones es una forma de
agradecerles todo lo que han hecho por nosotros y por la sociedad en
la que les tocó vivir. La historia se nutre del pasado, sin pasado
no hay presente; sin las generaciones anteriores no seríamos lo que
hoy somos. Sólo por esto, cada persona mayor, cada abuelo, merece un
enorme respeto.
No
hay ejemplo mejor, además, para nuestros hijos jóvenes que la
gratitud hacia nuestros progenitores, por todo lo que nos han dado,
por todo lo que han luchado.
En general, las
personas de la tercera edad son más tolerantes a los
defectos de sus amigos y seres queridos. Siempre están
dispuestas a compartir su sabiduría y experiencia con
los jóvenes, así como también aconsejarles qué cosas valen
la pena en realidad y cuáles son una pérdida
de tiempo.
Siempre
pedimos consejos a nuestros padres y abuelos, les pedimos
sus recetas o simplemente queremos que nos abracen. Es muy
importante recordar cuánto tiempo nos han dedicado y nos siguen
dedicando y cuánta atención y cariño necesitan. Solo
un par de horas a la semana, una llamada
telefónica al día, y aumentarás varias veces sus
probabilidades de vivir una vida más larga y feliz.
Entre
jóvenes y mayores
Las
relaciones entre jóvenes y mayores son más conflictivas de lo
deseable. El salto generacional dificulta a menudo la comunicación e
impide el entendimiento. Por este motivo, los espacios
intergeneracionales son cada vez más frecuentes. Se organizan
actividades conjuntas para que unos y otros se conozcan y, sobre
todo, para que se entiendan. Viven el mismo momento, pero de manera
diferente. Mayores y jóvenes comparten escenario, pero no guión.
Por ello, las prácticas intergeneracionales tienen la misión de
ponerles en contacto.
Las
actividades intergeneracionales son aquellas que tienen como objetivo
incrementar la cooperación e interacción entre dos generaciones a
partir del intercambio de experiencias y conocimiento.
Beneficios
de las relaciones intergeneracionales:
Los
beneficios derivados de estos programas son recíprocos, todas las
generaciones implicadas en el programa obtienen beneficios.
Mayores
Las
personas mayores que participan en programas intergeneracionales se
sienten más felices que otro de su misma edad y condiciones de
salud. Algunas investigaciones han mostrado que el incremento en la
actividad física, cognitiva y social que se obtiene a partir de los
programas intergeneracionales puede ayudar a mejorar la salud para la
población que envejece y mejorar el aprendizaje en los más jóvenes.
Otras
investigaciones indican que la participación en interacciones
intergeneracionales posibilita experiencias placenteras para las
personas mayores y mejora su autoimagen, su identidad, al incrementar
su sentimiento de ser útiles para los demás. Incluso personas
mayores que se encuentran en centros residenciales, personas
dependientes, pueden participar en programas intergeneracionales y
beneficiarse de este tipo de interacciones, aumentando su movilidad,
la interacción social y reduciendo sus tiempos de sueño o
somnolencia.
Las
personas mayores implicadas en actividades intergeneracionales se
sienten más felices que otros mayores de su misma edad y el
incremento en la actividad física, cognitiva y social que se obtiene
a partir de estas actividades puede ayudar a mejorar la salud
para la población que envejece y fomentar el aprendizaje en los más
jóvenes.
Estas
beneficiosas relaciones cubren ciertas necesidades como pueden ser en
las personas mayores educar, enseñar, transmitir valores y
costumbres culturales o dejar un legado.
Los
mayores pueden aprender nuevas tecnologías, pueden ayudar a los
niños a mejorar sus habilidades lectoras, compartir cariño y
amistad con las generaciones más jóvenes, proporcionar experiencias
de aprendizaje para los jóvenes.
Las
investigaciones realizadas desde la psicología muestran que las
personas mayores que están en contacto continuado con generaciones
más jóvenes experimentan muchos beneficios cognitivos, incluyendo
entre otros, una reducción en las pérdidas de memoria, en la
sintomatología depresiva, en los sentimientos de soledad y
aislamiento y un incremento en la satisfacción con la vida.
Para
el colectivo de personas mayores, estas interacciones posibilitan
experiencias placenteras y mejora su autoimagen, su identidad, al
incrementar su sentimiento de ser útiles para los demás. Pueden
aprender nuevas tecnologías, pueden ayudar a los niños a mejorar
sus habilidades lectoras, compartir cariño y amistad con las
generaciones más jóvenes, proporcionar experiencias de aprendizaje
para los jóvenes.
Otras
investigaciones efectuadas desde la psicología muestran que las
personas mayores que están en contacto continuado con generaciones
más jóvenes experimentan muchos beneficios cognitivos, incluyendo
entre otros, una reducción en las pérdidas de memoria, en la
sintomatología depresiva, en los sentimientos de soledad y
aislamiento y un incremento en la satisfacción con la vida.
Niños
y jóvenes:
Los
niños y jóvenes obtienen también beneficios positivos en su
participación en programas intergeneracionales: mejoran sus
habilidades sociales, sobre todo la empatía y la tolerancia hacia el
diferente, obtienen mejores resultados académicos y tienen menos
peligro de participar en comportamientos de riesgo social.
En
los menores, se cubren necesidades como ser cuidado, tener identidad
cultural, modelos positivos, aprender del pasado, etc.
De
igual modo, ponen de manifiesto que los niños que no interactúan
con personas mayores, tendrán mayores dificultades para entenderlos.
A mayor cercanía y familiaridad entre niños y mayores, mayor
conocimiento mutuo y percepciones más adecuadas y menos sesgadas. De
modo que cuanto antes se desarrollen relaciones positivas entre niños
y mayores, menos probabilidad de que al crecer desarrollen una
percepción negativa de las personas con más edad.
Ambos
Además, las relaciones
intergeneracionales proporcionan algo que no se puede conseguir en
ningún otro lugar. Estas relaciones conectan a unos y a otros con el
pasado, con el futuro y con el fluir de la vida. Cuando niños y
jóvenes tienen relaciones cercanas con personas mayores, los más
jóvenes tienen una mejor autoestima y un mayor conocimiento de sí
mismos. Los mayores que participan en actividades con niños y
jóvenes pueden afrontar mejor el estrés, tolerar mejor la
frustración y tener una mayor perspectiva de los acontecimientos,
siendo capaces de analizarlos mejor y de manera más objetiva.
Beneficios:
-
Proporcionar una oportunidad para que ambos aprendan nuevas habilidades
-
Ayudar a aliviar miedos que los niños o jóvenes pueden tener sobre la vejez y el envejecimiento
-
Ayudar a los niños o jóvenes a entender su propio envejecimiento, a conocer y aceptar los cambios en su propio cuerpo, que llegarán
-
Rejuvenecer y energizar a los más mayores
-
Ayudar a reducir la sintomatología depresiva en los mayores
-
Reducir el aislamiento de los mayores.
-
Ofrece a niños o jóvenes y mayores un sentido de utilidad a sus vidas.
¿Qué beneficios
obtienen las personas mayores?
Los programas se centran en personas
mayores que ofrecen servicios a jóvenes o niños, jóvenes que
ofrecen servicios a mayores y jóvenes y mayores que ofrecen
servicios a la comunidad.
Los
beneficios de
las relaciones intergeneracionales en
las personas mayores pueden ser:
-
Mejora de la autoestima.
-
Cambios en estado de ánimo y aumento de vitalidad.
-
Disminución de aislamiento y sentimiento de soledad.
-
Aumento de oportunidades en acompañamiento.
-
Integración en vida comunitaria.
-
Seguir aprendiendo.
¿Cuáles
son los objetivos?
Los
programas intergeneracionales aumentan
la interacción, cooperación e intercambio
entre personas de distinta generación. Con estos programas se
consigue compartir habilidades, conocimientos y experiencias entre
jóvenes y mayores. Sus objetivos
son:
-
Promover el envejecimiento activo, la solidaridad intergeneracional y la vitalidad y dignidad de todas las personas, y esforzarse más por movilizar el potencial de las personas mayores.
-
Perseguir objetivos específicos en relación con el envejecimiento activo y la solidaridad entre las generaciones.
-
Promover actividades que sirvan para luchar contra la discriminación por razón de edad, superar los estereotipos relacionados con la edad.
-
PROYECTOS
El intercambio intergeneracional como nueva forma de convivencia solidaria
Existen muchos motivos por los
cuales las personas mayores no quieren dejar su hogar:
-
El apego a la vivienda propia.
-
La permanencia en su entorno social.
-
Libertad para programar su actividad diaria, etc.
Como
respuesta a esta situación están surgiendo nuevas formas de
convivencia. Una iniciativa muy interesante es la que promueve en
Madrid la Fundación
Diversitas y la
Asociación
Provivienda:
Compartiendo Casa, Compartiendo Vida.
Se trata de un proyecto de
intercambio intergeneracional que ofrece una alternativa a los
mayores que viven solos a través de la convivencia en sus hogares
con personas que no tienen acceso a una vivienda; proporcionándoles
un alojamiento digno y adecuado a sus necesidades y posibilidades.
Consiste en que la persona mayor
ofrece su vivienda habitual para compartirla con familias o personas
que, por alguna razón, tienen dificultades para acceder a una
vivienda en el mercado libre del alquiler. A cambio del
alojamiento, la persona o personas que entran a vivir en la casa
acompañarán en el hogar y ayudarán a la persona mayor en sus
tareas diarias, creándose un espacio de convivencia beneficioso para
ambas partes:
Por un lado, se facilita el acceso a
la vivienda a personas o familias en situación de vulnerabilidad
social.
Por otro lado, se mejora la calidad
de vida de las personas mayores.
La finalidad de esta actividad de
intercambio intergeneracional es aprovechar las potencialidades de
ambos grupos de población y desarrollar un espíritu solidario,
fomentando la creación de vínculos de apoyo intergeneracional e
intercultural. Siendo las personas destinatarias del proyecto las
siguientes:
-
Personas mayores de 65 años que viven solas.
-
Personas que, aunque cuentan con ingresos propios para la cobertura de las necesidades básicas, tienen dificultad para alquilar una vivienda debido a la precariedad de los ingresos.
La convivencia se desarrolla a
través de un marco jurídico en el que se garantizan las condiciones
de la misma (duración de la convivencia, mantenimiento y
conservación de la vivienda, funciones de acompañamiento a la
persona mayor, etc.).
Este proyecto es un ejemplo de
iniciativa que promueve y fortalece las relaciones solidarias entre
las generaciones, teniendo presentes las necesidades específicas de
los más mayores y de las personas de otras edades.
Afortunadamente,
cada vez más se están poniendo en marcha intervenciones dirigidas a
promover el intercambio del apoyo intergeneracional fuera del ámbito
familiar. Un ejemplo de ello es el proyecto Present
Perfect, que se
presenta en un documental con estreno previsto para el año 2017. En
una ciudad de los Estados Unidos, los residentes de una residencia
para personas mayores conviven y comparten actividades cotidianas con
los niños que frecuentan una guardería ubicada en el mismo
edificio.
En
España también existen algunos proyectos intergeneracionales muy
interesantes, como es el caso del Proyecto
Smile
Connect, que utiliza
las nuevas tecnologías para acercar las personas mayores a los
jóvenes extranjeros que vienen a España a estudiar. Por medio de
videollamadas, las personas mayores charlan con los estudiantes,
permitiendo que ellos practiquen el castellano y, a la vez,
reforzando la autoestima de las personas mayores, que se sienten más
valoradas.
También
cabe destacar los programas de voluntariado de la fundación Adopta
un Abuelo
y el organizado por la fundación Amigos de los Mayores, llamado
Grandes
Vecinos.
Ambos promueven el encuentro entre personas mayores en situación de
vulnerabilidad y personas más jóvenes para que les hagan compañía
y les ofrezcan alguna ayuda puntual.
En
el caso de Adopta un Abuelo, la persona que quiera dedicar algunas
horas de su tiempo y visitar a una persona mayor en las residencias
que participan en el proyecto debe apuntarse a través de su página
web.
Actualmente, el proyecto se ha puesto en marcha en Madrid, Granada y
Santander.
El
proyecto Grandes Vecinos, inspirado en las redes sociales, tiene como
objetivo promover el espíritu de solidaridad vecinal al poner en
contacto las personas mayores que viven en sus domicilios con los
vecinos que viven en el mismo barrio
ENLACES
DE INTERÉS:
Adopta
un Abuelo: https://www.adoptaunabuelo.org/
El
País: Adoptado a los 86
años (16 de octubre de
2016).
Grandes
Vecinos: https://www.grandesvecinos.org/
Present
Perfect: http://www.presentperfectfilm.com/
QMayor:
Videollamadas que
emocionan a dos generaciones
(15 de septiembre de 2015).
http://www.qmayor.com/tecnologia/videollamadas-que-emocionan-a-dos-generaciones/
Grandes
Vecinos, solidaridad entre vecinos contra la soledad de las personas
mayores (Completo):
https://www.youtube.com/watch?v=w9810wKz0c0
Como simepre place leerte
ResponderEliminarEstoy integrada a una familia donde los mayores estamos presentes, si bien esllos tienen sus tiempos y espacios
Saber darle oxigeno a los jovenes como yo digo es bueno ya que no se sienten aptrapados en el DEBER de estar con la abu
Sino que participan a ella de muchos de sus loros y pesares
En lugares de reunion es positivo esa integracion como tambien en pasatiempos
Cariños
Gracias por tu reflexión, un placer tu participación.
ResponderEliminarUna gran sonrisa.
Tu articulo estaba genial. La forma en la que escribes y detallas todo es maravillosa, ¡muy buen post!
ResponderEliminar¡Sigue escribiendo sobre Relaciones por favor!
En todos los tratados de psicología se indica que cuanto mayor es la preparación y nivel educativo de las personas, tanto menos decrecen con la edad sus facultades mentales. Una sociedad que no se ha preocupado de formase intelectualmente genera personas mayores sin sus facultades a pleno rendimiento.Isidoro.
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