lunes, 10 de marzo de 2014

La gratitud en nuestra mejora de calidad de vida



¡Gracias a todos los que leéis este blog! 

Hace tiempo que quería opinar sobre el  valor de la gratitud, pues considero que, una vez superada la media vida, sería  una necesidad convertida en satisfacción trasmitir mi agradecimiento a todas las personas que compartieron conmigo buenos y malos momentos. También me gustaría  compartir  información de otras personas poniéndola a vuestra disposición  para que la empleéis como creáis conveniente. Os doy las gracias porque con vuestro trabajo podéis contribuir a difundir  momentos de alegría a la gente próxima a vosotros.

La gratitud, el amor,  la generosidad, la amabilidad y la empatía a parte de estar correlacionadas son valores que nos pueden poner en camino hacia el logro de la felicidad.

Es importante preguntarse: ¿he dicho “GRACIAS” suficientes veces hoy?, porque el que lo escucha se siente  bien y al que lo dice, le gusta sentirse reconocido ya que acrecienta también su autoestima. Así que  utilizar palabras como “Gracias”, “Te lo agradezco” etc… deben empezar a ser  importantes en nuestro vocabulario.

Para algunas personas es muy fácil dar las “Gracias” por los pequeños servicios cotidianos que recibimos: el desayuno, la ropa limpia, los compañeros de oficina. Pero tenemos que pensar que la gratitud no significa devolver el favor, ser agradecido no es pagar una deuda, “Es reconocer la generosidad ajena”.

A lo largo del tiempo hemos sido influenciados o marcados por personas que nos han acompañado desde el principio de nuestra vida, otras  aparecieron después  y han estado acompañándonos en nuestro desarrollo y han participado en nuestro aprendizaje.

Sería el momento de plantearnos ¿Qué nos aporta la gratitud?, ¿Cómo influye en nuestras relaciones? Y ¿Cuáles son las consecuencias de ser agradecido?

Puedes sentirte agradecido muchas veces al día por las pequeñas cosas que suceden como   por ejemplo, si te gustan las plantas y tienes alguna en casa puedes agradecer lo hermosas  y la alegría que desprenden cuando florecen.

También puedes expresar gratitud a los demás, no solo por hacer favores, sino porque son parte de tu vida.

Expresar gratitud no tiene nada que ver  con las creencias sean del tipo que sean, podemos estar agradecidos a la vida, al mundo…
 

Me gusta la definición de gratitud que da Yves-Alexandre Thalmann “Sentir gratitud hacia alguien o algo es un movimiento hacia el exterior de nosotros, que nos lleva hacia los demás y el mundo; una ola que nos sumerge al tiempo que nos apacigua; un calor que irradia desde nuestro corazón; una impresión benéfica de que las cosas son exactamente como deberían de ser.”
 
Píldoras sobre la gratitud
 
 “Tan solo hay un pecado, del cual surgen los demás… es la ingratitud. Solo hay una virtud: la gratitud. El niño de pecho la celebra durmiendo tras haber mamado el pecho materno, y el girasol, orientando su flor hacia la luz.”
Ernst Jünger
“Sentir gratitud y no expresarla es como envolver un regalo y no darlo”
William Arthur Ward
 “Todo nuestro descontento por aquello de lo que carecemos procede de nuestra falta de gratitud por lo que tenemos”.
Daniel Defoe
“El agradecimiento es la memoria del corazón”
Lao Tsé
“Expresar gratitud es la mejor de todas las estrategias para alcanzar la felicidad”
Soja Lyubomirky
“El mejor medio para hacer buenos a los niños es hacerlos felices”
Oscar Wilde
“Agradece  a la llama su luz, pero no olvides el pie del candil que, paciente, la sostiene.”
Rabindranath Tagore



Algunas cosas que se pueden hacer

  • Cartas de agradecimiento. A todas las personas por las que te sientas agradecidas por algo.
  • Diario de satisfacciones. Donde expresaras gratitud hacia ti misma. Apuntar algunas cosas para hacer diariamente y sentirse agradecidos por ellas.
Desde la Psicología

Watking y compañeros, pidieron a unos participantes; en unos experimentos que realizaron;  probar una serie de ejercicios de gratitud diferentes, tales como pensar en una persona viva por quien sintieran gratitud, escribir sobre alguien de quien se sintieran  agradecidos o escribir una carta para entregarla a una persona por la que se sintiera gratitud. Más tarde se pidió a los participantes del grupo de control que describieran  su estado emocional. Los participantes que habían realizado un ejercicio de gratitud mostraron aumentos en sus experiencias de emoción positiva inmediatamente después del ejercicio, y este efecto fue mayor para los participantes a los que se les pidió pensar en una persona de la que estaban agradecidos. Los participantes que tenían personalidades agradecidas desde un primer momento, mostraron un mayor benéfico de estos ejercicios de gratitud.
Desde el punto de vista de la Psicoterapia Cognitiva  os dejo un trabajo bastante interesante sobre la gratitud:

http://www.palermo.edu/cienciassociales/publicaciones/pdf/Psico11/11Psico_01.pdf
 
 
 
 
Algunas reflexiones
 
Quiero compartir dos reflexiones de dos buenas amigas:
  Mi amiga Rosa:
El regalo de decir “Gracias por ser tú”
“Todos nosotros tenemos personas en nuestra vida que nos importan, unas mucho,  otras menos  y otras quizá pasan más desapercibidas. Parece que es lo normal tener a nuestro alrededor la pareja,  nuestros padres, hijos, amigos, compañeros de trabajo, conocidos, vecinos como si fueran a vivir eternamente.  Quizá no nos paramos a pensar y sentir que ELLOS son vitales para que se actualice nuestra capacidad de amar.
Los días nacen y mueren con un  sinfín de actividades y movimientos. Parece que todos vamos bajo la consigna de  ¡¡rápido, rápido, rápido!! Desde la mañana a la noche nuestra vida se desgrana  en el hacer, el pensar, el sentir, actividad frenética que nos saca del presente, del aquí y ahora.  No  nos damos cuenta del gran valor que representan los otros en actualizar nuestro potencial  de amar, de experimentar, de gozar y de compartir.
La  oportunidad de expresar y sentir amor se presenta justamente a través de la convivencia  con los más cercanos. Es la alegría de recibir,  la alegría de dar.
¿Qué pasaría en nuestro mundo si todos optáramos por vivir desde la valoración y gratitud conscientes?
¿Qué pasa en nuestro corazón, nuestra energía amatoria, cuando nos paramos, en silencio, dando espacio a la singularidad del otro, esa persona que está en nuestra vida?
¿Qué ocurre cuando le decimos al otro “Gracias por ser tú”, es decir, gracias por existir, por ser como eres, por aportar al mundo tu singularidad, tu gracia, tu talento, tu forma especial de hacer, hablar y sentir.
Gracias por compartir conmigo tu vida, tus palabras o tus silencios. Gracias por hacerme reír, por decirme esas tonterías que provocan mi  alegría   Gracias por decirme aquellas cosas de mí que me cuesta aceptar. Gracias por tu apoyo, gracias por la paciencia que despliegas  esos días en que ni yo misma me aguanto. Gracias por pasar por alto mis torpezas y mi espesura mental. Gracias por poner buen humor en esos días en que todo parece salirme mal.
Gracias por quererme tal como soy, sin querer ni pretender que sea diferente. Porque cuando tu haces eso, algo en mí se abre, se ablanda, y siento que el mundo es amable.”
Comparto su Blog: http://www.educar-hoy.es/
 
 
 
Mi amiga Emy:
 
Mi palabra mágica. ¡GRACIAS!
Sentida desde el corazón y con una sonrisa, es una caricia en la distancia, puede parar una regañina y alargar el tiempo de un abrazo.
 Evocando el valor de todo lo sencillo, de lo cual me declaro defensora, creo que practicar la gratitud, es la mejor inversión en estos momentos. (Gracias; producto de muy bajo coste con alto rendimiento).
Creo, que agradece el que sabe recibir.
Cada día, agradezco a Dios, porque de Él recibo la magia que doy.
Desde el corazón...   GRACIAS, GRACIAS, GRACIAS!!!
Todas las fotos del articulo, son creaciones suyas… ¡GRACIAS EMY!

 
Que opinan algunos profesionales
 
La gratitud es muchas cosas para muchas personas. Es asombro,  es agradecimiento, es mirar  el lado bueno de un contratiempo, es comprender la abundancia, es agradecer a alguien  en tu vida, es dar gracias a Dios, es literalmente dar las gracias por lo que tienes. Es disfrutar, es no dar nada por sentado, es afrontar, es centrarse en el presente. La gratitud es un antídoto contra las emociones negativas, un neutralizador de la envidia, la avaricia, la hostilidad, la preocupación y la irritación.    Sin embargo, la persona media probablemente asocia la gratitud con dar  las gracias por un regalo o por algo que ha recibido.
Robert Emmons, la define como “Un sentimiento de asombro, agradecimiento y apreciación por la vida”. La práctica de la gratitud supone centrarse en el presente: en apreciar tu vida como es hoy y lo que le ha hecho así.
En algunos estudios experimentales que piden muestras de gratitud a personas desprevenidas y  a continuación, registran las consecuencias.
En el primero los participantes que tuvieron que manifestar gratitud tendieron a sentirse más optimistas y más satisfechos con su vida.
Otros estudios han demostrado que los días que las personas se esfuerzan por  expresar su gratitud  experimentan más emociones positivas (Es decir, sentimientos como interés, entusiasmo, alegría y orgullo), y es más probable que digan que han ayudado a alguien, que se sientan conectados con los demás, y hasta que duerman bien durante más horas.
Ocho maneras  en que la gratitud aumenta la felicidad
 
  1. En primer lugar, pensar con gratitud  ayuda a saborear las experiencias  positivas de la vida.
  2.  En segundo lugar, expresar gratitud refuerza la autoestima y el amor propio.
  3. En tercer lugar, la gratitud nos ayuda a afrontar el estrés y el trauma.
  4. En cuarto lugar, la expresión de la gratitud estimula el comportamiento moral.
  5. En quinto lugar, la gratitud puede ayudar a establecer vínculos sociales a fortalecer las relaciones existentes y a preocuparse de las nuevas.
  6. En sexto lugar, expresar gratitud tiende a inhibir las comparaciones envidiosas con los demás.
  7. En séptimo lugar, practicar la gratitud es incompatible con emociones negativas, y de hecho puede reducir o evitar sentimientos como la rabia, la amargura y la codicia. Un psiquiatra decía que la gratitud… disuelve los sentimientos negativos: la rabia y los celos se funden en su abrazo, y el miedo y la actitud defensiva se encogen.
  8. En octavo lugar, aunque no el menos importante, la gratitud nos ayuda a frustrar la adaptación hedonista.



 
Mi agradecimiento
 
            Tengo  tanto que agradecer que todos los días mi pensamiento y mi voz se dirigen hacia muchas personas y situaciones,  pero no quiero concretar pues sería hacer el artículo muy largo, sin embargo si me gustaría   generalizar en algunos casos.
Deseo dar las gracias desde el momento que me levanto al que me acuesto por esas cosas tan bonitas e interesantes que ocurren alrededor de mí.
Gracias a todos mis amigos
También quiero expresar mi agradecimiento  a mi familia y a todas las personas cercanas y a aquellas que comparten conmigo parte de mi tiempo.
            Siempre estaré en deuda con todos los lectores de mi blog,  ¡GRACIAS! Por aprender juntos.
Quiero dar un montón de gracias a todos mis alumnos mayores por compartir conmigo buenos momentos, me siento compensado con su asistencia a mis talleres ver como esa fragilidad, que se hace más visible en los mayores nos demuestra que todos necesitamos y nos enriquecemos mutuamente.
Me siento orgulloso de compartir. Cada día que pasa veo como mi tiempo se va haciendo más valioso, pues compruebo con suma satisfacción  como ellos lo saben valorar.
Trabajo con personas que han disfrutado de una vida larga, unas veces más afortunada otras más complicada y difícil y de ese proceso, nace la sabiduría que ellos comparten y nosotros aprendemos.
Debemos ser agradecidos a esas personas  que en el pasado crearon nuestro presente y nosotros junto con lo que construyan los que vienen detrás nuestra, será el futuro de nuestro bienestar.
Leí en algún sitio que “Las personas mayores son un  mundo virgen sin explotar, un mundo del cual antes o después cada uno de nosotros pasaremos a formar parte.”
Debemos aprovechar el patrimonio de nuestros mayores, y para preservar ese patrimonio es condición indispensable que exista una trasmisión oral desde las personas mayores a sus descendientes y así sucesivamente.
 
 
 
La gratitud desde la música
 
Quiero compartir, una serie de videos de música, donde  mujeres con sentido común y una gran carga de humildad y lucha por los derechos humanos  escribieron y cantaron una de las canciones más bellas sobre la gratitud. La letra de la canción es la misma, pero  la voz  y el alma ponen su particular visión en cada una de ellas.
http://www.youtube.com/watch?v=rMuTXcf3-6A (Joan Báez y Mercedes Sosa)
 
Videos:

 
Bibliografía:
 
DEMARTINI. John. El efecto Gratitud. ED. Urano
THALMAN.Yves-Alexandre. Cuaderno de ejercicios de gratitud (2012). ED. Urano.

domingo, 19 de enero de 2014

Estar a bien con uno mismo desde la escritura




Escribir posee una capacidad terapéutica que han intuido desde siempre los escritores de todos los tiempos. Su parte racional, ligada al lenguaje, y su parte artística, creativa y emocional, le confiere la propiedad única de aunar estas dos facetas del ser humano.
 
            Gracias a la escritura, la persona es capaz de estructurar su pensamiento, desahogar estas emociones cuando le desbordan, tomar distancia sobre lo que le ocurre, descubrir sus recursos personales, y reflexionar sobre sus deseos, sus relaciones o sus conductas.

 José María Calleja dice: “Escribir tiene algo de terapéutico. Escribir responde a la necesidad, para algunos ineludible, de contar; de contar historias, de elegir bien las palabras que mejor sirvan para contarlas; de contar aquello que uno ve, siente, lee, imagina, vive. Escribir es contar lo que uno necesita contar: contarse a uno mismo o contar a los otros. Pero escribir puede servir, además, para tratar de organizarse la cabeza, para saber lo que le pasa a uno, para volcar algo que de otra forma le quemaría dentro, para salir de un agujero. Digámoslo ya: escribir puede servir para ahorrarse el diván.”

Escribir nos conecta con nuestro “yo” más profundo y se convierte en un sincero ejercicio de autoconocimiento. A través de las palabras concretamos las emociones que hay en nuestro interior. Al escribir aprendemos a explorarnos; pero sobre todo, a materializar la deseada transformación personal.

Escribir las más íntimas reflexiones es un acto terapéutico y un antídoto para la insatisfacción o el sufrimiento. La escritura se convierte entonces en una profunda práctica espiritual.

Si vamos a empezar a escribir, un buen comienzo es saber por qué voy a escribir –aunque no es el único comienzo – Hay muchísimos autores que en algún momento, bien por haber sido entrevistados, bien porque han querido hacer un pequeño autoanálisis, han escrito sus razones para escribir. Benedetti en su libro “Variaciones sobre el olvido” nos cuenta ciertas respuestas como la de José Donoso: “Escribo para saber por qué escribo”, Fred Uhlmann dice: “Escribo por necesidad”, García Márquez responde: “Escribo para que mis amigos me quieran más”. En el fondo no sabemos por qué escribimos lo que sí sabemos es el enorme placer que produce la escritura y el gran alivio que ofrece como terapia.
 

“Escribir es una catarsis, que le permite a nuestros fantasmas, esos que nos habitan y nos asustan, salir para siempre. Nos permite también guardar en un cofre nuestros más preciados recuerdos, desde el olor a mango maduro de nuestra casa materna, hasta aquella canción con la que nos enamoramos.

Escribir es la posibilidad de crear el mundo que deseamos en el momento en que queramos.”

“Carla Ramírez Brunetti”

            Lo único que hace falta para empezar es un cuaderno y un bolígrafo, o hacer uso de las nuevas tecnologías, como el ordenador. Lo normal es que el  que escribe elija el espacio y el instante que desee.

            Tómese un tiempo para escribir. La privacidad y comodidad son fundamentales. Use al menos 20 minutos para su ejercicio diario. Si no se siente muy  inspirado un día no se desanime, continúe el ejercicio. No censure su texto, escriba lo que quiera y sienta, no tiene ataduras de ningún tipo.

            No se preocupe por la ortografía, ni por la gramática, lo que nos interesa es dejar fluir la información interior hacia fuera.
   

Seria importante llevar siempre una libreta encima donde podamos anotar, pensamientos, sucesos que nos pasan, o los debates internos que experimentamos, para luego una vez en casa y más tranquilos podamos escribir más detenidamente.
 
Algunos ejercicios para realizar:



Como hacer un diario terapéutico:



Fisiología del cerebro

La formación reticular

            Desde la médula espinal hasta el tálamo. Constituye una red de neuronas que ayudan a controlar la excitación y la atención. Con la colaboración de la corteza cerebral, la formación reticular puede permitir que, mientras leemos o escribimos, los estímulos de alrededor parezcan menos intensos haciéndonos menos sensibles a ellos, lo que permite incrementar nuestra concentración en el asunto que tratamos. No obstante, en ese estado de concentración podemos discriminar entre un estímulo importante y significativo y otro que no lo sea, ya que así estamos procesando toda la información ambiental aunque de un modo no consciente. De esta forma reaccionamos ante nuestro nombre o ante el llanto lejano de nuestro hijo aunque estemos muy concentrados, dormidos o distraídos.

Al sentarnos a escribir sobre nuestra vida, sobre nuestro problema, ya sea su sentido, causas o, sobre todo, soluciones, propósitos o decisiones, la formación reticular va a facilitar que esto se convierta en un trabajo intenso y relevante al tiempo que va a permitir que lo “iluminado” en ese tiempo de trabajo sea un reclamo para nuestra atención aun después de acabada la tarea. Por ejemplo, si yo reflexiono, mientras escribo, sobre las tres cosas que mejoraron mi ánimo en la semana y anoto: Reunión de amigos, piscina y concierto. Mi atención a los estímulos que hablen o me recuerden a esas circunstancias en los próximos días se verá incrementada.

Centros de la memoria

Escribiendo insistentemente sobre un recuerdo negativo podemos llegar a perpetuarlo como algo más amenazante de lo que nunca en realidad fue o como algo mucho más benigno. Sabemos también, y hay múltiples experimentos que lo demuestran, al respecto de los cuales nacieron las terapias de desensibilización sistemática, que la exposición, graduada, controlada y segura a un estímulo negativo provoca la pérdida de intensidad en su significado por habituación. Por esto, hablar y escribir de los hechos negativos puede suponer un alivio, sobre todo si va acompañado del trabajo previo, posterior o simultáneo de reencuadrarlo o reestructurarlo en un contexto más positivo.

Hemisferios cerebrales

El proceso de escribir implica de diversa manera a ambos hemisferios, con lo que el trabajo se puede considerar completo, al permitir el aprovechamiento de todas nuestras capacidades. De un lado el hemisferio izquierdo llevará un trabajo analítico-lógico de nuestro pensamiento y de otro lado el hemisferio derecho podrá encontrar posibilidades de manifestarse desde ángulos con los que habitualmente no se trabaja en la búsqueda de soluciones a los problemas, esto es desde el campo creativo, intuitivo, experiencial e imaginativo. Con la escritura y dependiendo de la personalidad, el momento o las circunstancias podemos pasar con facilidad de un lado a otro, de lo lógico a la revelación explosiva que aporta sentido sin que podamos comprender como exactamente.

La terapeuta Carmen Velasco asegura que un estudio de las universidades de Stavanger en Noruega y del Mediterráneo de Marsella en Francia, “arrojó que el escribir con una sola mano mediante lápiz o bolígrafo para dar forma a nuestros pensamientos sobre el papel, estimula las capacidades neuronales más complejas y ejercita más el cerebro que con un teclado”, y que el escribir es una buena gimnasia para el cerebro.

La escritura como recurso en Psicología



Viktor Frankl: “Fue un neurólogo y psiquiatra austriaco, fundador de la Logoterapia. Sobrevivió desde 1942 hasta 1945 en varios campos de concentración nazis, incluidos Auschwitz y Dachau. A partir de esa experiencia, escribió el libro El hombre en busca de sentido.”

“tenemos que guiar al paciente a imaginar su propia vida como una novela en la que él es el protagonista y de el depende el desarrollo de los sucesos y la determinación de lo que va a suceder en los capítulos siguientes. Tenemos que apelar a su persona, a su actividad, invitándolo a imaginar la posibilidad de llegar a un punto extremo y de estar escribiendo su propia biografía. Esto le permitirá actuar con un mayor sentido de responsabilidad”.

Daniele Bruzzone: Pedagogo y miembro del consejo Directivo de la asociación de Logoterapia y Análisis Existencialista Flankliana (ALAEF).
 
“La escritura puede ser una herramienta en la Logoterapia, ya que la escritura es un dispositivo, o sea que es una técnica que le da forma a nuestra historia, a nuestra personalidad. La mente es un aparato generador de textos y de significados, y lo hace de manera narrativa. La mente construye, descontruye y reconstruye el sentido de ese cuento que es la existencia. (…) no transforma los acontecimientos, sino el sentido que estos tienen”.

Alejandro De Barbieri Psicólogo clínico y Logoterapeuta uruguayo, resume las ventajas de la incorporación de la escritura al proceso de psicoterapia, en su articulo “la cura por la palabra escrita”. Y nos dice:

Compromiso:

El invitar al paciente a escribir sobre su proceso, aumenta el compromiso del paciente para con su propio proceso de curación, lo mantiene “conectado” con él mismo y con su proceso, entre una sesión y otra; es decir, ayuda a mantener la continuidad del mismo ya que se reduce el “corte” que algunos pacientes hacen entre una sesión y otra.

 Participación activa:

Lo hace sentirse más activo y disminuye la proyección de la “cura o de la palabra mágica en el terapeuta. El paciente es protagonista de su propia recuperación.”

Expresión de sentimientos:

Facilita la expresión de sentimientos y emociones.

Favorece la derreflexion:

El paciente deja de rumiar sobre sí mismo, para plasmar la idea en el papel.

Favorece el autodistanciamiento:

Tomamos distancia de lo que nos pasa, ya que escribir implica un proceso secundario de elaboración sobre lo vivido.

 
 


Freud destacó la importancia de la escritura en la terapia; y la usó, por ejemplo, para las asociaciones escritas en torno a los sueños. Jung, orienta la escritura en la misma dirección del desarrollo personal, la creatividad y la integración. Otros como Pers, Hafferline, Goldman y tantos otros, han sabido ver en el acto de escribir un método excelente para la mejor comprensión de los problemas, las crisis o los disturbios emocionales.

Haroldo Martínez, psiquiatra general del Hospital Psiquiátrico Nacional de Panamá y psiquiatra de niños y adolescentes de la Universidad Nacional Autónoma de México, expresa que él particularmente suele dejarles tareas a los pacientes, y entre ellas está el plasmar cosas, situaciones y sentimientos en papel. “La autobiografía es uno de los métodos para mejorar el trastorno de estrés postraumático -en caso de violación, maltrato, secuestro u otro suceso-, el cual busca que el paciente pueda normalizar los hechos y proceder a una forma de curación”, asegura el especialista agregando que el hecho de escribir lo que piensa y lo que pasa por su mente es un acto terapéutico. “Así va dejando de tenerle miedo a sus pensamientos”, concluye Martínez.

Quiero citar a Alexis Merchán, un Psicólogo experto en el área vocacional, que habla así sobre la escritura: “Llevar un registro de lo que nos pasa, cómo nos sentimos, o lo que pensamos acerca de nuestra propia vida, además de ser un excelente ejercicio de síntesis, permite conocernos mejor y darle una voz a nuestro interior…cuando escribimos lo que pensamos, logramos tener una mejor perspectiva de las cosas y hacemos trabajar a nuestra mente de una manera más ordenada.”


La escritura como recurso en la enseñanza




El objetivo principal de la educación es propiciar y favorecer el desarrollo de la personalidad de los alumnos. El profesor en el aula no solo tiene en sus manos la posibilidad de transmitir conocimientos, sino una preciada oportunidad de abrirles las puertas a su mundo interior, a sus recursos personales, a su aceptación y valoración como individuos. Las estrategias para conseguir estos objetivos son  múltiples y variadas, y entre ellas se encuentra la escritura.

            La voz, los textos, la palabra escrita, son las herramientas más usadas en el aula para el aprendizaje. El niño aprende con ellas a estructurar su mundo y su realidad, a organizar sus ideas y a expresarlas, a asimilar conocimientos, y a realizar las tareas con orden, lógica, corrección y coherencia.

            Las palabras orales y escritas están a la orden del día en el niño y el profesor debe utilizar esos recursos para ayudar a que se conozcan, reflexionen, fomenten su creatividad, expresen sus emociones o resuelvan sus problemas.

            Los ejercicios de escritura pueden  servir de complemento en las aulas de enseñanza secundaria y en ocasiones en los últimos niveles de primaria, sobre todo desde las sesiones de tutoría. El educador podrá adaptarlos a las necesidades del grupo al que van dirigidos y propiciar no solo que sus miembros reflexionen por si mismos o que se conozcan, sino que se integren en el aula y se acepten entre ellos. Por otra parte, el profesor de lengua y literatura, por la afinidad de su asignatura con esta herramienta, podrá integrar muchas de estas actividades en los contenidos de su programación, contribuyendo no solo a fomentar la creatividad de sus alumnos, sino a su desarrollo como personas.

Tomar una tila, respirar hondo, dormir bien... A las múltiples estrategias para vencer los nervios antes de los exámenes se suma ahora la escritura. Una investigación, publicada en 'Science', recalca las bondades de reflejar por escrito las emociones hacia la prueba a la que vamos a someternos. Esta práctica libera la presión mental y favorece unos buenos resultados. "Una intervención de 10 minutos, previa al examen, (escribir sobre como está uno), y derivada de las teorías psicológicas sobre el estrés y el rendimiento, puede prevenir el agobio y mejorar la actuación, sobre todo entre los estudiantes que habitualmente se ponen nerviosos ante las pruebas", sostienen Gerardo Ramírez y Sian L. Beilock, de la Universidad de Chicago (EEUU).

Como recalcan estos autores, la sensación de nerviosismo que muchos sienten antes de someterse a una prueba 'emborrona' la memoria a corto plazo. Esto se suele traducir en una peor actuación y, por tanto, en unas notas más bajas de lo esperado.

"Escribir podría aliviar la carga de las preocupaciones [...] al ofrecer una oportunidad para reevaluar la experiencia estresante", afirma el trabajo. Bajo esa máxima, se ofreció la oportunidad de expresar por escrito sus pensamientos y sensaciones a varios grupos de estudiantes.


La escritura como recurso de enfermedad




James W. Pennebaker, profesor de Psicología en la Universidad de Texas, que desde la década de los 80 estudia el poder curativo de la escritura, ha investigado el beneficio, no solo a nivel emocional sino también a nivel corporal, que posee esta terapia. Al escribir se ve implicada por un lado, la parte artística, irracional y emocional de la creatividad humana, y por el otro, la parte más lógica, racional y estructurada del lenguaje. Por lo tanto, se ponen en funcionamiento los dos hemisferios cerebrales, que interrelacionados ayudan a la regulación del sistema límbico y el equilibrio emocional. Habla de cómo aquellos traumas vividos, aquellas vivencias que se guardan en nuestro silencio mas profundo, son desencadenantes en muchas ocasiones del estrés, que “Podría acelerar procesos psicosomáticos, incrementando el riesgo de enfermedad y otros problemas relacionados con el. Contener pensamientos, sentimientos o comportamientos vinculados con traumas emocionales, provoca estrés; liberarlos debe, en teoría, reducirlo.”

            Varias investigaciones demuestran que el desahogo emocional que produce hablar o escribir sobre experiencias traumáticas pasadas causa una mejoría sintomática sustancial y duradera en enfermos asmáticos y artríticos, el doctor Valentín Fuster, cardiólogo, elogia los efectos saludables protectores de la comunicación sobre el músculo cardíaco y las arterias coronarias que lo nutren y oxigenan.

Un estudio de la Escuela de Medicina de la Universidad de Boston, Estados Unidos, el cual demostró que apuntar los pensamientos, sentimientos y emociones más profundas de la vida de cada uno de los pacientes podría mejorar el síndrome del colon irritable (SCI). Este hallazgo dejó ver a los realizadores del estudio que cuando la persona escribe con soltura sobre lo que siente, puede beneficiarse a nivel emocional y a nivel físico.

            Cuantas más veces narramos los sucesos y las emociones que nos perturban más fuerza pierden y menos posibilidades  tienen de perjudicarnos a largo plazo.


La escritura terapéutica y su benéfico en el ciclo vital del mayor

 


Nos dice Villar Feliciano: “En los últimos años el enfoque narrativo y en especial el estudio de las historias vitales  ha cobrado un especial interés para la Gerontología. Escuchar como los mayores dan sentido a su vida y son capaces de elaborar historias coherentes ofrece una novedosa orientación para aproximarnos al estudio del envejecimiento y de las trayectorias vitales desde dentro.”

Dentro de este movimiento subjetivista, una de las perspectivas que ha atraído a más interés es el denominado enfoque narrativo, que propone, en esencia, la narración como instrumento fundamental mediante el que las personas dotamos de sentido a nuestra experiencia. Así, somos capaces de explicar nuestras vivencias y comprendemos las vivencias de los demás porque les aplicamos el formato y estructura propia de los relatos, que incluye elementos como los siguientes

(McAdams, 1993):

• Un entorno que localiza la historia en un lugar y un tiempo determinado.

• Unos personajes, que serán los protagonistas de la historia, y que tienen unos objetivos y motivaciones particulares, en ocasiones contrapuestos.

• Una trama, entendida como una secuencia de acontecimientos externos y acciones llevadas a cabo por los protagonistas para conseguir sus metas, elementos que se distribuyen en el tiempo mediante cadenas de causas y efectos. En una historia típica, esta trama genera cierta intriga (motivada por el desconocimiento acerca de si los protagonistas lograrán finalmente sus metas o no), hasta llegar a un clímax en el que la tensión de la historia es máxima.

• Un desenlace que pone punto final a los esfuerzos de los protagonistas por lograr sus metas. Llegado a este punto, los personajes se han transformado respecto a cómo eran al inicio de la historia: han aprendido cosas. Eso que los personajes de la historia aprenden es la lección que se pretende transmitir narrando la historia, su moraleja.

 Las narraciones serían una forma fundamental por la que nuestra mente es capaz de dar sentido al mundo, lo que ha llevado a numerosos autores a hablar de la “mente narrativa” (Bruner, 1991). En este contexto, las historias vitales serían un tipo particular de narraciones, aquellas en las que el narrador habla de sí mismo. Es decir, son relatos (generalmente orales, para los escritos se reserva el término ‘autobiografía’) en los que el narrador es al mismo tiempo el protagonista de la historia. Elaborando el relato, el narrador organiza y da sentido a aspectos relevantes de su propia vida y permite entender los cambios que se han experimentado durante cierto periodo concreto de su trayectoria evolutiva.”

Podéis ver el artículo completo en:


 
Documento “Emociones y taller de escritura en adultos mayores”:


 
 

BIBLIOGRAFIA:

 

VILLAR, Feliciano (2006). “Historias de vida y envejecimiento”. Madrid, Portal Mayores, Informes

Portal Mayores, nº 59. Lecciones de Gerontología, VII [Fecha de publicación: 29/06/2006].

<http://www.imsersomayores.csic.es/documentos/documentos/villar-historias-01.pdf>
 

Adorna Castro, Reyes. Practicando la escritura terapéutica, 79 ejercicios, Desclée de Brouwer. Bilbao, 2013.

Kohan, Silvia. La escritura terapéutica, Editorial Alba, 2013.

Rodríguez, Manu. Manual de escritura curativa, Editorial Almuzara, 2011.

Bruder, Mónica. Escritura y cuento terapéutico, colección Hormé,

 
Algunos ejercicios:

Ramírez Brunetti, Carla. Use el lápiz y sea feliz


 
estudio: