martes, 10 de mayo de 2016

¿Qué debo valorar, a la hora de poner en práctica mis objetivos de vida?



Cada persona tiene su propio ritmo vital. ¿Cuántas veces nos forzamos a nosotros mismos, exigiéndonos más de lo que podemos dar? ¿Cuántas veces no tenemos ni idea de lo que necesitamos, de lo que sentimos, pero en cambio, vemos perfectamente lo que necesita el otro?, la mayoría de nuestros problemas surgen de una necesidad que no está satisfecha. Por eso es tan importante, escucharnos a nosotros mismos.
Es fundamental poder fijar objetivos realistas, bien definidos y adecuados. No nos enseñan a fijar objetivos y a trabajar y vivir por ellos, a pesar de la importancia que tiene esta fortaleza. Los objetivos nos permiten orientar nuestra conducta, identificar si estamos en la dirección adecuada.
Conviene fijar objetivos realistas y compatibles entre sí a corto, medio y largo plazo, ya que en muchas ocasiones, orientamos nuestra vida, erróneamente, al corto plazo
Como aprendizaje, y ejemplo de este artículo, de la lista de objetivos que vamos a elegir podríamos empezar con el que creamos más importante o especial para nosotros.
Creo que es importante subrayar que muchas personas convierten los objetivos en una lista de intenciones y existe una gran diferencia en una simple intención y un compromiso. Las intenciones son meros deseos: me gustaría, tendría, debería,... pero estas palabras que pronunciamos, normalmente nunca llegan a mover a la acción. Pero si hay compromiso y éste está claro y sabes que harás el esfuerzo necesario para lograr tu objetivo, entonces es cuando todo empieza a funcionar.

Algunas cosas:
Lo que se persigue realmente cuando nos fijamos un objetivo, no es el objetivo en sí, sino los beneficios que éste aporta a nuestras vidas.
Una de las herramientas más poderosas a nuestra disposición para empezar a cristalizar nuestros objetivos es desatar el poder de la visualización con alta intensidad emocional. Se trata de una técnica realmente sencilla, que consiste básicamente en crear una película mental en la que nos vemos a nosotros mismos tal y como ese objetivo que perseguimos fuese ya una realidad en nuestra vida.
Para que la técnica sea efectiva has de crear una visualización lo más intensa posible, en la que intervengan todos los sentidos. Has de recrearte en lo que verás, escucharás y sentirás una vez ese objetivo esté materializado. De este modo lo que estás haciendo es enviar señales muy claras a tu cerebro y a tu sistema nervioso de qué es exactamente lo que deseas conseguir.

 
En primer lugar las visualizaciones han de repetirse consistentemente a lo largo del tiempo. De nada sirve hacerlas de forma esporádica. Se necesita una continuidad.
En segundo lugar, la visualización no ha de mostrarte tu objetivo como si fuese una película que le está sucediendo a un personaje. Mentalmente tienes que crear tu visualización tal y como si estuvieses viendo en ese momento con tus propios ojos el logro de ese objetivo.
Importancia también de saber qué recursos voy a utilizar para que mi objetivo sea más efectivo.
Tenemos herramientas más que suficientes (Adquiridas a lo largo de nuestra vida: enseñanzas, experiencias, formación...), y el conocimiento necesario para saber qué tenemos que hacer para alcanzar una meta.
A continuación pasar a la acción, ésta es solo la que va a producir resultados en el logro de los objetivos. Una de las grandes claves para lograr objetivos es ponerse en movimiento tan pronto como un objetivo se ha establecido. Hay que comenzar a generar inercia e impulso tan pronto como sea posible. Cuando algo comienza a moverse y va ganando velocidad, cada vez es más difícil pararlo. Se crea una inercia que permite que cada vez con menor esfuerzo se avance más y más. Lo mismo has de lograr a través de tus acciones.
Es la acción la que hace tan valiosas las metas, los planes o los sueños, porque a partir de ellas es posible conseguir traer a la realidad todo lo maravilloso que hemos visto en nuestras imágenes mentales.


Algunas acciones a llevar a cabo:
Céntrate en el presente que es lo único que tienes en tus manos, y trabaja para reinventarte y conseguir tu máximo potencial.
Los errores que hayas cometido en el pasado únicamente tienen poder sobre ti si sigues creyendo y alimentándolos en tu mente. Por la ley de la Atracción vas a atraer consecuencias parecidas. Cuídate de alimentarlos en tu subconsciente, son un lastre que mina tu potencial.
Deja de pensar en las palabras negativas de otros. La solución no es recluirse del mundo para dejar de recibir esa influencia, sino tomar la responsabilidad y ser selectivos. No podemos permitir de ninguna forma que las palabras negativas arruinen nuestra felicidad, nuestra capacidad de actuar, y nuestra posibilidad de crecer hasta nuestro máximo potencial.
Somos libres de elegir alejarnos de las palabras negativas y de su fuente, elegir sabiamente la gente que nos rodea y repetirnos constantemente con nuestras propias frases de motivación lo que valemos.
Incorpora la felicidad en tu día a día.
También es muy importante pedir ayuda si la necesitas.
Hay personas que creen que meramente se puede "existir". Lo hacen para justificarse y no buscar un propósito por el que luchar y elevarse en la vida. Ante esto podemos conectarnos con nuestro verdadero Yo, o simplemente no hacerlo y vivir la vida rutinaria sin más.
Lo que conseguimos en la vida no solo depende de lo que queremos, sino de lo que esperamos. Define tus expectativas, y pon el listón alto. No arruines tu potencial
"Para que pueda surgir lo posible. Es preciso intentar una y otra vez lo imposible"
Hermann Hesse


Y por ultimo disfruta del camino, celebra cada paso que des. Desafortunadamente, son muchas las personas que constantemente se dicen: "Cuando consiga tal objetivo seré feliz", tremendo error. Al llegar descubrirás que la felicidad no está en ningún objetivo. Está ya en ti ahora mismo si tú así lo decides.
¿Qué pasaría si comenzamos a ver nuestras acciones como una forma de alcanzar un resultado (aprendizaje), sea cual sea el final? Haríamos las cosas de manera con menos tensión, menos inseguridades...más felices.
¿Qué pasaría si nos olvidamos de la creencia de que no podemos ser felices a menos que ocurran las cosas de una determinada manera? No le tendríamos miedo al fracaso. No intentaríamos...haríamos

Los sueños
Hay que tomar muy en serio aquello que soñamos porque se trata de las "pistas" que tenemos para alcanzar nuestro verdadero bienestar. Es lo que da un sentido a lo que hacemos en la vida. Todo el tiempo nos cruzamos con personas que viven "desconectadas" de lo que anhelan íntimamente.
Soñar significa identificar quiénes somos realmente y qué queremos en nuestra vida, y luego bajar esa visión a la práctica diaria para ser esa persona. Tenemos que obligar a nuestra realidad a responder a nuestros sueños. Creo que para ser felices y realizarnos debemos seguir soñando hasta romper la frontera entre lo ilusorio y lo tangible.
Los sueños son quizá la manera más genial de cómo nos gustaría que fuese nuestro futuro en unos cuantos años. Es una imagen de cómo nos gustaría vernos y que nos vieran en un determinado momento. Las cosas maravillosas que tendríamos, los lugares que visitaríamos, las personas con las que nos relacionaríamos, etc.
No esperemos a decirnos si ahora tenemos tiempo para cumplir nuestros sueños, sino que nos pongamos en marcha sin esperar momentos perfectos, porque los estados perfectos no llegan nunca.
Para ello debemos:
  • Soñar y soñar.
  • Creer más en nosotros.
  • Estar en movimiento continuo.
  • Tener conocimiento. Es decir saber exactamente cuál es nuestro sueño y tener claro qué es lo que queremos.
  • Visualizar.
"No te rindas, por favor no cedas, aunque el frio queme, aunque el miedo muerda, aunque el sol se esconda, y se calle el viento, aún hay fuego en tu alma, aún hay vida en tus sueños. Porque la vida es tuya y tuyo también el deseo, porque cada día es un comienzo nuevo, porque ésta es la hora y el mejor momento..." Mario Benedetti


"La posibilidad de realizar un sueño, hace que la vida sea interesante... "Paulo Coelho

 
Camino del cambio en nuestra vida
Decía Octavio Paz que: "Las masas humanas más peligrosas son aquellas en cuyas venas ha sido inyectado el veneno del miedo al cambio". La inmovilidad, en muchos casos, es peor que los riesgos que tomamos al enfrentar un cambio vital, pero el cerebro humano se acomoda fácilmente a la rutina y salir del carril que tenemos marcado requiere de esfuerzo y dedicación.
Algunas claves para enfrentarse al cambio:
  • Para cambiar necesitas querer cambiar. Todo cambio tiene un coste y unas consecuencias, y tenemos que estar dispuestos a afrontarlas porque creemos que merece la pena.
  • No desperdiciemos los momentos de inspiración. Porque algunas veces solemos pasarlos por alto. Y nuestra memoria es precaria: pasados unos minutos nos hemos olvidado de que era imperante modificar tal o cual comportamiento.
  • Ten fe en ti, cree en tus posibilidades. La fe es la certeza de que tú puedes. Se basa en tu capacidad y en tu potencia de respuesta, y actúa tu motivación.
  • Piensa en grande. Para afrontar un gran cambio hay que pensar en grande, profundizando en el conocimiento de aquello que es más importante en nuestra vida.
  • Vive de acuerdo con tus necesidades, deseos y expectativas.
  • Asume los riesgos. Debemos vencer el miedo al cambio, y abrazar los riesgos que conlleva, pues la inacción es generalmente la peor opción.
  • Activa tu creatividad. La creatividad te dará recursos para superar la adversidad, conseguir tus retos y vivir más feliz.
  • Desarrolla tu capacidad para amar y ser amado. Ama a las personas, a la naturaleza, a tu trabajo, a ti mismo. Amar es respetar. Amar es pasión. Ama lo que haces, pon amor en tu día a día.





viernes, 1 de abril de 2016

Reflexiones sobre la manera en cómo nos afectan las cosas


Introducción
"La mayor felicidad es ser su causante", (Kant)
Me gustaría empezar el artículo con unos comentarios de Emilio Duró, nos dice: que hay personas que le sale todo bien y hay otros que aunque pongan todo su empeño no aciertan ni una.
Pienso que por lo general, somos personas tendentes a complicarnos la vida. Desde que nos levantamos por la mañana y ya estamos pensando: "¿tendré tiempo para desayunar?, ¿llegare a su hora al trabajo?, ¿funcionara bien el metro o el autobús?, ¿y si llueve?, ¿que pasara cuando me jubile?
La conclusión es un poco estresante ¿no? Y sin embargo:
"El noventa por ciento de lo que nos preocupa nunca ocurre, pero no dejamos de preocuparnos. ¡Qué forma más horrible de vivir! ¿Qué manera tan horrible de agredir a nuestro colon!"
Esto sí es un hecho cierto, este estado en el que nos encontramos a diario, si nos agrede nuestro cuerpo.
Tengo una cosa clara y es que la forma en que envejecemos dependerá solamente de nosotros.
Pienso que los problemas no vienen de fuera, los producimos nosotros mismos. No hay nada que pueda afligirnos si no nos afligimos nosotros en ello.
Como ejemplo:
Entro en una sala donde hay un grupo donde todos ríen y me miran. Ante esto tendré una respuesta fisca emocional. Según lo que piense obtendré un sentimiento u otro:
  • He hecho el ridículo: sentiré miedo.
  • Se están divirtiendo, vamos a pasarlo bien: sentiré alegría.
  • Son mal educados: sentirás enfado.
  • Creo que les gusto, porque nada más entrar ya se han alegrado: sentirás aprecio.
La vida es una lucha continua para adaptarnos a los cambios del medio. En este proceso de adaptación, siempre estamos planteándonos objetivos, deseos o metas que queremos conseguir.
Pero esas metas hay que tener presente que:

Hay cosas que no dependen de mí:
  • No envejecer o morir.
  • Que alguna persona actué mejor.
  • Que no existan injusticias, guerras y enfermedades.
  • Que sucesos ya pasados fuesen diferentes.

Cosas que sí dependen de mí:
  • Ser feliz.
  • Aprender a ser asertivo.
  • Desarrollar mis potencialidades.
  • Cuidar mi salud.
  • Trabajar en mejorar lo posible, en mí y en los demás.
Debemos centrarnos en conseguir lo posible, mientras tenemos que aceptar lo irremediable, es decir todo aquello que no depende de nosotros.

Algunas estrategias y habilidades, que ayudan a mejorar nuestro estado de ánimo

"Sé que solo hay una libertad: la de pensamiento" Antoine de Saint-Exupéry
Somos libre de pensar lo que queramos, pero... ¡y que cuando ese pensamiento se vuelve un habito! ¿Realmente queremos pensar así o ya forma parte de nuestra forma de pensar?

Contrariedades
Albert Ellis, señala como los pensamientos que nos llevan a malhumorarnos se reducen a tres errores, que parten de tres contradicciones clásicas:

Contrariedad tipo 1 "Lo que yo pretendería ser, no es lo que soy":
Parte de la idea absurda: "necesito ser perfecto, si cometo un fallo es terrible.
El pensamiento antídoto: "preferiría no cometer fallos, pero como soy humano los cometo, y a pesar de ello, puedo sentirme bien y disfrutar de la vida."

Contrariedad tipo 2 "Lo que deseo que los demás sientan y hagan por mi, no es lo que sienten y hacen por mi".
Partimos de un razonamiento erróneo: necesito ser querido por las personas importantes para mí y de la forma en que me gusta a mí, si esto no es así, no puedo ser feliz.
Antídoto: si bien es agradable y preferible que cierta persona me aprecie, puedo pasarlo bien y sentirme fabuloso aunque ella prescinda de hacerlo.
Frase: "Deja de preocuparte por lo que piensan de ti, pues apenas piensan"

Contrariedad tipo 3 "Como quiero que las cosas sean, no es como las cosas son".
Pensamos como: necesito que las cosas sean felices y como me gustan a mí, sino seré infeliz.
Antídoto: " las cosas son y serán como son, no necesariamente como quiero que sean" la forma de adquirir cada vez más libertad y mayor valentía es enfrentándose a los problemas que la vida presenta.

Las personas pueden cambiar sus patrones de pensamiento y controlar sus actitudes. Se puede aprender a detectar pensamientos equivocados y crear nuevos patrones y con ello desarrollar un hábito de pensamiento positivo.

Errores de pensamiento

Pensamiento de TODO O NADA:
Pensamos en los extremos: "O está bien o está mal".
Ej: "Si esto no lo hago bien entonces no valgo para nada". No se ven otras posibilidades.
Abra que aprender a discriminar, a concretar la situación problemática, preguntándose que hay de cierto en lo que se dice; probablemente las situaciones a las que nos referimos sean difíciles, pero no imposibles.
Observar solo una parte de la realidad:
La persona tiende a ver solo una parte (generalmente la negativa) de lo que está sucediendo.
Magnificar lo negativo y minimizar lo positivo:
Este error de pensamiento se caracteriza, a diferencia del anterior, en que el individuo ve lo positivo y lo negativo de la situación, pero a lo positivo le da muy poco valor y a lo negativo mucho. Debemos ser objetivos y darle la misma importancia a los éxitos y a los fracasos.
Abstracción selectiva:
Este tipo de hábito de pensamiento supone clasificar o interpretar todo un acontecimiento partir de un simple detalle que muchas veces es sacado fuera de contexto. Por ejemplo: "No quiere que lo lleve en moto, eso quiere decir que desconfía de mi".
Exageración:
Existen personas que tienen tendencia a utilizar adjetivos desproporcionados para calificar un hecho: horrible, terrible, catastrófico, imposible, etc. Estas palabras pueden hacernos sentir emociones negativas sin necesidad.

Obligaciones:
Muchas personas se plantean su vida como una sucesión de obligaciones. Estas personas ven las actividades que realizan en su vida como algo inevitable.
"tengo que", "debo", "tendría que", "debería". De forma que si no se hace se sentiría mal.
Se debe pensar cuál es el motivo de que se hagan las cosas. Mirar las ventajas y desventajas de hacerlas. Seguro que muchas de las cosas que se hacen no llevan implícito ese carácter de obligatoriedad y que, por tanto, si se piensa en ellas como algo que se va a hacer porque se quiere, nos sentiremos mejor al hacerlas.
Disciplina tu espíritu:
Abandona los juicios y transfórmalos en sentimientos y necesidades.
Si pensamos en términos de juicio, creamos energía negativa y que trae energías similares a las que llevamos nosotros.
Los juicios sobre nosotros mismos son tóxicos para nuestro humor y nuestra energía, y molestos o desalentadores para nuestro entorno.
Localizar y saborear tanto como sea posible la belleza de cada instante:
"Cuando se contempla lo hermoso, se tiene más valor y fuerza para atravesar las dificultades".

Anticipaciones negativas:
Cuando se tiene la tendencia a anticipar situaciones negativas antes de que se produzcan, se pone al organismo en dicha situación y este reacciona tal y como le estamos diciendo. Las anticipaciones negativas pueden ser de dos tipo, las que llevan implícitas la probabilidad de que algo malo ocurra "(y si...") y las que anticipan que algo va a ocurrir con seguridad ("seguro que...")

Personalización:
Asumir que el control de todas las situaciones es de uno mismo, responsabilizándonos de todo, lo cual suele llevar a la excesiva culpabilidad. Ej.: "Todo es culpa mía, soy una mala madre".

Pensar positivamente



Las personas pueden pasar la vida buscando y encontrando todo o malo que hay a su alrededor. Su atención puede estar centrada únicamente en lo malo. Pueden pasarse el día pensando y preocupándose por ello. O pueden hacer lo contrario: buscando todo lo bueno que les rodea, pensando en las cosas buenas de la vida y centrando su atención solo en ellas. ¿Qué forma de ver la vida les hará felices?
Podemos elegir que se piensa y como se piensa. Se puede aprender a pensar positivamente para mejorar la vida.
Pensar positivamente no quiere decir que se ignoren los problemas. Tampoco significa que no haya nada que este mal. Pensar positivamente quiere decir encontrar lo bueno que está siempre presente en lo malo. Ver el lado bueno de las cosas.

Podemos elegir nuestros pensamientos:
Nuestra forma de pensar influye en nuestros sentimientos. Influye en cómo nos vemos nosotros mismos y en como los demás nos ven. Elegir la forma de pensar es la elección más importante que se puede tomar.

¿Son tan importantes las emociones en nuestro desarrollo vital?
Una gran mayoría de las barreras que las personas establecemos en nuestras vidas, incluso los miedos, las fobias, etc. Parecen tener un mismo origen: el miedo a que dejen de querernos, a que los demás se queden con una imagen negativa de nosotros, en definitiva, asentirnos solos. Por ello sería importante llegar a adquirir un estado emocional de aceptación y de paz interior respecto a lo que ese ciclo de vida ha significado para uno, la sensación emocional de que uno ha vivido lo mejor que ha sabido y ha podido.
Es importante preguntarse qué conductas debería poner en marcha una persona a lo largo de su vida para asegurarse o cuanto menos aumentar la probabilidad de felicidad y de una última etapa tranquila y satisfactoria.
Algunos de esos factores a conseguir: según Avía y Vázquez (1998)
  1. Lo primero sería algo de actividad: ver a los amigos, salir de compras, hacer regalos a los demás, buscar actividades divertidas de ocio, etc.
  2. Poner metas alcanzables y con sentido, es decir buscar cosas muy corrientes y al alcance de la mano, para sentirse satisfechos al alcanzar esos objetivos sencillos, alcanzables y con sentido.
  3. Hay personas que no han aprendido a disfrutar sanamente de su realidad, y se pasan la vida comparándola con la de los demás. El trabajar la aceptación de la propia vida y de la realidad debería ser también un puntal importante en los programas dirigidos a optimizar esta última etapa de la vida.
  4. Otro factor hace referencia a educar y perfeccionar la capacidad de goce, desarrollar el gusto por el juego y la travesura y amar y ser cordiales.

Importancia también de crear tu vida de acuerdo con quien eres en lo más hondo de ti:
  • Trata de escucharte para conocerte.
  • Intenta realizar tus sueños.
"Lo que lamentamos no es lo alcanzable, sino lo alcanzable no alcanzado".
A veces no se puede cambiar una situación, pero se puede cambiar nuestro modo de reaccionar ante ella.
Para ser uno mismo es necesario conocerse y ser consciente de hasta qué punto la imagen que uno tiene de su persona coincide con su yo real y auténtico. Se trata de dejar de verse como una persona inaceptable, indigna de respeto, inútil, poco competente, sin creatividad, obligada a vivir según normas ajenas e insegura. Hay que aceptar las imperfecciones. Cuando logre verse como alguien con fallos que no siempre actúa como quisiera, disfrutará más y se cuidará mejor.
Se piensa que la verdadera causa de la infelicidad es creer que carecemos de cosas. Y, por el contrario, la clave del bienestar está en saber que nos sobra de todo.
Recordar que todos intentamos abrirnos paso en la vida con las herramientas y los conocimientos que tenemos. Todos tenemos esperanzas y sueños. Y nos asustamos. Todos tenemos lo que otros llamarían defectos, y esas otras cosas que encuentran hermosas también.
Si quieres que la gente vea tu belleza, busca la de ellos.
Si quieres que la gente sepa quién eres, muestra interés por sus vidas.

Resaltar la importancia de: Ilusionarse con nuevos proyectos, buscar una razón para vivir y disfrutar de la vida. Y como valor importante Autenticidad.
Y recordar siempre que:
"Que la mayor limitación que puede tener una persona, es la impuesta por su propia mente."





martes, 16 de febrero de 2016

Como afecta la tristeza a las personas mayores, maneras de combatirla




El aspecto más relevante que indica una adecuada salud mental en un individuo a cualquier edad es la valoración satisfactoria que este hace de sí mismo, de su entorno y de cómo maneja este entorno.
A lo largo de la vejez, diversas circunstancias cambian, y algunas de ellas están en relación con pérdidas a distintos niveles (muerte de seres queridos, tener una enfermedad crónica, etc.) que confluyen en este periodo de de la vida e influyen de forma importante en el estado de ánimo y por lo tanto en su bienestar. La tristeza es una reacción frecuente ante este tipo de experiencias.
Un primer paso para superar la tristeza es convencerse de que se puede superar.
En este artículo queremos ver cómo vamos a desechar la tristeza mejorando el grado de bienestar psicológico a través de la realización de actividades que den sentido a la vida cotidiana y permitan el disfrute y desarrollo personal.
Vamos a:
  • Saber diferenciar cuando una reacción de tristeza es normal y cuando es patológica.
  • Entender de qué depende el bienestar psicológico.
  • Prevenir estado depresivos.
  • Profundizar sobre el efecto positivo que la actividad tiene sobre el bienestar.
  • Incrementar el número de actividades agradables y la satisfacción que nos producen.


A lo largo de la vida suceden múltiples cosas: cumplimos años, tenemos peores condiciones de salud, mueren seres queridos, etc. Frente a estos cambios, una respuesta emocional muy común es la tristeza. La tristeza es una reacción normal e incluso "saludable" ante diversas situaciones. No sería "sano" no reaccionar emocionalmente ante una circunstancia que signifique perdida. Una filosofía de vida saludable es aquella que acepta y supera vivencias negativas y disfruta y se enriquece aceptándolas y superándolas.
La tristeza es un sentimiento que coge todo el ser, provocando la caída del estado de ánimo, y una sensación de pesar que se experimenta en el cuerpo, este se hace lento, y en la mente, la cual se llena de pensamientos oscuros.
Con la tristeza reducimos la atención focalizada en el entorno para centrarla sobre uno mismo.
La tristeza puede sobrevivir tras haber sufrido alguna perdida personal (amor, trabajo, estatus, sueños...) en cuyo caso puede que forme parte de una de las fases de duelo por las que las personas atravesamos en estos casos. Quizá también esté provocada por la caída de un ideal, que manteníamos, sobre otra persona, o incluso sobre nosotros mismos.
La tristeza en ocasiones, cursa un sentimiento de soledad, otras veces, tras una decepción, la tristeza nos trasporta a un lugar de nuestro pasado donde las cosas iban mejor y se trasforma en nostalgia.
Uno de los recursos más eficaces de los que dispone nuestro organismo para aliviar la tristeza es el llanto. Otras es la ira. La tristeza disimula con frecuencia una gran indignación y un gran enfado. A muchas personas que les cuesta la emoción del enfado se van con frecuencia a la tristeza, y cuando se permiten enfadarse la tristeza se va trasformando.
Saber diferenciar cuando una reacción es normal o patológica es el punto de partida para planificar cambios dirigidos a disminuir la tristeza y mejorar u optimizar el bienestar o, en caso necesario, solicitar ayuda profesional.



Diferencia entre estado de tristeza y como esta se va convirtiendo en depresión enfermedad.

1. Tristeza: Implica sentimientos de tristeza específicos relacionados con la vivencia de alguna perdida ocurrida.
Depresión: La tristeza se va asociando a perdida de interés por las actividades cotidianas, falta de concentración, sentimientos de autocompasión y desesperanza.
2. Tristeza: estos sentimientos no se generalizan a otras situaciones y no repercuten en los sentimientos de valía personal.
Depresión: los sentimientos depresivos se generalizan a todos los ámbitos de la vida.
3. Tristeza: no influyen de forma significativa en el nivel de actividad cotidiana ni comportan un retraimiento de las relaciones sociales.
Depresión: Aparecen síntomas fiscos: insomnio, fatiga, inapetencia, etc.
4. Tristeza: Tienen un límite en el tiempo. Cuando la circunstancia experimentada es grave (como es la pérdida de un ser querido), la adaptación supone un periodo de tiempo más prolongado que se caracteriza por la asimilación y aceptación progresiva de la nueva situación.
Depresión: los sentimientos de tristeza y depresión provocan una incapacidad para realizar actividades cotidianas y repercuten en retraimiento social. Esta problemática se prolonga en el tiempo.


Es importante afirmar que la edad no parece ser un factor determinante que influya ni de forma negativa ni positiva sobre el grado de bienestar. Son ciertas condiciones externas que sobrevienen a la vejez (tener peor salud, no poder valerse por sí mismo, etc.), las que influyen en el bienestar. Pero, además, muchas de esas condiciones tienen que ver con recursos personales, entendidos estos como las habilidades para relacionarse con los demás, y, desde luego, las actividades que realizamos dependerán esencialmente de nosotros mismos.


La importancia de ser una persona activa
Existe una continuidad a lo largo de la vida: las cosas que nos gustan, nuestras aficiones, se mantienen y añadiría la curiosidad por aprender cosas nuevas y la búsqueda de nuevas actividades.
Disfrutar con las cosas que hacemos, hacerlas con entusiasmo y energía es una buena receta y antídoto contra la tristeza, pues:
  • Mejoran la salud.
  • Contribuye al mantenimiento de habilidades funcionales.
  • Potencia el contacto con otras personas.
  • Generan un sentimiento de autoeficacia durante y después de su realización.
  • Mantiene y mejora la capacidad mental.
  • Propicia un pensamiento positivo.
  • Permiten el disfrute durante su consecución.
(Trabajo basado y ampliado del libro de Roció Fernández-ballesteros "Vivir con vitalidad")

 La tristeza puede llevarnos a La depresión
Hay muchas concepciones distintas que se plantean como aliviar la depresión. Algunas mantienen que las medicinas son la única manera; otras dicen que la nutrición es mejor. En realidad, ambas influyen en nuestra química cerebral y a su vez en nuestras emociones. Algunos dicen que la práctica regular de la meditación es la mejor; otros afirman que lo mejor es soltar las emociones reprimidas, y finalmente hay quien dice que todo consiste en encontrar significado y propósito en la vida.
 
Podemos cambiar como nos sentimos:
  1. Usando la mente.
  2. Calmando nuestro sistema nervioso.
  3. Moviendo el cuerpo de manera que refleje como queremos sentirnos.
  4. Visualizando.
  5. Ser agradecido.
  6. Da amor.






 

 
Todas las maneras funcionan. Pero la más rápida de todas para cambiar como nos sentimos en un momento dado, y la que genera de un modo más fácil cambios a largo término, es utilizar el cuerpo.
Partiendo sencillamente de los músculos faciales varios investigadores de la Universidad de Alaska, en Anchorage, pidieron a unos voluntarios que observaran fotografías de personas que sonreían o fruncían el ceño. A la mitad de los voluntarios se les pidió que miraran las caras, pero a la otra mitad se les dijo que imitaran la sonrisa, o bien el ceño fruncido. De una forma inmediata todos los voluntarios encajaron con esos estados de ánimo. Los que imitaron la sonrisa disfrutaron de un estado de ánimo más positivo. Los que imitaron el ceño fruncido no se sintieron de tan buen humor. Los que se limitaron a mirar las caras no sintieron nada. Y lo que resulta más interesante es que los resultados fueron más acusados cuando los voluntarios copiaron las expresiones faciales mientras se miraban en un espejo.
William James, sostenía que "Nosotros, con nuestra conducta, con nuestra manera de comportarnos, podíamos cambiar la forma en la que nos sentíamos". Si esto lo aplicamos a la sonrisa, lo que quiere decir es que, si lo natural cuando estoy contento es que sonría, también cuando elija sonreír, aunque de entrada no me apetezca, acabare sintiéndome contento. Por eso, "Si aprendes a gestionar tu cara, también podrás gestionar tus emociones".
Mover ciertas partes del cuerpo causa lo mismo. Cuerpo recto, hombros atrás balancear los brazos con alegría mientras caminamos eleva nuestro estado de ánimo, mientras que andar encorvado y mirar al suelo lo empeora.
Busca una postura: ponte derecho, espinazo erguido, cabeza y ojos al frente, las piernas abiertas a la altura de los hombros; los hombros hacia atrás y las manos en las caderas. Nos generan confianza.
Otra herramienta es la visualización, si quieres crear algo en tu vida, si quieres lograr un objetivo o alcanzar una meta, primero tienes que crearlo en tu mente, tienes que visualizarlo, sentirlo y desearlo con toda intensidad. Esa visión crea la energía para pasar a la acción y dar los pasos necesarios hasta que se convierta en realidad.
El cerebro no distingue lo real de lo imaginario. Por eso si nos imaginamos que actuamos como "Soy lo bastante bueno para no estar triste", nuestras redes neuronales cambiaran para reflejar que lo soy.
En los estudios sobre neuroplasticidad que comparan la práctica física con la práctica imaginada, los resultados son los mismos: el cerebro cambia con independencia de que una persona este haciendo algo o imaginándoselo. Como ya hemos dicho, el cerebro no distingue entre la realidad y la ficción.
"la magia ocurre cuando nos enfrentamos a nuestras dificultades, en lugar de intentar evitarlas".
Visualizar y adoptar posturas erguidas ayudan a salir de la depresión. Y recuerda "Tienes que creer lo que vas a hacer".


Ejercicio propuesto por David R. Hamilton en su libro "Lo que me gusta de mí"

  • Piensa en una situación donde tengas una baja autoestima. Podría ser miedo a relacionarte.
  • Ahora imagínate la misma situación, pero en un estado de "Soy lo bastante bueno". Imagínate en que posición estarías. ¿Cómo te moverías? ¿Tendrías la columna recta? ¿Y los hombros? ¿Como respirarías? ¿Qué dirías? ¿Cómo lo dirías? ¿Cuál sería el tono de tus palabras? ¿Hablarías rápido o despacio?
  • Representa esta escena mentalmente de cinco a diez veces mientras reconectas "Soy lo bastante bueno" en tu cerebro. Empieza recordándote que no estabas en la etapa de ser lo bastante bueno, pero tras visualizar la situación tres o cuatro veces, imagina tu comportamiento desde el espacio "Soy lo bastante bueno".
  • Repite este proceso de manera sistemática; diariamente o bien varias veces a la semana, hasta que en realidad compruebes que eres lo bastante bueno en esta situación.
Si cambiamos nuestro cerebro, y la manera en que reaccionamos a los acontecimientos de la vida, descubrimos que se abren nuevas posibilidades que antes sencillamente no existían para nosotros. Así es que:
"Podemos imaginarnos actuando con un nivel saludable de valía por uno mismo y nuestro cerebro se conecta con este nivel saludable.
Si esta intuición todavía no la has sentido, no desesperes. Sigue conectado con el "Soy lo bastante bueno" y lograras que se te pegue. ¡La repetición! Repetición y mas repetición... 

La importancia de ser agradecidos:
Nos dice Janice Kaplan en el diario de Gratitud:
"Agradecida por empezar mi año de vida en positivo. Feliz por aprender que la gratitud puede reducir el estrés, mejorar el sueño y hacerme feliz.
Afortunada por tener un diario precioso en el que solo escribiré pensamientos positivos
Agradecida por aprender que no necesito cosas para ser feliz. Muy contenta por las experiencias que puedo recordar. Afortunada por bajarme del carro del "quiero más".
Agradecida por aprender cómo influye la gratitud en nuestro sistema inmunológico y mejora la salud en general. Feliz por descubrir que la gratitud reduce el nivel de estrés. Impresionada por descubrir que la gratitud ha acabado con mi dolor de cabeza.
Agradecida por ver la gratitud como una acción, no solo como un sentimiento. Afortunada por descubrir el lado satisfactorio de dar a los demás. Contenta por ver gratitud por todas partes.
Agradecida por dejar de dudar de mi misma. Agradecida por las personas de hace tiempo y de ahora que saben valorar cada momento de la vida.
Feliz porque la gratitud ha convertido el que iba a ser un año más en el mejor año de mi vida."
Algunos de sus consejos:
  • Escribir todos los días tres razones por las que me siento agradecido. (una puesta de sol espectacular, el abrazo de un amigo...etc.)
  • Valora positivamente a las personas que tienes cerca, busca dos o más cualidades que creas que son buenas y díselas.
  • Cuando te levantes por la mañana, piensa en el precioso privilegio que es estar vivo, respirar, pensar, disfrutar, amar.
  • Encuentra algo positivo en cada conversación. Cuando alguien protestaba por el clima, yo alababa las bondades de la lluvia. "Estoy agradecida porque, al quejarme menos, me siento más feliz y valoro más las cosas."
  • Pensar en alguien que nos haya cambiado la vida a mejor y nos sentamos a escribirle una carta de agradecimiento. Debemos asegurarnos de que sea concreta y especifica, de unas trescientas palabras, y que describa lo que hizo esa persona y como nos influyo. A continuación nos citamos con la persona sin explicarle el motivo. Cuando llegamos, le leemos la carta sin prisas y con sentimiento. Y sin interrupciones. "a ver qué pasa" "como te sientes los días posteriores".
  • Escribe un diario de agradecimiento durante un año. En el vas a poner todo lo relacionado con los anteriores puntos.
Da amor:
Otro de los secretos para tener una vida donde la tristeza encuentre sitio para anidar es ser una persona con amor, ser amor. Vivimos esto de tres formas. Primero, decidimos amarnos a nosotros mismos. Segundo, decidimos actuar con amor hacia las personas más allegadas a nosotros (la familia, los amigos, etc.). Y finalmente tenemos que decidir dar amor en todas nuestras interacciones.
Existe una historia maravillosa en la tradición navajo. Un anciano navajo le cuenta a su nieto que a veces siente que hay una lucha en su interior, una lucha entre dos lobos: uno de ellos es el mal. Es el lobo de la rabia, la envidia, el arrepentimiento, el resentimiento, la arrogancia, la autocompasión, la codicia, la pena, la inferioridad, la superioridad, la culpabilidad, el miedo a sanar el cuerpo y el alma, el miedo al éxito, el miedo a explorar lo que otros consideran la verdad, el miedo a ponernos en la piel de los demás para ver una parte de su realidad a través de sus ojos y sus corazones, con excusas vanas que nuestro corazón sabe que son falsas.
El otro lobo es el bien. Es el lobo de la alegría, la paz, el amor, la esperanza, la serenidad, la humildad, la amabilidad, la empatía, la preocupación por los que nos han ayudado aunque sus esfuerzos no siempre hayan sido perfectos, el deseo de perdonarnos a nosotros mismos y a los demás y darnos cuenta de que nuestro destino está en nuestras manos.
El nieto reflexiona sobre lo que ha escuchado y pregunta: "Pero abuelo, ¿Que lobo gana?" y su abuelo le responde: "El lobo al que decidamos alimentar".
Debemos decidir actuar con amor hacia las personas más cercanas y hacer que las relaciones de amor sean una prioridad en nuestra vida.
Mucha gente, al avanzar en la vida, es cada vez más consciente de la importancia de actuar con amor, de la decisión de ser amable. Aprendiendo que actuar con amor no solo es bueno para los demás, sino que también nos trasforma en el proceso. Cuanto más nos centremos en actuar con amor, mas encontramos la felicidad.
Hay una plegaria que se utiliza en algunas meditaciones sobre el amor:
"Señor, déjame actuar con amor desde el momento en el que salga de esta casa hasta que vuelva a ella. Ayúdame para que cuando encuentre en mi camino a aquellas personas para las que una palabra amable, una sonrisa o un gracias puedan cambiarle la vida, no esté ocupada como para no darme cuenta".
Y cuando decidimos actuar con amor, dar amor a todas las personas que conocemos, cumplimos uno de los propósitos básicos de la vida humana, que es hacer con nuestra presencia que el mundo sea un lugar mejor.

Algunas reflexiones
"La armonía tiene que ver con una profunda sensación interior que no depende tanto como creemos de las circunstancias externas, sino que tiene que ver con una sensación de paz, de estabilidad interna. No depende del lugar ni del tiempo. Se experimenta en cualquier situación y momento. Ese sentimiento lo dan una serie de cualidades y valores positivos como la compasión, la bondad, el amor, la honestidad, la empatía, y especialmente ayudar a los demás. Estas virtudes son las que crean la sensación de plenitud. Es un estado de realización personal en el que acumulamos emociones positivas y nos despojamos de emociones negativas."

"Piensa cuales han sido los mejores momentos de tu vida, los momentos que más te han llenado e inspirado, los momentos que te hicieron sentir más pleno y satisfecho. ¿Cuáles son las actividades que te han proporcionado una mayor alegría o bienestar personal? ¿Que estabas haciendo? A lo mejor fue la música, la pintura, el arte, el voluntariado, el baile, la escritura, ayudar a otros, la aventura. ¿Qué es lo que verdaderamente te apasiona y da sentido a tu vida? Ese es el mayor descubrimiento que debes hacer.
"Tu vida es ahora y te está esperando a que la vivas de verdad"

Me gustaría finalizar con unas palabras del DR: Mario Alonso Puig:
"Busquemos una meta, cultivando la atención para buscar el lado positivo de las cosas, utilizando mas palabras estimulantes y menos palabras negativas, haciendo ejercicio fisco, meditando, usando la imaginación para visualizarnos frente a los retos como personas serenas, confiadas y capaces, aprendiendo a descansar, teniendo una ilusión, un verdadero propósito por el que vivir, cultivando la sonrisa, cuidando nuestra alimentación, hablando mas unos con otros, aprendiendo a reírnos mas, aprendiendo también a quitarle un poco el hierro a las cosas y, finalmente, cooperando con otras personas y ayudándolas a tener unas vidas más plenas."
Gracias Emi, por tus estupendas composiciones fotográficas, cargadas de tanta sabiduría.
BIBLIOGRAFIA:
FERNANDEZ-BALLESTEROS, Rocío. (2009): Vivir con vitalidad. ED. Orión Ediciones.
HAMILTON David R.: Lo que me gusta de mí. (2015). ED. Urano
KAPLAN. JANICE: El diario de la gratitud. (2016). ED. Zenith/Planeta