Mostrando entradas con la etiqueta RISA. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta RISA. Mostrar todas las entradas

jueves, 9 de junio de 2016

EL SENTIDO DEL HUMOR, SU REPERCUSION EN LA CALIDAD DE VIDA DE LAS PERSONAS MAYORES



Introducción:

Según la UNESCO; y en concreto, según el informe DELOR´S (1996) la educación debería sustentarse sobre los pilares de aprender a conocer, aprender a hacer, aprender a convivir y aprender a ser.
Aquí juegan un importante papel las instituciones educativas, debido al rol de la educación al ocuparse de valores que hacen posible el funcionamiento de la sociedad. Este proceso educativo que debe ser continuo y permanente (a lo largo de toda la vida), debe potenciar el desarrollo emocional, como complemento al desarrollo cognitivo ya que ambos son esenciales para el desarrollo completo de la personalidad del individuo.

Personas mayores:

Los mayores tienen derecho a conocer y a aprender, debemos de tener en cuenta el concepto de aprendizaje como algo que se desarrolla a lo largo de toda la vida.
Todo el mundo tiene derecho a aprender, por lo que se debe ampliar el marco de atención educativa a todos aquellos escenarios sociales y culturales definidos, tanto en el ámbito de la educación formal Como, y muy especialmente, de la educación no formal.

El propósito de la intervención educativa con personas mayores, visto desde un punto de vista práctico para este grupo de edad, podemos resumirlo en:

  • Prevenir el grado de deterioro, tanto a nivel físico como psíquico como consecuencia del envejecimiento normal y/o patológico.
  • Prever y desarrollar papeles y situaciones, mediante dinámicas, trabajos y lecturas, donde las personas mayores se sientan reconocidas y se encuentren cómodas.
  • Desarrollar o potenciar el crecimiento personal y aumentar la calidad y disfrute de su vida.

¿Qué objetivos y contenidos deben aparecer en un programa de educación para la mejora en la calidad de vida para personas mayores?

Enfocaremos este apartado desde dos puntos de vista, trataremos de llegar a fundirlos, siempre tomando como referencia el beneficio cognitivo o emocional cuya finalidad es aumentar el bienestar personal y social de los mayores. Estos son:

  1. Un enfoque académico desde la perspectiva emocional según los aportes de la psicología positiva donde pondremos como representantes a Bisquerra, Anna Soldevilla y colaboradores.
  2. Un enfoque desde la educación no formal, basándonos en los principios de Animación Sociocultural.

Enfoque más académico:

Este enfoque considera el estudio sobre los programas que trabajan con los mayores, viendo que la mayoría de ellos van dirigidos al mantenimiento del estado de salud física, al mantenimiento de las funciones cognitivas superiores (cursos para el mantenimiento de la memoria), y a sus actividades de ocio, viajes programados, voluntariado y asociacionismo, en las que escasean las que potencian el desarrollo emocional.
Entiende que el desarrollo humano es un proceso abierto al aprendizaje y que tiene lugar en la interacción con un medio social y cultural organizado donde la educación debe considerarse como un factor central.
En este sentido Bisquerra (2000) define la educación emocional como un proceso educativo continuo que pretende potenciar el desarrollo emocional como complemento indispensable del desarrollo cognitivo, cuyo objetivo es capacitar al individuo para afrontar mejor los retos que se plantean en la vida cotidiana.
Este enfoque de educación emocional ofrece a la persona la posibilidad de descubrir nuevas formas de adaptación a las situaciones vitales, comprender aquello que les está ocurriendo y contribuir a su bienestar personal y social.
Un ejemplo de este tipo de formación serían, las aulas de la tercera edad y los programas universitarios para mayores.
Anna Soldevilla tiene un programa que se llama “Emociona´t”, lo imparten en el ayuntamiento de Lleida, en distintos centros municipales en formato de talleres.

Enfoque menos académico, desde la educación no formal:

Como base pondríamos, la animación sociocultural para mayores. Ésta es una disciplina que está empezando y que emerge en el campo de la Gerontología. Su finalidad es ayudar a las personas a tomar conciencia de sus problemas y de sus necesidades, impulsándoles a interrelacionarse para buscar soluciones colectivas.

Desde nuestra perspectiva:

A la hora de impartir formación en centros y ayuntamientos, nos encontramos con una población cuya predisposición a trabajar no es siempre la misma, bien sea por falta de motivación o bien por impedimentos de tipo físico o psíquico.
Se dice que los mayores son poco participativos, pero el error está en que no lo hacen porque a menudo se les ofrecen demasiadas actividades, de las cuales una gran mayoría no les motiva.
Naturalmente, cada grupo precisará una adecuación y adaptación de la metodología y técnicas a utilizar en función de sus características específicas y de sus intereses particulares.

Creemos que a la hora de preparar un programa, proyecto o cualquier tipo de curso o taller, lo primero que se nos plantea es: primero, que las actividades llenen todas las esferas tanto de conocimiento como físicas y psíquicas. Y segundo, que motiven a nuestros alumnos.

Debemos de considerar ser mayor siempre como enriquecimiento y siempre abierto a muchas posibilidades, nunca como deterioro o problema social. Buscamos el desarrollo de su potencialidad más que la manera de entretenerlos. Ellos así lo entienden y de hecho aportan “su sabiduría”.

Algunos de nuestros objetivos son:

  • Conocer y poner en práctica todas las habilidades sociales, cognitivas y fiscas, que lleven a mejorar su calidad de vida utilizando como herramienta el humor.
  • Potenciar los recursos y habilidades personales para prevenir situaciones de soledad y aislamiento, facilitando la integración en el medio social.
  • Potenciar la autonomía e independencia.
  • Motivar a los mayores para que sigan activos, participativos, críticos, creativos, solidarios y útiles a la sociedad.
  • Mejorar su estado de ánimo, mejorando y modificando las actitudes y estereotipos negativos de las personas mayores.
  • Comunicar de manera asertiva.
  • Identificar las emociones de los demás.
  • Adoptar una actitud positiva ante la vida.
  • Mejorar la imagen y la confianza en uno mismo.
  • Crear un clima de respeto y aceptación mutua.
  • Disfrutar del momento presente.
  • Afrontar el estrés, a través de la risa.
  • Utilizar el lenguaje de manera positiva.
  • Desarrollar el sentido del humor.
  • Desarrollar el gusto por el juego y la travesura.

Los Educadores, Pedagogos, Terapeutas, Psicólogos y demás profesionales que trabajan con personas mayores reconocen la importancia del sentido del humor:
Tanto de cara a la propia estabilidad emocional y cuidado personal al trabajar con una población vulnerable. Como búsqueda de estrategias de intervención socioemocionales creando talleres, elaborando materiales o diseñando dinámicas.
Debemos enseñar a las personas mayores estrategias y habilidades intra e interpersonales con la intención de que aparte de conocer y reconocer emociones y vocabulario emocional, (empatía, autoestima y habilidades sociocognocitivas como la toma de decisiones), lograremos como prioridad mejorar su sentido del humor para supera frustraciones y superar el duelo, si es que existe
Debemos de motivarlos a salir y comunicarse con los demás, superar momentos de apatía, así como valorar aquellos momentos, situaciones y personas que les hacen reír y divertirse con el objetivo de establecer una buena comunicación consigo mismo, con las personas con las que se interrelaciona y con el entorno.
En nuestros cursos cobra un especial auge, el sentido del humor y la risa. Sobre esto partimos a la hora de plantearnos los objetivos.
Es también una experiencia social porque nos ayuda a sentirnos más relajados con los demás, fomenta la sensación de unidad y pertenencia al grupo y reduce los sentimientos de soledad o aislamiento.
Estar activo durante la vejez es uno de los factores que mejor explica el bienestar subjetivo, porque además de ejercer un efecto directo sobre la satisfacción con la vida, el realizar actividades es positivo para la salud física, mental, la percepción del envejecimiento y las relaciones sociales. Variables todas ellas, fundamentales para mejorar el sentimiento de felicidad (Zamarrón y col, 2000).




 






 
Utilizar el humor como herramienta educativa es una de las causas más serias  e inteligentes que se le ha ocurrido al ser humano. Si al comenzar un curso un taller, sorprendemos, rompemos los esquemas, mantenemos la atención, de los alumnos, con un juego o una dinámica, estamos logrando, que el alumno, comience a descubrir un mundo fascinante que pondrá en movimiento todas las emociones y no lo dejará indiferente.

En los talleres, cursos..., se tomarán técnicas de las más diversas procedencias: Actorales, Dinámicas de Grupos, Expresión Corporal, Clon, juegos, masajes, memoria, Relajación, etc.

Podéis ampliarlo en el siguiente artículo:

http://haciaunavejezdigna.blogspot.com.es/2012/10/el-arte-de-envejecer-con-humor.html

 

Qué nos demandan los mayores después de realizar el taller:

Lo que nos encontramos:

Por experiencia y refiriéndome a hogares de jubilados, nos encontramos con locales de lo más variopinto. Como una sala de 50 metros dividida en una secretaria, salita para ver la televisión y una mesa grande con 15 sillas. Al ser una sala abierta sin muros que la independicen, continuamente se interrumpe la sesión.
Otras salas son muy grandes, pero están mal acondicionadas.
Otras son enormes, de más de 200 metros, donde se pierde la intimidad.

Sobre las personas que nos podemos encontrar:

Siempre basándonos en nuestra experiencia y en talleres realizados en distintos municipios en hogares de jubilados:
Hemos tenido alumnos entre 60 y 85 años. En algunas zonas, se daba esa horquilla, en otras era una población donde la mayoría estaba entre los 60 y los 72, y en otras nos encontrábamos con una población que superaba los 70.
De todos ellos, sólo en dos centros hemos tenido 2 personas con muletas y otra con principios de demencia senil, (todos se incorporaron y participaron perfectamente).
Son en general personas espontáneas, con mucho carácter, que les hace ser muy impulsivos. A la hora de trabajar en grupo no tienen mucha experiencia por lo que se suelen interrumpir unos a otros, incluso puede llegar a haber una cierta tensión entre ellos.

Sexos:

En estos talleres la gran mayoría eran mujeres. En algunas localidades al 100%. La mujer es más participativa, los hombres se reúnen a charlar o a jugar a las cartas, fuera de estos grupos.

Asistencia:

Los talleres estaban preparados para 20 personas, en un principio en todas había lista de espera.
La asistencia no era continua, en todas las poblaciones nunca se llegó a completar, fue muy irregular. Las primeras sesiones estaban llenas, luego ya empezaban a fallar.

Causas de la no asistencia:

  • En un principio, asisten por curiosidad.
  • Climáticas, (la población donde se trabajó, era en la Sierra Norte).
  • Salud, (por las características de la edad).
  • Obligaciones.
  • Viajes y excursiones, (a estas personas, se les prepara muchas excursiones y viajes, que se realizan a lo largo del año, por lo que a veces coincide con los cursos).

En los talleres que se realizaron en la sierra, una de las técnicas de evaluación que utilizó el profesor fue la del círculo y la ronda: el círculo permite la comunicación en todos los sentidos, dando a todos los participantes la oportunidad de hablar de una manera cómoda y relajada, ya que participa y opina junto con el profesor y los demás compañeros.
Mediante la ronda, se da la palabra por turnos a todos los participantes y así exponen su opinión, sobre unas preguntas que hace el profesor.
Algunas de las preguntas que hizo el profesor fueron:

  • ¿Qué fue con lo que más disfrutaron?
  • ¿Qué cambiarían?
  • ¿Qué les gustaría añadir?
  • ¿valoración general del curso?

Opiniones de los participantes:


  • Habría que aumentar el tiempo de los cursos.
  • Les gustó las dinámicas de improvisación.
  • Les hubiera gustado moverse un poco más.
  • Los ejercicios de concentración y memoria, les resultó un poco complicado, sintiéndose algo nerviosos cuando lo estaban desarrollando. Pero valoraron positivamente su realización.
  • Les gustaría aumentar las dinámicas de gesticulación, humor, trabalenguas y emociones.
  • Otra parte que les gustó, fue cuando se trabajó el tacto y la relajación, que junto con la risa, era donde más participaban.
  • La parte final del taller donde se trabaja una estrategia, mediante una lectura y un debate sobre ella. Los participantes interpretan bien el contenido y el fondo, disfrutando a la hora de trabajarla.
  • También les gustaron las dinámicas de expresión corporal, y preferirían ampliar más esta parte.
  • La opinión general de todos los grupos, es que la parte de dramatización; donde representaban algunas escenas cotidianas. Junto con la improvisación, es con la que se sintieron más a gusto.

Reflexión de cada uno de ellos:

  • Satisfacción, tranquilidad y amistad con los demás.
  • Me encuentro muy feliz asistiendo a las clases.
  • Una forma de distraerme.
  • Me obliga a salir de casa, cambiar de ambiente.
  • Un lugar de relajación y de creatividad.
  • Me ha dado la vida, nunca había ido a ningún sitio igual.
  • Estar en compañía de personas como yo.
  • Es un aliciente para vivir.
  • Satisfacción para la edad.
  • En el centro se convive y se aprende.
  • Es mi segunda casa. Encuentro comprensión, ayuda y buenas amistades.
  • Llena mis horas libres y aprendo cosas nuevas.
  • Compañerismo, amistad y mucho cariño.
  • Un motivo muy grato de amenizar la monotonía de la semana.

Resaltar en los grupos:

  • El grado óptimo de desinhibición alcanzado, son grupos donde todas las mujeres, se conocen y todas suelen participar en casi todas las actividades que se les ofrecen.
  • Un amplio sentido del humor en todos los grupos.
  • La gran espontaneidad y desbloqueo corporal que se logra como resultado de la desinhibición.
 

El docente:




Debe apostar por la investigación y la formación permanente. Pensar siempre en atender las necesidades del grupo, mantener el interés como motivo principal, motivar.
El docente debe ser una persona organizada, mantener una buena calidad en las relaciones, tener una gran paciencia y una buena habilidad para integrarse con el grupo y dar a cada uno la ocasión de que expresen sus ideas y sentimientos hacia objetivos comunes.
Debe favorecer que las personas participen en la vida del grupo y de la sociedad. Debe intentar que se incorporen a las actividades todos los alumnos, pero sin forzar a nadie.
A la hora de trabajar las dinámicas, el docente debe tener la capacidad para improvisar cambios cuando la situación lo requiera, estar atento a todas las dudas y situaciones que se vayan produciendo. En una palabra, el docente debe conocer y dominar lo que está haciendo.
Trabajar el sentido del humor para que los mayores tengan la oportunidad de gozar, disfrutar y reír.

Actitudes:

  • Debe ser paciente.
  • Mostrar empatía.
  • Optimista.
  • Sentido del humor.
  • Imaginativo.
  • Responsable.
  • Flexible.


     
    Habilidades y estrategias que debe mostrar:

  • Calidad de las relaciones.
  • Las de relación interpersonal.
  • La solidaridad, compromiso y tolerancia.
  • Hacer las sesiones gratas.
  • Ser creativo.
  • Dinámico.
  • Actor y espectador.
  • Buen comunicador.
  • Mantener la atención y el interés.
  • Saber conducir un grupo.

Sugerencias para el docente:

  • Escuchar a todos los participantes.
  • No juzgar.
  • Evitar preguntas condicionadas.
  • Mantener la atención del grupo.
  • Intentar que los participantes reflexionen.


Reflexión:

En el largo trayecto que llevo trabajando con esta población de mayores, siempre me fascinó, la gran capacidad que muestran a la hora de participar, por lo que aprovecho para dejarles un espacio para que se muestren y pongan en práctica las cosas con las que disfrutaron a lo largo de su vida y disfruto viéndolos como se sienten orgullosos y valiosos a la hora de trabajar en ello.
Llevo muchos años, desarrollando este proyecto, y cada vez, veo como va cambiando, ampliándose y marcando nuevas pautas y objetivos, siempre tratando de mejorar contando con su valiosa ayuda.
Una parte del proyecto está dedicada a formar a profesionales que vayan a trabajar con mayores y confío en que pueda disponer de tiempo para poder emprender esta nueva aventura, pues es difícil satisfacer todas las necesidades que se presentan de formación y considero que hay que ir dejando paso a nuevas ideas.



Y para terminar, me gustaría trasmitir en este articulo lo que siempre repito una y otra vez a mis alumnas/os: la idea de que es fundamental tener un propósito vital, claro y definido, una gran pasión, lo que llevará a una gran satisfacción y dará significado a nuestra vida. 

 

domingo, 8 de diciembre de 2013

PEDAGOGIA DEL HUMOR (2ª parte)

Reunión de miembros de humor aula
 
 
Funciones del humor
 
Nos dice Jesús Damian en uno de sus artículos, que el sentido del humor aplicado  a la educación desempeña una serie de funciones de un incalculable valor pedagógico. Seguidamente realizaremos un repaso por cada una de ellas.
 
1-      Motivadora
Mediante esta función el sentido del humor consigue despertar en los educandos el espíritu de búsqueda e interés por la materia. Las personas debidamente despiertas descubren nuevos horizontes de aprendizaje. Aumenta el gusto por el saber y la necesidad de comprender todo cuanto le rodea. Fomenta una actitud positiva ante la tarea.
 
2-      Función de camaradería y amistad
Ayuda a establecer sanas y correctas interacciones entre los sujetos. Se fomenta la unión y cooperación entre los miembros del grupo. Ayuda a compartir el tiempo necesario para la realización de tareas. Posibilita un clima de cordialidad y confianza. Refuerza y consolida los lazos de amistad.
 
3-      Función de distensión
 
El humor y la risa funcionan como válvula de escape ante situaciones imprevistas o conflictivas. Ayuda a liberar la tensión acumulada. Ayuda a relajar la tensión muscular. Es un alivio en los momentos de crisis o de conflicto. Ayuda a desdramatizar las preocupaciones y vivirlas positivamente.
 
 
4-      Función de diversión
Mediante esta función se experimentan sensaciones de alegría y de estar contento. Se goza en compañía de los otros. Se vivencia de reír juntos.
 
 
5-      Función defensiva
En ocasiones el humor se utiliza para defenderse de sus adversarios. Se consigue reír uno de sus propias faltas o dificultades antes de que lo hagan los otros. Por medio de esta función se consigue debilitar y contener los ataques explícitos o entrevelados de los supuestos enemigos. Uno se muestra frágil y sobre todo humano, lo que hace ganarse la aprobación y sobre todo afecto de sus contarios.
 
6-      Función intelectual
La utilización del humor en la educación hace desarrollar el componente cognitivo y racional de los sujetos.
Ayuda a desterrar los pensamientos distorsionados. Favorece el análisis de las situaciones teniendo en cuenta todos los elementos que la conforman. Ayuda a establecer conexiones nuevas. Se potencia la imaginación como herramienta para conseguir el deseado cambio de la sociedad.
 
7-      Función pedagógica
Ante la pedantería del método, el sentido del humor aplicado al campo educativo consigue que se mejore y agilice los procesos de enseñanza y aprendizaje. Asimismo ayuda a mejorar la relación entre los agentes protagonistas de la educación. Dicho de otra manera más sencilla, por medio del sentido del humor se enseña mejor y se aprende con mayor facilidad.
 
8-      Función terapéutica
No podemos obviar la función terapéutica del humor cuando hablamos de la educación desde el punto de vista de la prevención terciaria o resocialización terapéutica.
 
 
 
 
Justificación de una enseñanza con humor
 
Jesús Damián Fernández. Pedagogía del humor (en "El valor terapéutico del humor", Desclée De Brouwer. Bilbao, 2002)
 
"Aplicar el sentido del humor en la educación nos ayuda a superar las frustraciones, a relativizar los fracasos, a sobrellevar los desencantos, a desterrar los momentos de apatía y desánimo con el objetivo de establecer una buena comunicación con nosotros mismos y con el entorno en donde realizamos nuestra labor educativa.
"Asimismo el sentido del humor empleado en el campo educativo nos proporciona nuevas perspectivas para analizar la realidad. Nos descubre divertidas formas de enfocar nuestro trabajo. Nos muestra nuevos métodos de intervención. Nos invita a estar más despiertos. Potencia nuestro ingenio y creatividad. Ayuda a construir y diseñar originales instrumentos y recursos educativos."
 
Por último aplicar el sentido del humor como elemento didáctico motiva a los educandos para el aprendizaje. Los predispone en una inmejorable actitud positiva. Posibilita un clima distendido y agradable. Favorece la empatia del educador. Potencia la simpatía entre el educador/educando. Facilita nuevas herramientas de trabajo. Ejercita creativas destrezas y habilidades docentes.
 

Dimensión cognitiva del humor


Los estudios sobre el humor coinciden en que éste tiene una dimensión cognitiva: permite  o facilita el acceso al conocimiento.
  • Por un lado, como dice Peter Berger, la perspectiva humorística (la visión desde el humor) desvelaría aspectos de la realidad que cuestionan los prejuicios o puntos de vista subjetivos del observador.
  • Por otro lado, esta perspectiva permitiría captar aspectos de la realidad ocultos desde una visión "seria", no humorística.
Tanto la superación de la subjetividad como el descubrimiento de otras perspectivas de la realidad tienen una importancia fundamental en el mundo educativo, ya que son condiciones imprescindibles para cualquier aprendizaje creativo y liberador. Con más razón, en el campo de la educación en valores.
Con este objetivo, la incorporación de la dimensión cognitiva del humor se puede plantear a través de dos vías: como propuesta de trabajo dentro de una materia concreta (tomando como punto de partida y motivo de reflexión el chiste, el gag, la película cómica, la música humorística, etc.), o como actitud general (el sentido del humor) promovida por el educador en las relaciones del aula.
En relación a la primera vía (en la que basamos las propuestas que presentamos), quizás nos pueda servir de referencia y estímulo los chistes que los humoristas gráficos publican en los medios de comunicación, al constatar como de hecho imparten (al menos en ocasiones) una especie de "educación no formal" de la sociedad, a veces con un alto grado de incidencia y efectividad. La segunda vía, la importancia de la incorporación del sentido del humor a las actividades cotidianas, la comentaremos más adelante.
 
"La falta de sentido del humor es una desventaja cognoscitiva: excluye la posibilidad de determinadas percepciones y puede que incluso impida el acceso a todo un ámbito de la realidad."
Peter Berger. Kairós. Barcelona, 1999
 
 Precauciones:
 
Teniendo en cuenta el marco educativo en el que nos movemos, la descripción hecha anteriormente de los modelos humorísticos adecuados a nuestros propósitos habría que completarla con lo que podríamos llamar el principio de la oportunidad o del "uso juicioso" del humor en el aula:
"El éxito de enseñar con humor dependerá de qué tipo de humor se usa, si se hace bajo circunstancias apropiadas, en el momento oportuno y de la manera pertinente".
Carlos Alemany y Raúl Cabestrero. "Desarrollo del humor: estudios e investigaciones" (en "El valor terapéutico del humor", Desclée De Brouwer. Bilbao, 2002)
En este sentido, será adecuado además tener presente la reflexión que nos hacen los mismos autores sobre algunos eventuales peligros del uso del humor. Una reflexión que, adaptada libremente al entorno educativo (el texto original está orientado a la relación entre terapeutas y pacientes), podría quedar así:
  • Un educador inseguro puede emplear el humor como defensa en lugar de como medio para transmitir los valores y/o conocimientos oportunos.
  • Eventualmente, esta inseguridad puede llevar al educador, en un momento dado, a emplear la sátira sobre alguno de los alumnos (con el peligro añadido de que el alumno satirizado sea a su vez objeto de actitudes despreciativas o agresivas por parte de otros alumnos o del grupo en general).
  • El educador puede priorizar la búsqueda de la propia popularidad sobre la transmisión de valores o la exposición de la materia correspondiente, distorsionando los auténticos objetivos y poniendo en peligro su consecución.
  • Si no se emplea con cuidado el humor, el educador puede transmitir la idea de que la materia correspondiente no es algo importante, con lo que puede desviar la atención de los alumnos de la verdadera finalidad de la actividad.
  • Esta falta de cuidado también puede fomentar las salidas de tono y las payasadas por parte de los alumnos (sin ninguna relación con el sentido del humor que se pretende fomentar), dificultando por lo tanto el trabajo serio y en profundidad que se persigue.
 
Peter Berger, por su parte, nos advierte:
 
"La capacidad de ver las cosas desde una perspectiva cómica no es necesariamente una cualidad moralmente admirable. La aptitud para lo cómico puede emplearse para una serie de objetivos moralmente reprobables. De hecho (...) el ingenio se puede ejercer con malicia y puede ir asociado a una actitud de nihilismo moral."
Risa redentora. Kairós. Barcelona, 1999
 
 
En definitiva: como sucede con todas las herramientas, dependerá de la habilidad y la honestidad con que se utilice el humor que los resultados que se obtengan sean más o menos positivos. Lo que está fuera de toda duda en cualquier caso es que las posibilidades que ofrece el humor en el aula son muchas (como actitud en general, y como material de trabajo en propuestas concretas). Las cautelas expuestas no pretenden desincentivar su utilización, sino recomendar su uso atento y responsable.
 
 
grupo humor aula 2007
 
 
El humor en educación
 
Todo ha cambiado enormemente en los últimos años a nivel mundial. ”Estamos asistiendo a la irrupción de lo precario, lo impreciso, lo informal en esta fortaleza del empleo de occidente. .. La inseguridad se va extendiendo y será endémica en capas medias aparentemente bien situadas... pronto sólo uno de cada dos empleados tendrá un puesto de trabajo fijo a tiempo completo”. Parece como una marea negra que se extiende por doquier.
Nosotros nos enfrentamos a nuevas situaciones en el trabajo, queremos resolver los problemas como hace años. Y las soluciones no funcionan. Los alumnos son más difíciles hoy día. Ya hay muchachos que se enfrentan abiertamente. A estos hechos se añaden actos de gamberrismo, pintadas en pupitres o paredes, desapariciones de móviles, libros, compases o rotuladores, que realmente le hacen a uno pensar que si una de las asignaturas de la carrera hubiese sido “investigación policial”, uno estaría con más recursos ahora.
La autoridad y el respeto a los profesores, que antes era normal, ahora los tienen que ganar a pulso clase a clase. Los padres apoyaban el trabajo del profesor. Ahora, con frecuencia hacen lo que sea para defender siempre a sus hijos.
            Todo esto hace imprescindible que se produzca un cambio en la manera de educar de los docentes. Un nuevo modelo de enseñanza que cada vez más se extiende en múltiples empresas y trabajos es la enseñanza desde el sentido del humor.
 
 
Definición
 
Definir lo que es el sentido del humor no es tarea fácil. Se trata de un concepto que designa una actitud humana, un determinado talante ante la realidad en que vivimos y, por tanto no es un simple fenómeno, un hecho que podamos aislar, analizar y catalogar al lado de otros. Si se atiende a sus manifestaciones externas de modo exclusivo o principal, puede llegarse a desvirtuar su naturaleza, y no ser capaces de entender su profundo sentido: una persona con cosquillas fáciles no es, obviamente, una persona con sentido del humor, aunque éste se encuentre muy ligado a la risa y a la sonrisa; ni tampoco un espíritu burlón es fruto del sentido del humor, sino más bien su degradación o empobrecimiento. El sentido del humor se relaciona con rasgos tales como agudeza, finura, alegría, oportunidad, serenidad, ecuanimidad y muchos otros. Pero intentar su comprensión por medio de estos rasgos característicos puede ocultar su naturaleza en una maraña analítica de factores y sus relaciones. Por todo esto, en las líneas que siguen se intentará una explicación del sentido del humor partiendo de la definición de distintas personas.
            Atendiendo a la definición de Octavio Paz: "Aprender a ser libres es aprender a sonreír". Se debe aprender a poner de relieve la importancia del sentido del humor en la vida cotidiana. Entendiendo por sentido del humor concretamente la capacidad de saber reírse de uno mismo, de no tomarse demasiado en serio y, por lo tanto,  la capacidad también de aumentar nuestra empatía hacia los demás. El sentido del humor así entendido es una buena herramienta (no la única, pero sí muy útil) para conseguir nuestros propósitos: la construcción de un mundo más amable y más justo, en el que los derechos de todos sean más respetados. Estamos convencidos de su utilidad y de su alta rentabilidad: todos, alumnos y profesores, podemos sin duda aprender a utilizarlo de forma saludable, sacándole un mayor partido.
 
Eduardo Galeano afirma que "El derecho de soñar no figura entre los treinta derechos humanos que las Naciones Unidas proclamaron a fines de 1948. Pero si no fuera por él, y por las aguas que da de beber, los demás derechos se morirían de sed". Él piensa que sin sentido del humor, los derechos humanos quizás no se morirían de sed... pero sin duda la tristeza los acecharía y, a lo mejor, se morirían de melancolía.
 
Ricardo Yepes Store define el sentido del humor como: "El sentido del humor es sentido del fin, y esto es, así mismo, esencial en educación. El educador precisa, antes que nada, saber cuál es el fin de su acción, porque sólo así sabe utilizar eficazmente los medios de que dispone, y sabe incluso encontrar nuevos medios. Le es esencial al educador tener un sentido profundo del fin para no caer en una trampa mortal que Buchíer llamaba "adoración del método". Educar no es conocer bien los métodos educativos, sino tener sentido del fin y poder, así, convertir los medios en métodos educativos. La metodología educativa puede aconsejar una acción, pero si la realidad aconseja otra, el educador prudentemente desatenderá la metodología. Y lo hará con sentido del humor, con alegría; sabiéndose reír de esa metodología que le era tan querida."

            Por último Germán Payo dice que su definición más adecuada de sentido del humor es “el modo diferente de ver la realidad, que determina un modo de sentir y actuar, o como decía Mingote el humor es darse cuenta de que todo es relativo.
            La pregunta que surge entonces es: ¿se puede desarrollar el sentido del humor? Hay gente que parece que ha nacido con el ingenio puesto y reaccionan ante todo con la maestría de un profesional de la comedia. Germán Payo dice que el modo de ver, dirigido a nosotros mismos y a lo que nos sucede, puede entrenarse, volverse más flexible, más creativo, más divertido y eso está al alcance de todos, no sólo de los más graciosos, con un poco de entrenamiento. La razón es que todos somos inteligencia y podemos usarla.
Esta afirmación es básica para fundamentar el proyecto que desarrollaremos más adelante. Nuestro objetivo será enseñar a los profesores de centros de educación primaria a impartir la docencia desde el humor para evitar problemas como el estrés.
 
 ¿En qué consiste?
 
El que tiene sentido del humor es un buscador incansable del ser real de las personas en medio de las apariencias inmediatas que se traducen en el humor, bueno o malo. Es un rastreador constante de la alegría, como primer efecto de esa consideración de la bondad del ser personal. Por eso, es un buscador de la risa y de la sonrisa. Pero no toda risa y toda sonrisa le satisface, sino sólo aquélla que surge de la búsqueda de lo bueno en medio de lo que parece malo. De ahí que la burla, el sarcasmo y -frecuentemente la ironía no sean manifestaciones del sentido del humor, aunque te hagan reír o sonreír; pues éstas, en efecto, no responden a esa búsqueda de la bondad permanente en medio de los humores transitorios. Por el contrario, la burla y el sarcasmo persiguen resaltar lo malo, lo defectuoso. Un ejemplo está en las parodias o imitaciones personales: pueden hacerse con sentido burlesco, acremente, exagerando los defectos y complaciéndose en ellos; pero también pueden hacerse con sentido del humor, con dulzura, mostrando tanto los defectos como las buenas cualidades, enseñando el humor de la persona parodiada, es decir, dando ligereza a lo que resulta de suyo grave o solemne. La parodia hecha con sentido burlesco invita al menosprecio; en cambio, la parodia que proviene del sentido del humor propicia el cariño entrañable a la persona parodiada. Por eso, se considera propio del humorista el que dirige su sentido del humor hacia sí mismo en primer lugar.
Decía Hermann Nohí: un niño es una cosa muy seria, pero, ¿quién puede tomárselo en serio solamente? Para este autor, el sentido del humor es uno de los tres rasgos principales que conforman el ser del educador.
 
Objetivos del humor en educación
Cualquier manifestación humorística puede ser usada con intención educativa. Así, la llamada Psicología positiva impulsa todo lo necesario para que el cuerpo fortalezca la salud. Sus objetivos son:
 
  • Potenciar una serie de cualidades y recursos personales que desarrollen la salud mental.
  • Prevenir los trastornos.
  • Fomentar la agilidad mental.
  • Ayudar a mantener la constancia.
  • Exaltar el entusiasmo del docente.
  • Fomentar el control de los impulsos, el tesón.
  • Ejercitar la intuición.
  • Mejorar las habilidades sociales.
  • Ayudar a adquirir una  percepción adecuada de las situaciones.
  • Dominar el manejo de las emociones.
  • Aumentar la paciencia.
  • Intensificar la curiosidad y
  • En definitiva mejorar el sentido del humor.
Sin más, debemos recordar que la educación no es una mera habilidad para hacer que las personas actúen a su antojo y aprendan cuanto uno desee. La educación es también escuchar, elegir el momento adecuado y permitir al alumno manifestarse espontáneamente, facilitando su felicidad, la sociabilidad y el desarrollo de sus facultades emocionales. Y para ello ¿Qué mejor instrumento que la risa?





 
 
 
BIBLIOGRAFÍA
-          Díaz Martínez, José Ramón. Proyecto: “El sentido del humor, su repercusión en la calidad de vida de adultos y mayores”.
-          Payo Losa, Germán “Taller: Prevención de riesgos psicosociales a través del humor. Reírme de mí mismo”.
-          Payo Losa Germán (1994), Cuando el humor entra en la escuela. Rev. Cuadernos de Pedagogía nº 228
-          Página Web: www. Monografías.com.
-          Camacho Pérez, Salvador “El humor en la educación” Universidad de Granada.
-          Damian Fernández, Jesús. Pedagogía del humor (En “El valor terapéutico del humor”, Desclée de Brouwer. Bilbao, 2002.
-          Larrauri, Begoña. (2006). Programa para mejorar el sentido del humor. Madrid: Pirámide