lunes, 4 de marzo de 2019

Caminando hacia los encuentros Virtuales, ¿cuál es la mejor ruta? ¿Estamos preparados para encontrarla?



Desde una perspectiva Social y Psicológica

Despersonalización "Juan Manuel de Prada", Voz de Galicia
 
La creación de vínculos genera relaciones de respeto y comprensión mutua; la creación de vínculos nos impulsa a mirar al otro con un afecto nuevo, pues descubrimos que en él hay algo sublime y misterioso: de repente, descubrimos en ese otro una grandeza nueva de la que anhelamos participar, a la vez que surge en nosotros la preocupación de ser indignos de tanta grandeza. Los vínculos que los hombres establecen entre sí generan comprensión; y el principio de toda comprensión reside en que uno conceda al otro lo que es: que le reconozca autoridad, que ame sus cualidades, que deje de considerarlo con los ojos del utilitarismo egoísta, buscando un beneficio o provecho en su trato. Y ese deseo de comprensión genera, a la vez, compromisos fuertes: ya no consideramos al otro un cuerpo extraño que se usa y se tira, sino una persona con una ordenación vital fecunda de la que deseamos participar y aprender. Y ese deseo de conocimiento nos obliga a desprendernos del propio yo, nos obliga a entregarnos al otro, nos obliga a participar de su dignidad, de su libertad, de su nobleza.
Pero en todo anhelo autentico de comprensión y conocimiento del prójimo, en todo vínculo verdadero, tiene que haber sacrificio (que será mutuo, si el prójimo nos corresponde), tiene que haber renuncia a uno mismo, tiene que haber paciencia abnegada y constancia. Solo así uno se siente ligado al otro e invadido por su destino. Cuando falta esta noción de sacrificio paciente, solo amamos en el otro un brillo superficial que no tardara en desgastarse (porque no es más que la proyección de nuestro orgullo narcisista y nuestro afán de dominio). Y estas relaciones sin vínculos verdaderos tarde o temprano se convierten en duelo de egoísmos en donde no tardan en aflorar las susceptibilidades, las desconfianzas, los recelos, las irritaciones y, finalmente la animadversión y el aborrecimiento.


Lorena Berdún. “Ahora es más complicado. Si te acercas a alguien, es muy probable que te diga que está con sus amigos o que te ponga mala cara. La comunicación online es, sin embargo, mucho más fluida. Y esto es una pena”.
Nunca he acabado de entender que es eso del matchmaking. Esa técnica que te busca la persona afín y que casi siempre se basa en seleccionar gente con gustos, intereses y estatus similares. Muchos de los grandes amores de la historia se han dado entre personas dispares.
Yo no hago matchmaking, yo asesoro en temas de psicología y sexología. Trato de que la persona que busca a otra vaya con su mejor yo.
A menudo la búsqueda de pareja es un acto desesperado. Somos como pedigüeños mendigando compañía, amor, sexo. Y eso, imagino, no es un buen comienzo.
Es la mejor manera de acabar en relaciones tóxicas. Por eso en esta empresa hay que llevar el amor propio muy trabajado, porque sino es pan para hoy y hambre para mañana. Pero todavía hay muchas personas que buscan en su potencial pareja a quien las salve, a quien las saque del aburrimiento, a quien sea su madre, a quien resuelva sus problemas sexuales…
Tal vez tengamos una idea inadecuada de lo que es la pareja, de lo que se debe esperar. Tal vez sea un modelo que no haya evolucionado y que hay que actualizar.

El problema que viene ahora es que tal vez la gente espere o pida demasiado en ese ‘mundo feliz’. ¿Cuáles son los conceptos e ideas erróneas más comunes que nos impiden encontrar pareja, o que acaban destruyendo la que ya tenemos?

El primero es siempre la falta de comunicación. Tenemos un individualismo muy exacerbado y nos cuesta decir lo que queremos, lo que nos gusta. Esto es muy importante al principio de una relación y, generalmente, se habla muy poco de estas cosas en el enamoramiento. No podemos pretender que el otro nos lea el pensamiento y luego reprocharle porque no conoce nuestras preferencias. Y, además, hay que saber cómo decir las cosas, de forma amable y sin herir.
La hiperexigencia y el perfeccionismo son otros escollos. Marcarse expectativas muy altas y crearte tu propia historia por adelantado. Aplicar la metodología laboral a este campo, fijando objetivos muy definidos, es un error. Lo mejor es estar abiertos y disponibles, en vez de dedicarse a hacer listas de lo que queremos. Y luego hay siempre mucho miedo, miedo a que te rechacen, a que te rompan el corazón, al fracaso. El amor no es un cuento de hadas y a veces se puede sufrir, pero esto nos da pánico. Veo también poca tolerancia en las parejas. A la mínima de cambio se rompen. Hemos fijado un umbral de exigencia muy fino, buscamos a la persona perfecta y ésta no existe.
Es muy probable que si alguien se acerca a otro, el primero lo rehúya, le conteste mal o le ponga mala cara. ¿Cómo vamos entonces a encontrar a alguien? El roce, el cara a cara, el contacto se están perdiendo. De hecho, yo diría que quedar con alguien online para acostarte es casi más fácil que quedar para conocerlo o tomarte una copa, porque el amor nos da más miedo que el sexo.


Las redes sociales para conocer pareja llenan espacios de tiempo, a menudo tras el horario laboral. Suele ser la tarde el momento de ver los mensajes y responder a las personas que han contactado y dejado algún mensaje. En función del interés que despierten las personas con las que se contacte, hay quienes intentan pasar rápidamente a darse los teléfonos y el whatsapp y otros prefieren mantenerse en la distancia y seguridad que les otorga el sitio web.
El momento emocional, la autoestima de cada uno, la desesperación con la que uno busque conocer a otras personas determina en gran medida el éxito o fracaso de la búsqueda de pareja (tanto dentro como fuera de las redes sociales). La inmediatez y el fácil acceso a mucha gente pueden precipitar conductas compulsivas que casi siempre traen decepciones y malestar. Si se accede a las redes desde la ilusión pero sin necesidad de conseguir rápidamente a alguien suele facilitar descartar a personas poco compatibles o que no buscan lo mismo.
Las razones para hacer uso de estas redes sociales son variadas y definen con frecuencia comportamientos y hábitos propios de estas páginas:
  1. Charlas sinceras sobre gustos, actividades diarias…
  2. Peticiones para quedar insistentes y frecuentes.
  3. Hombres más mayores buscan chicas más jóvenes para conocerse.
  4. Jóvenes que buscan mujeres más mayores normalmente con fines principalmente sexuales.
  5. Susceptibilidad: personas que se sienten fácilmente atacadas y en cuanto algo no les encaja se enfadan o incomodan.
  6. Aduladores: personas que muestran un interés desproporcionado al ver simplemente el perfil general del otro.
  7. Mentirosos: personas que maquillan su realidad para mostrarse especialmente atractivos a los ojos de otras personas.
  8. Superficialidad: Personas que no aportan a la conversación ningún rasgo personal. Se quedan en los tópicos.
  9. Sexo sólo: personas que sólo buscan relaciones sexuales, sin mayor compromiso. Existen páginas específicas para encontrar parejas sexuales.

¿Cuál es la edad más crítica para quedarse solo y tener que buscar compañía. Los 40-50, en los que la gente ya está resabiada, sus exigencias son muy altas y sus energías cada vez más bajas?
Bueno, sí, esa es una edad complicada porque la mochila de cada uno ya es muy grande y nos hemos vueltos exigentes, no queremos pasar por ciertas cosas otra vez y, además, es muy normal que a esos años haya ya hijos de por medio.
Pero, aunque la edad dificulta las cosas, el enemigo de encontrar pareja es más "la actitud".


¿Qué conceptos erróneos tenemos todavía en torno a la idea del amor y el sexo?

En la cama esperamos que todo sea espontáneo y que vaya sobre ruedas. Tenemos muchas expectativas y además esperamos que surjan por sí solas y, cuando esto no pasa, intentamos forzar lo espontáneo. Deberíamos dejarnos llevar, disfrutar del presente, vivirlo y permitirnos que lo que venga a continuación nos sorprenda. En el amor, vuelvo al tema de la comunicación. No nos comunicamos. No sabemos hablar este lenguaje.
Hablar con gente a través de medios electrónicos puede hacer querer mostrar una personalidad diferente a la propia, solo para evitar posibles rechazos.
A pesar de que aún existe cierto resquemor a conocer gente por los medios digitales, hoy en día la mayor parte de nuestras relaciones se realiza a través de internet. Así es como la web es una excelente posibilidad de empezar a vincularse con nuevas personas y, si hay química a través de las pantallas de nuestros celulares o nuestras computadoras, probar llevar esa relación a un ámbito real.

Lo más importante ser uno mismo

Hablar con gente a través de medios electrónicos puede hacer querer mostrar una personalidad diferente a la propia, solo para evitar posibles rechazos. La realidad es que lo único que puede generar esto es pérdida de tiempo. ¿Por qué? Porque el mostrarle al mundo a alguien que no se es en realidad no puede sostenerse, y llegará un momento en que la máscara se caerá y se va a mostrar la verdadera personalidad.
¿Qué tiene de malo ser uno mismo? El mostrarse tal como se es, con todas tus cosas buenas y malas, hace que las conversaciones sean más francas. También hace que  la persona que se encuentra del otro lado no sólo pueda conocer al otro de verdad, sino que hasta incluso le interese y llegue a enamorarse.
Siempre hay que creer que la persona ideal para uno existe, ese alguien que quiera estar con uno hasta en los momentos más controversiales… Para eso hay que mostrar todas las aristas de la personalidad y dejar que el otro las conozca y las acepte.
¿Qué pasa si a esa persona no le gusta la forma de ser del otro? Nada. Sencillamente no era la persona indicada, y hay que seguir permitiéndose conocer gente nueva hasta hallar a la pareja ideal.
No es bueno apresurarse, Es importante tener en cuenta que, antes de empezar a conversar sobre el futuro de una relación es mejor que la pareja esté consolidada. Por esto, lo ideal es dejar que fluya la relación, que tome su propia forma…
Todas las relaciones van cambiando a lo largo del tiempo, pasando de una etapa de enamoramiento rápido donde quieren pasar cada momento junto a un estado estable pero continuo. Ya dejan de ser el “juguete nuevo” uno del otro, pero esto no es un tema para preocuparse, ya que es una etapa común de las relaciones humanas.
Por último, lo único que no hay que perder al querer encontrar pareja es la esperanza. La búsqueda es arriesgada, pero una vez que se encuentra al amor, todo valió la pena.

Adentrarse en Internet


Abrimos una página, y empezamos a imaginar.
Es un juego con recompensa”. “La experiencia es similar a la de hacer una colección de cromos”. Coges un cromo y lo miras, este puede... este tal vez... a ver qué pasa con este.
Alguien me dijo en una ocasión: A La persona con la que me toca esta vez, siempre le digo, tus eres mi mejor cromo ahora mismo, pero en cualquier momento puedo cambiarte.
Algunos comentarios más: “Abres la aplicación, miras las fotos y decides: esta sí, esta no. Te sientes Dios”. “Es marketing puro y duro: pones tus mejores fotos para venderte”. “Es entretenido, divertido, emocionante”. “Mi sensación es que es Sodoma y Gomorra”. “Quedar es muy fácil. La gente está predispuesta. Tanto en hombres como mujeres. “Es tan fácil establecer relación que, si no va bien, buscas otra”.

Algunas opiniones de los usuarios

Se nos brindaba la oportunidad de conocer a un montón de gente sin salir de casa… Establecer conversaciones a cualquier hora…incluso quedar a tomar algo si nos apetecía
Lo utilizan personas que se aburren y quieren atención, pero en realidad no quieren quedar.
Un aspecto negativo es la pérdida de tiempo por la adicción que llega a crear y por invertirlo con personas que realmente no te suponen ningún interés.
Puede resultar frio y hasta violento, puede llegar a parecer un supermercado o comprar por catalogo.
La desilusión de ver que la gente, después de haber estado hablando contigo durante semanas, desaparecía sin más.
Creo que si sabes usarla son una solución para el aislamiento, la falta de confianza en uno mismo, e incluso para el aburrimiento.
Creo que son útiles para personas que no tienen tiempo o posibilidad o facilidad para hacerlo por otros canales.
Están las personas flipadas, las que son demasiado exigentes.
Las posibilidades de conocer gente en tu misma situación y de diversión se multiplican por cientos. En un par de horas puedes haber leído y entablado conversación con unas 10 personas con mejores o peores resultados dependiendo de lo que busques... pero en una discoteca tendrás suerte si das con uno/a...que te encaje y no siempre.
Creo que habría que ser un poquito menos pretencioso, y no dar por sentado que un "me gusta" equivale a un "me tienes a tu disposición".
Creo que en general, no somos del todo honestos con nuestros deseos y expectativas, provocando bastantes frustraciones y malentendidos.
Se miente muchísimo en estas aplicaciones. Algunas por inseguridad, otros por chulería y otros inventan una personalidad alternativa porque se sienten libres de hacerlo.


BIBLIOGRAFIA:
BERDÚN, Lorena Sexóloga
DE PRADA, Juan Manuel, articulo Despersonalización, periódico "la voz de Galicia"