martes, 29 de enero de 2019

Algunas ideas que debemos desarrollar para crecer emocionalmente




Me había olvidado de cultivar mis relaciones. Creí que mis amigos seguirían contando siempre conmigo, o que con mandarles de vez en cuando un mensaje ya sería suficiente, Pero no es lo mismo.
¿Recuerdas la cantidad de amigos que tenías de pequeño? Durante la adolescencia las relaciones sociales ocupan el primer puesto en nuestra escala de valores, pero al hacernos adultos cuestiones como la carrera laboral o cuidar los hijos las relegan a un segundo plano.
Eso es exactamente lo que me había pasado. Se me olvidó por completo que lo que más influye sobre nuestra felicidad son las relaciones sociales. Por mucho dinero, trabajo o fama que tengas, si te sientes solo seguirás siendo infeliz (Waldinger, 2002).
Y las redes sociales, en las que yo me había refugiado, no sirven. Miles de años de evolución nos han programado para las relaciones cara a cara, no para interactuar mediante mensajes de texto. Por eso las personas que dedican más de dos horas diarias a las redes sociales tienen el doble de posibilidades de sentirse solas (Primack et al. 2017).
Desde el campo de la salud mental, se han identificado cuatro estrategias de intervención para personas en este tipo de situaciones: la primera es mejorar las habilidades sociales (conjunto de comportamientos que permiten interactuar y relacionarnos con los demás de manera efectiva y satisfactoria), la segunda, mejorar el apoyo social (que la persona sienta que es parte de un grupo que está ahí para brindar ayuda, información, afecto o cubrir otras necesidades), la tercera es aumentar las oportunidades para el contacto social y la última, más desde el punto de vista terapéutico, dar apoyo para que se tenga mayor conciencia de cómo los seres humanos perciben las emociones propias y de los otros, poder entender lo que piensan los demás en determinadas situaciones, evaluar adecuadamente las interacciones personales y sobre todo cómo realizar acciones sociales adecuadas en la vida diaria.
Vale la pena resaltar que algunas experiencias humanas muy profundas tienen poco que ver de manera directa con las relaciones con los demás. Por eso la utilidad ya probada de la meditación y la espiritualidad.

Necesitamos un cambio en nuestra vida, (fuente "El país")

En determinados momentos de nuestra vida, todo lo que nos llevó y acompañó hasta un momento preciso, parece que pierde el significado, y sentimos una necesidad apremiante de salir de donde estamos para emprender nuevos rumbos, aunque no sepamos exactamente a dónde nos van a llevar. Queremos experimentar novedad, hay un impulso que nos lleva a querer cambiar de pareja, de lugar de residencia, de trabajo, de profesión y de ambiente. Aquello por lo que luchamos durante años, a lo que nos dedicamos con esmero, parece desmoronarse. Nos invade una incertidumbre interior, un gran interrogante, ¿quedarnos en este “lugar” en el que nuestra vida parece irse apagando por inanición o soltar lastre y abrirse a lo desconocido.
Ese algo que empuja para salir de donde nos encontramos varía según la situación, la persona, sus relaciones, su edad y su historia. Puede ser la búsqueda de sentido, la insatisfacción, el sufrimiento, el malestar y el aburrimiento o la falta de motivación. También pueden ser preguntas como: ¿voy a seguir así hasta mis últimos días?; ¿es esto lo que quiero?; ¿qué sentido tiene lo que estoy haciendo y cómo estoy viviendo mi vida? Tomar la decisión de cambiar implica a menudo provocar rupturas, confusión y sufrimiento, y entrar en crisis.

Sentirnos más felices
Algunas de las cosas que Jung marca como causas de la felicidad. Probablemente sea recomendable que esta búsqueda se haga de manera tranquila sin tener que hipotecar nada a cambio.
 1. Buena salud física y mental.
2. Buenas relaciones personales y de intimidad, tales como las de la pareja, la familia y las amistades.
3. La facultad para percibir la belleza en el arte y en la naturaleza.
4. Razonables estándares de vida y trabajo satisfactorio.
5. Una visión filosófica o religiosa que permita lidiar de manera satisfactoria con las vicisitudes de la vida.
Como regla, nuestra propia definición de felicidad va a cambiar de etapa a etapa de la mano de nuestra perspectiva. No hay trucos ni —como estos estudios postulan— manuales. Pero sí se puede asegurar que la felicidad va de la mano de la congruencia y que, en lugar de perseguirla como quien persigue a un fantasma, podemos dejar que florezca sabiendo que de alguna manera ya está ahí y siempre lo ha estado.
Como mejorar la autoestima

Es necesario conocer cómo funcionamos, es decir, cuáles son nuestras fortalezas y aspectos positivos y cuáles son nuestras limitaciones. A partir de esta valoración, decidiremos qué aspectos deseamos mejorar y cuáles reforzaremos. El plan de acción para cambiar determinadas características debe ser realista y alcanzable en el tiempo (por ejemplo, la edad que tenemos es inamovible, la altura es otro factor poco variable a determinadas edades, etc.). Es decir, tenemos características que tendremos que aceptar y con las que convivir, intentando sacar partido y ver su aspecto positivo.

 Consejos prácticos para mejorar nuestra autoestima
El hecho de querernos más y mejor está en nuestras manos, no en las de los demás. Acéptate tal y como eres, en tus cualidades y defectos. Todos tenemos defectos, nadie es perfecto ni pretende serlo. Desarrolla el sentido del humor, no des tanta importancia a cosas que no la tienen, ni a los posibles comentarios de los demás. Préstate más atención, dedícate tiempo a hacer aquello que te haga feliz y te satisfaga. No temas a las responsabilidades o a tomar decisiones, si algo sale mal aprende de tus errores y ten coraje para volver a intentarlo.


Usar el cuerpo para cambiar las sensaciones

La mayoría comprendemos que nuestras emociones influyen en nuestro cuerpo; cuando nos sentimos tensos emocionalmente, nuestro cuerpo también se tensa. Cuando nos sentimos felices, nuestra cara se relaja, sonreímos y nuestra respiración es más fluida.
Pero al revés también funciona. Tensar el cuerpo puede hacernos sentir emocionalmente tensos, mientras que relajar el rostro, sonreír y respirar con fluidez puede hacernos sentir más felices. Investigaciones llevadas a cabo en la universidad de Harvard han demostrado que adoptando una postura corporal intencionada durante solo dos minutos puede afectar a la química corporal y a nuestros sentimientos de confianza.
Por lo tanto, si una baja autoestima es lo que refleja tu cuerpo, quizás encorvándote, mirando al suelo o tensando los hombros, puedes cultivar sentimientos más sanos de autoestima por medio de una postura erguida y unos movimientos que reflejen poder. Funciona en el acto.
Desarrollar sabiduría
La sabiduría es algo más que información adquirida. Lo importante es dar una aplicación práctica a lo que has descubierto por medio de la experiencia, utilizar tus conocimientos para aumentar tu bienestar futuro. Ser sabio pasa por prestar atención a los demás, escuchar lo que dicen y ofrecer buenos consejos si es necesario.
Para lograr éxito y bienestar, tienes que aplicar nuevas situaciones lo que has aprendido sobre ti y sobre otras personas.
Jonathan Haidt, psicólogo, dice que puedes volverte más sabio haciendo lo siguiente:
  • Leer a los grandes pensadores y obras clásicas de la literatura.
  • Pensar en la persona más sabia que conozcas y hacer lo posible por vivir y actuar como él o ella.
  • Buscar figuras históricas destacadas y ver lo que piensan sobre los problemas a los que se enfrentan.
  • Colaborar como voluntario en un hogar de ancianos y hablar con ellos sobre sus vidas y lo que han aprendido.
  • Suscríbete a periódicos que tengan ideologías políticas contrarias, para así ver y valorar las dos caras de la moneda.

Se agradecido
El mejor tipo de gratitud es el que se siente con el corazón, no en la mente.
Cada etapa de la vida aporta diferentes motivos para sentir gratitud. El regalo consiste en captar lo que se tiene cuando se tiene.
Una gran cantidad de trabajos recientes han sugerido que las personas que son más agradecidas tienen un mayor nivel de bienestar subjetivo. Las personas agradecidas son más felices, se sienten menos deprimidas, menos estresadas y más satisfechas con sus vidas y sus relaciones sociales. Las personas agradecidas también tienen mayores niveles de control de sus circunstancias, crecimiento personal, propósito en la vida, y aceptación de uno mismo. Las personas agradecidas tienen formas más positivas de lidiar con las dificultades que experimentan en la vida, siendo más propensos a buscar ayuda de otras personas, reinterpretar y aprender de la experiencia, y dedicar más tiempo a la planificación de cómo lidiar con el problema. Las personas agradecidas también tienen menos estrategias negativas de afrontar problemas, siendo menos probable que traten de eludir los problemas, negar que existan, culparse a sí mismos, o hacer frente a ellos a través del uso de sustancias. La gente agradecida duerme mejor, y esto parece ser debido a que tienen menos pensamientos menos negativos justo antes de irse a dormir.
  • Piensa en todas las personas que intervienen en tu día a día, desde el maquinista del tren hasta tus compañeros de trabajo, tu jefe o tus clientes.
  • ¿Cuántas veces les das las gracias sintiéndolo de verdad?
  • ¿Cuándo has ido más allá y les has dicho a tus compañeros de qué forma precisa y concreta están facilitándote el trabajo?.
Perseguir nuestros objetivos

Tienes que seguir aprendiendo que es lo que te gusta más, pero cuando lo encuentres tendrás que dedicarle energía y compromiso.
A todos se nos ofrece la oportunidad de dejar una marca única en el mundo. ¿Cuál será la tuya?
Cada uno de nosotros tiene algo valioso y único que ofrecer a los demás, algo que aprender, cultivar y por lo que esforzarse. Además, aunque podamos (y debamos) alcanzar nuestros sueños más elevados, solo tenemos que empezar descomponiendo los objetivos en objetivos parciales y metas diarias.
En resumen, perseguir nuestros objetivos para el futuro merece la pena si potencialmente son intrínsecos, armónicos, auténticos, flexibles, viables, satisfacen necesidades y buscan estrechar lazos con los demás. Aunque es posible que nuestra juventud haya desaparecido hace mucho, los años venideros pueden ser una época de tremenda maduración, pasión y aventura, y debemos decantarnos por adoptar medidas que se anticipen al futuro. Ya queremos mejorar nuestras relaciones, habilidades vitales o salud, ya deseamos ahorrar dinero para viajar a Sudamérica o reírnos más, tenemos la capacidad para enriquecer estas ambiciones con sentido y finalidad, desviando nuestra atención y energías de los recuerdos optimistas del pasado hacia las expectativas positivas y sostenibles del futuro.

Formas de encontrar más sentido y satisfacción en la vida
  • Ver los infortunios bajo un prisma positivo.
  • Ver un valor positivo en las actividades cotidianas.
  • Perseguir y lograr metas realistas.
  • Sentirse querido y conectado con los demás.
  • Poder liberarse de las obligaciones cotidianas de vez en cuando.
  • Tener una sensación de logro y sentirse bien con uno mismo.
  • Tener esperanza y ser optimista.
  • Tener creencias espirituales o religiosas.
  • Creer que la vida tiene un sentido.
  • Adquirir conocimiento y sabiduría.
  • Ser respetado.

Hazle una visita a tu corazón
El amor es la llave que abre el camino de la felicidad. ¿Cuántas veces discutimos o tratamos de cambiar a los otros por actuar desde la cabeza en vez de hacerlo desde el corazón? Intenta bajar a tu corazón y conectarte con tus verdaderos sentimientos, aprenderás mucho de ellos. ¿Te has parado a pensar que la clave de las relaciones con los demás pueden estar en la comprensión y no en la persuasión? Solo en el corazón se encuentra el motor de nuestras decisiones, es un motor expansivo, cuya energía nos impulsara hasta el infinito si se lo permitimos.
Muchas veces, las decepciones que sufrimos en la vida hacen que el miedo, y no el amor, tome las riendas de nuestra existencia: creamos barreras, para que los demás o incluso para que nosotros mismos no seamos capaces de llegar a nuestro corazón. Sin embargo, estas barreras, lejos de protegernos, nos separan más y más de una vida en plenitud.
Buen consejo: tratar de descubrir la razón de nuestro miedo es un primer paso fundamental para nuestro desarrollo, ya que el temor siempre hay una lección importante que aprender. Una vez la hayamos aprendido, no temeremos escuchar a nuestro corazón, que es nuestro gran maestro, para vivir en consonancia con sus latidos y dejar la eterna lucha que hemos emprendido con él.

Luis Rojas Marcos, nos habla de la esperanza y la espiritualidad

La esperanza:
Es una fuerza que nos impulsa a vivir, y en nuestro ir y venir cotidiano nos ayuda a mantenernos seguros y confiados. Casi todos nos casamos con la ilusión de ser felices, seleccionamos una ocupación porque creemos que nos gratificara y viajamos en avión de aquí para allá porque tenemos fe en el piloto. Casi todos apostamos nuestras vidas por la esperanza que albergamos en el destino humano.
La espiritualidad:
Nos permite sublimar nuestros impulsos o aplicarlos a causas altruistas y creativas, contribuir abnegadamente a la sociedad, tener fe en ideales y encontrar un propósito a nuestra existencia. Estos son, precisamente, los componentes de la prescripción que recomienda Simone de Beauvoir para superar muchos de los retos que nos plantea la vida: “la solución es fijarnos metas que den significado a nuestra existencia, esto es, dedicarnos a personas, grupos o causas. Sumergirnos en el trabajo social, político, intelectual o artístico. Desear pasiones lo suficientemente intensas que nos impidan cerrarnos en nosotros mismos. Apreciar a los demás a través del amor, de la amistad, de la compasión. Y vivir una vida de entrega y de proyectos, de forma que podamos mantenernos activos en un camino con significado, incluso cuando todas las ilusiones hayan desaparecido y nuestro fervor por vivir se haya marchitado”.
En definitiva, la espiritualidad nos ofrece lo que el poeta polaco del siglo XIX Cyprian Norwid resumió de esta forma: “tener algo de que vivir, tener algo por lo que vivir, y tener algo por lo que morir”.

¿Qué puedo conseguir con una buena actitud?
El principal beneficio de tener una buena actitud es sacar lo mejor que llevamos dentro.
La actitud es una poderosa herramienta que surge como consecuencia de identificarnos con lo que hacemos y con lo que somos.
No es lo mismo tener puntualmente una buena actitud que tenerla de manera habitual. Pera ello son fundamentales dos cosas: tener siempre un objetivo en mente y pasar de "quiero hacerlo" a "lo hago". Un ejemplo: no es lo mismo que me guste jugar a los bolos y que diga que quiero ser un buen jugador, a que diseñe e inicie un plan para mejorar mi técnica recibiendo clases, viendo videos de campeones, yendo a campeonatos, practicando con gente que sabe más que yo... es decir, la actitud requiere foco, esfuerzo y constancia, pero de manera especial acción.
El objetivo debería ser lograr la excelencia en aquello que nos propongamos, ya que si nos planteamos ser los mejores en algo, podemos frustrarnos, puesto que esa posibilidad no depende exclusivamente de nosotros, sino también de lo que hagan los demás.
El estar bien con uno mismo y vivir equilibradamente, con la conciencia tranquila, es otro de los beneficios de tener una buena actitud.
Quien tiene una buena actitud no presta la más mínima atención a éxito, porque saben que este es una de las posibles consecuencias y nunca el objetivo final.




El bienestar subjetivo:

Se dice que una persona tiene un alto bienestar subjetivo cuando evalúa globalmente su vida de forma positiva, frecuentemente está contenta y rara vez esta triste. Por el contrario, una persona que tiene bajo bienestar subjetivo es aquella que está insatisfecha con la vida, se divierte poco y, frecuentemente, experimenta emociones negativas como ansiedad o depresión. Comúnmente de denomina (felicidad) al bienestar subjetivo experimentado cuando se sienten muchas emociones agradables y pocas desagradables, cuando se está comprometido en actividades interesantes y cuando se está satisfecho con la propia vida (Diener, 1999).

El bienestar subjetivo está constituido por tres elementos fundamentales:
  1. satisfacción con la vida.
  2. afecto positivo.
  3. niveles bajos de afecto negativo.
Superar sus limitaciones
La fe puede mover montañas.
"La mayor limitación que puede tener una persona Es la impuesta por su propia mente."
El entusiasmo y la perseverancia pueden superar todos los obstáculos. Si usted realmente cree que puede lograr algo, será capaz de lograrlo. No debe dejar de soñar. De hecho, debe soñar, pero de un modo científico, aplicando el método que le estoy re­velando aquí. No hay nada más triste que una persona que ha de­jado de soñar. Cuando uno de sus sueños muere, también muere una parte de usted.
"Soñar -permitirse una visión de grandeza- es verdaderamente mágico."
Por consiguiente, no se limite. Recuerde que los proyectos ambiciosos requieren más tiempo. Y tampoco subestime los be­neficios positivos de las pequeñas victorias. Por el contrario, como dije antes, cada victoria pequeña le otorga más confianza, lo cual a su vez le confiere más entusiasmo y energía. Esto tiene un efecto tangible sobre la gente que le rodea, y con su ayuda us­ted puede avanzar hacia desafíos mayores Y victorias más im­presionantes.


BIBLIOGRAFIA:
CONANGLA, Mercé y SOLER, Jaume: Corazón que siente, ojos que ven (2012). ED. Planeta.
KAPLAN,Janice: El diario de la gratitud. (2017). ED. Zenith
ROJAS MARCOS, Luis, algunos capítulos de sus obras
ROJAS, Enrique: No te rindas (2011). ED. Planeta.




lunes, 5 de noviembre de 2018

SOBRE EL AMOR




EL AMOR DE PAREJA

Decía homero en " La Ilíada" cuando habla sobre el amor que es "la magia que vuelve loco al hombre cuerdo", y es que el amor, en algunas de sus fases, nos hace hacer cosas que nuestra razón nunca entendería.
No en vano es el estar enamorados cuando se está más feliz, y más infeliz. Esos extremos emocionales nos desequilibran, pero ese desequilibrio nos recuerda que estamos vivos.
Al vivir el amor, nos cuesta dar, nos cuesta aprender a recibir, nos cuesta dejar y aceptar cuando nos dejan. En definitiva, no vivimos bien el amor, ni cuando esta, ni tampoco cuando se va. Gran parte de los problemas de amor tienen la misma raíz: el miedo. Nos da miedo amar. Nos da miedo no amar. Nos da miedo morir de amor. Al final resulta que por miedo al miedo no amamos. Y no amamos bien, amamos mal. Amamos con dependencias que nos restan libertad y a veces, por amar mal, dejamos de ser nosotros, mostrando solo aquella parte que el otro quiere ver.
La base de esas dependencias emocionales que generamos con otras personas tienen una causa que generalmente coincide con la falta de amor hacia uno mismo. Esto es, nos falta autoestima.
Buscamos fuera lo que no encontramos dentro. Exigimos en nuestro entorno inmediato el amor que nosotros mismos no nos sabemos dar. Pero amarse a uno mismo no es la mejor forma de amar mejor a los demás, es la única. No ama bien quien no se quiere a si mismo, pues con el amor que da y el amor que recibe busca ocultar vacios y satisfacer carencias, este amor no es sano.

Algunas reflexiones (consideraciones)...

  • Haz algo que te haga sentir bien. Demuéstrate amor, permítete un gusto, algo que te apetezca. Cuanto más abarques el quererte a ti mismo, mas capacidad tendrás de querer a los demás
  • Obsérvate. ¿cómo amas? ¿Cómo te aman a ti? Y ¿cómo te amas tu? Tu forma de amar a los demás tiende a ser un reflejo de cómo te amas a ti mismo. Cuando amas demasiado, quizá te estás olvidando de amarte a ti. Busca el equilibrio.
  • Amar de verdad, es de valientes. Muéstrate sin miedos, siente, comparte y expresa. Todo el amor que no expreses, no existe.
  • Encuentra dentro lo que buscas fuera. No se trata de buscar que te amen, sino de amarte, para poder amar mejor.
  • Haz algo en cuanto puedas que demuestre tu amor a otras personas: algo que les guste, que les haga feliz, que sientan que has pensado en ellos. Cuidar es amar.

Dice Mercé Conangla, en su libro Corazón que siente, ojos que ven "Por el amor somos capaces de hacer lo que sea necesario: dejar ser al otro, dejarlo ir, no retenerlo, con lágrimas en los ojos si es necesario, pero con afecto sincero. El tiempo pasa y el amor permanece, los sentimientos se difuminan y el amor permanece, la muerte deshace los compromisos y el amor permanece. ¿Cómo podría un si sin condiciones convertirse en un no cuando las condiciones cambian, cuando el otro toma un rumbo diferente, enferma o muere? Aquella parte fundamental de la relación mutua que era el amor sobrevive incluso al fin de la relación. El amor es una fuerza todopoderosa que vaga en el aire casi con divinidad."

El cariño:

Una de las principales causas de la pérdida de entusiasmo es la sensación de que no nos quieren; y a la inversa, el sentirse amado fomenta el entusiasmo más que ninguna otras cosas. Un hombre puede tener la sensación de que no le quieren por muy diversas razones.
Pero la confianza general en uno mismo es consecuencia, sobre todo, de estar acostumbrado a recibir todo el afecto que uno necesita. Y de este habito mental, considerado como una fuente de entusiasmo, es de lo que quiero hablar en el presente capitulo.
Lo que causa esta sensación de seguridad es el afecto recibido, no el afecto dado, aunque en la mayor parte de los casos suele ser un cariño reciproco.
Muchas personas cuando se enamoran, lo que buscan es un pequeño refugio contra el mundo, donde puedan estar seguras de ser admiradas aunque no sean admirables, y elogiadas aunque no sean dignas de elogios. Para muchos hombres, el hogar es un refugio contra la verdad: lo que buscan con la que puedan descansar de sus miedos y aprensiones.
Un ego demasiado fuerte es una prisión de la que el hombre debe escapar si quiere disfrutar plenamente del mundo. La capacidad de sentir autentico cariño es una de las señales de que uno ha escapado de esta cárcel del ego. Recibir cariño no basta; el cariño que se recibe debe liberar el cariño que hay que dar, y solo cuando ambos existen en igual medida se hacen realidad sus mejores posibilidades.

Hazle una visita a tu corazón
 
El amor es la llave que abre el camino de la felicidad. ¿Cuántas veces discutimos o tratamos de cambiar a los otros por actuar desde la cabeza en vez de hacerlo desde el corazón? Intenta bajar a tu corazón y conectarte con tus verdaderos sentimientos, aprenderás mucho de ellos. ¿Te has parado a pensar que la clave de las relaciones con los demás pueden estar en la comprensión y no en la persuasión? Solo en el corazón se encuentra el motor de nuestras decisiones, es un motor expansivo, cuya energía nos impulsara hasta el infinito si se lo permitimos.
Muchas veces, las decepciones que sufrimos en la vida hacen que el miedo, y no el amor, tome las riendas de nuestra existencia: creamos barreras, para que los demás o incluso para que nosotros mismos no seamos capaces de llegar a nuestro corazón. Sin embargo, estas barreras, lejos de protegernos, nos separan más y más de una vida en plenitud.
Buen consejo: tratar de descubrir la razón de nuestro miedo es un primer paso fundamental para nuestro desarrollo, ya que en el temor siempre hay una lección importante que aprender. Una vez la hayamos aprendido, no temeremos escuchar a nuestro corazón, que es nuestro gran maestro, para vivir en consonancia con sus latidos y dejar la eterna lucha que hemos emprendido con él.


El amor cura a quien lo recibe y a quien lo da.”
KARL A. MENNINGER

El ideal de respeto

El ideal de respeto consiste en entender que tu no necesitas cuidar a la persona que tienes al lado, porque esa persona es capaz de cuidarse por si misma. Consiste en entender que tú no necesitas que la persona que tienes al lado te cuide, porque tú ya eres capaz de cuidarte por ti misma o por ti mismo. El ideal de respeto consiste en entender que cuando tu cuidas a la persona que tienes al lado, lo que estás haciendo es incapacitarla, lo que estás haciendo es trasmitirle el mensaje de que ella no es capaz de salir adelante por sí sola.
Recuerda: que puedes amar a la persona que tienes a tu lado sin necesitarla, sin cuidarla. Puedes amar a la persona que tienes a tu lado desde el respeto a su autonomía personal y a tu autonomía personal.

El apego

Cuando el amor hacia una persona lo vives como una necesidad, como la perspectiva de una angustia imposible de soportar si la otra persona no está, entonces posiblemente hayas franqueado la barrera del amor para entrar en el terreno del apego.

El amor romántico

Al igual que el apego es un juego psicológico más. El amor romántico engancha, es entretenido y exalta las emociones. El amor romántico deja a las personas a merced de sus propias emociones. Este exacerba tanto las emociones agradables (alegría, la ilusión, la euforia, el regocijo) como las emociones desagradables (la rabia, el dolor la desesperación).
El amor romántico anula tu yo, el amor romántico coloca el control de tu vida en manos de la pasion a la que te has entregado, o en manos de la persona que amas.


Qué es el amor, según Sternberg

Uno de los científicos más reconocidos en el campo del enamoramiento y el amor es Robert Sternberg, que con su “Teoría triangular del amor” describe los distintos elementos que componen este fenómeno, así como las posibles combinaciones de estos elementos a la hora de formar los diferentes tipos de relaciones.
Las tres cualidades clave en las relaciones de pareja son: intimidad, pasión y compromiso.
  • Intimidad: La cercanía entre los individuos que componen una relación es lo que Sternberg nombra como intimidad. Dicho de en otras palabras, es la conexión emocional. el afecto y la confianza que hay entre entre éstos.
  • Pasión: Este autor denomina pasión a la energía y la excitación que existe en la pareja. Es el impulso y la necesidad de estar con el otro. Es la atracción física.
  • Compromiso: Es una decisión, el querer estar juntos a pesar de los malos momentos. Es tener una visión compartida del futuro.
Estas cualidades se combinan y dan lugar a los diferentes tipos de relación. La expresión más intensa y gratificante del amor es cuando estos tres aspectos aparecen juntos. Sternberg afirma que existen 7 formas de amar, son las siguientes:
  • Cariño: El cariño es la amistad auténtica. Hay intimidad, pero no pasión ni compromiso.
  • Encaprichamiento: Es característico de relaciones superficiales. Existe pasión pero no hay ni intimidad ni compromiso.
  • Amor vacío: Es una relación interesada. Hay compromiso pero no pasión ni tampoco intimidad.
  • Amor romántico: La pasión y la intimidad hacen que la pareja sienta gran atracción, pero no hay compromiso.
  • Amor sociable: Hay intimidad y compromiso, pero no pasión. Aparece cuando la relación pierde la química.
  • Amor fatuo: No hay intimidad. Las personas sienten atracción y quieren estar juntas, pero no tienen muchas cosas en común.
  • Amor consumado: El amor consumado es el más intenso y combina los tres elementos: intimidad, pasión y compromiso.

DEL LIBRO: LA VIDA INTEGRAL:

La meditación del amor incondicional

Existe una forma de meditación de meditación que amplifica las emociones positivas al tiempo que aporta numerosos beneficios tanto emocionales como físicos.
Se basa en cuatro frases que uno ofrece a personas de su elección, (por supuesto, puede adaptar estas frases como consideres conveniente e incluso cambiar el orden si lo deseas):
  • Que seas feliz.
  • Que goces de buena salud.
  • Que vivas seguro y en paz.
  • Que estés bien.
De todos modos, se sugiere empezar ofreciéndose las cuatro intenciones a uno mismo:
  • Que sea feliz.
  • Que goce de buena salud.
  • Que viva seguro y en paz.
  • Que este bien.

Acto seguido se repite el ejercicio dejando que nos venga a la mente una persona que nos sea muy querida y le repetimos la frase (en voz alta o en silencio). Se prosigue con una persona "neutra", es decir, un conocido, un vecino o un compañero de trabajo, por ejemplo. Por último se evoca mentalmente a una persona más difícil de amar y se le repiten también las cuatro frases.

Las relaciones

Es importante procurar estar bien rodeado a lo largo de toda la vida, a fin de colmarse de los beneficios que reportan las relaciones de calidad.
No obstante, el refrán "Más vale estar solo que mal acompañado" siempre prevalecerá. En efecto, parece ser que mantener una relación enfermiza es peor que no tener relación alguna. En ese sentido, si bien las investigaciones demuestran la importancia y los efectos positivos del vínculo que nos une al otro, no por ello es cuestión de mantener ese vinculo a toda costa, cualquiera que sea la situación. Cada vez hay más solteros felices, porque se sienten realizados, autónomos y libres.
Por el contrario, las personas aisladas que no lo están por propia elección son menos dichosas y tienen peor salud. La soledad seria fuente de depresión e iría igualmente asociada a una morbilidad y una mortalidad incrementadas. Las relaciones sociales consideradas negativas suponen una fuente de estrés. Por eso, la pérdida de un ser querido (amigo, pareja) afecta enormemente a nuestro nivel de felicidad.

Felicidad, salud y longevidad en pareja
Por una parte, la vida en pareja favorece la salud (cuidas del otro, te motivas, os ayudáis mutuamente, comes mejor y muestras menos conductas de riesgo). Por otra parte, los problemas que impiden vivir en pareja (heridas psicológicas, complejos, un pasado no resuelto, etc.) pueden también devenir en sí mismos una causa de sobremortalidad.

La noción de amor

Según Barbara Fredrickson, los micromomentos de amor, (que pueden producirse en cualquier lugar y cualquier instante, con cualquiera, incluso con desconocidos, y no nos referimos al amor apasionado o romántico entre una pareja). Tales micromomentos de amor crean una resonancia positiva entre dos individuos. Para que semejante resonancia se manifieste, deben producirse de manera simultánea tres acontecimientos:
  1. La presencia de una o varias emociones positivas compartidas.
  2. La sincronía entre el comportamiento y las relaciones fisologicas de dos personas.
  3. La intención de contribuir al bienestar del otro, lo que conlleva una solicitud mutua.
Además para crear una resonancia positiva, habrá que asegurarse asimismo de estar física y emocionalmente presente y de apaciguar el ritmo... eso es lo que nos permitirá saborear plenamente el amor.
El amor, o la falta de él, puede modificar nuestra fisiología- ¡basta con pensar en las mejillas sonrosadas de los enamorados-!, así como la regulación de diversas sustancias bioquímicas del cuerpo. Esto, evidentemente, afectara a nuestra salud fisca y nuestro bienestar, además de modificar sin la menor duda la expresión del ADN en las células. Así pues, el amor determinara nuestra esperanza de vida de forma tan poderosa como el aire que respiramos y los aportes nutricionales que proporcionamos a nuestro organismo.
El hecho de mantener relaciones cálidas y afectuosas con los demás disminuirá los riesgos siguientes:
  • Resfriado.
  • Hipertensión.
  • Enfermedades cardiovasculares y accidentes cerebro-vasculares.
  • Diabetes.
  • Enfermedad de Alzheimer.
  • Ciertos canceres.

Para terminar, Oscar Wilde decía que: "solo el amor puede mantener a alguien con vida". Ahora disponemos de diversas pruebas científicas que lo corroboran. ¡Otros buenos motivos para cultivar las relaciones sociales y mantenerlas, propagando amor a nuestro alrededor!

Ama...¡aprende a quererte a ti mismo, a querer a los demás y a amar la vida! Propaga el amor a tu alrededor, de mil y una maneras."

Frases de Erich Fromm sobre el amor, "El arte de amar"

1. El amor es la preocupación activa por la vida y el crecimiento de lo que amamos
El amor era y es, por tanto, ese motor que debe empujarnos a ser mejores. Para ello, estamos obligados a trabajar de forma activa en nuestra personalidad y crecimiento personal, de manera que satisfagamos primero al amor propio, para después amar en plenitud al otro. Algo así requiere verdadera humildad, coraje, fe y disciplina.
2. El amor es una actividad, no un efecto pasivo; es un estar continuado, no un súbito arranque
Esta es otra de las frases de Erich Fromm más representativas y donde se nos insta a dejar a un lado esa nube en la que estamos instalados para afianzar esa relación, para invertir esfuerzos, para ir juntos de la mano trabajando en un mismo proyecto y siendo creadores cotidianos de nuestra propia relación.
3. El amor infantil sigue el principio: “Amo porque me aman”. El amor maduro…
“El amor infantil sigue el principio: “Amo porque me aman”. El amor maduro obedece al principio: “Me aman porque amo”. El amor inmaduro dice: Te amo porque lo necesito. El amor maduro dice: “Te necesito porque te amo”.
4. Si dos personas que han sido extrañas…
“Si dos personas que han sido extrañas… dejan de pronto que la pared que hay entre ellas se rompa para sentirse y descubrirse, esta será una de las experiencias más emocionantes de la vida”
5. El amor no es esencialmente una relación con una persona específica
“El amor no es esencialmente una relación con una persona específica; es una actitud, una orientación del carácter que determina el tipo de relación de una persona con el mundo como totalidad, no con un objeto amoroso”.
6. Resulta paradójico que dos seres se hagan uno y a la vez sigan siendo dos
No podemos olvidar que el auténtico arte de amar consiste en seguir siendo nosotros, pero implicados en un mismo proyecto. Ser dos en un mismo compromiso, ser dos orientados a la responsabilidad de facilitar el propio crecimiento y el de la pareja…
7. Hay una gran diferencia entre enamorarse y permanecer enamorado
Por su parte, quien sabe (y quiere) ir más allá de la atracción y excitación sexual inicial, procurará crear una auténtica intimidad, procurará ser un artesano para hacer del enamoramiento un amor real, un amor maduro y valiente.
 
 
BIBLIOGRAFIA:
CONANGLA, Mercé y SOLER, Jaume: Corazón que siente, ojos que ven (2012). ED. Planeta.
DE SURANY,Carolina: Ikigai. (2018). ED. Edaf
DUPONT, Eric y MICHAUD, Christine y BILODEAU, Diane y FORTIN Christian: La vida integral. (2018). ED. Vergara
CONANGLA, Mercé y SOLER, Jaume: Corazón que siente, ojos que ven (2012). ED. Planeta.
FROMM, Erich: El arte de amar.