jueves, 24 de febrero de 2011

SOBRE EL CONSUELO

Estamos entrando en una fase, de gran crecimiento científico. La gran cantidad de innovaciones técnicas, de comunicación y de ocio, hace que las personas se aíslen, pierdan el contacto con los demás. Nos convertimos en una generación de aislados, no por nuestra voluntad, sino porque es la sociedad la que nos lleva a ello. Lo que conlleva a crear soledad, desconfianza, lo que produce en nosotros frialdad, dando lugar a un rechazo hacia la gente que nos rodea.

Nos hemos olvidado de que hay ocasiones en que necesitamos a la gente, porque nosotros mismos, no somos capaces de arrancar. Necesitamos ser consolados, y esto es lo que nos dice Irmtraud Tarr en su magnifico libro “El consuelo, el arte de hacer bien al alma”

El sentido del consuelo es unirnos, crear lazos profundos entre nosotros. Porque nuestro Fin como personas es llegar a saber relacionarnos con los demás. ¿Hay algo más importante en el mundo?

Pero hay que ser valiente para admitir que necesitamos a los demás y que los demás nos necesitan. La vida es dura incluso la cotidiana y necesitamos pruebas de que no estamos solos para afrontarla.

Como mujer que es, dice que el consuelo se da más en este sexo que en los hombres. Tiene que ver con la capacidad de empatizar, de sentir con el otro.

A veces los hombres creen que deben dar consejo, buscar una solución práctica… ven un problema y sienten que han de resolverlo. Pero no es necesario. El consuelo es otra cosa, es estar ahí, acompañar, abrir un espacio para que el otro haga y diga lo que quiera, para que se plantee preguntas, se enfrente a sus problemas y les dé las vueltas que haga falta. A veces ni siquiera es necesario hablar. Es suficiente con mirar o con estar presente y emitirla señal que el otro espera: «puedes contar conmigo».


Hay que saber escuchar

La importancia de escuchar, sí, nada funciona si no se escucha. Y escuchar es algo muy difícil. Se trata de concentrarse en lo que está diciendo el otro, de permitirle silencios, de no caer en la trampa de estar buscando cómo reaccionar, qué decir, qué preguntar, qué aconsejar… Escuchar es poner atención a lo que el otro dice, abrirse totalmente a él, tratar de comprender lo que está diciendo y sintiendo, percibir lo que dice, lo que no dice y lo que quiere decir. Cada persona es distinta.

Debemos escuchar en silencio, poner toda nuestra atención, porque implica sentir verdadero interés por la persona que se tiene delante, hacerse receptivo con todos los sentidos: con los ojos, con los oídos, con las manos, y sobre todo con el corazón. Cuando se escucha así, sin querer saberlo todo inmediatamente, sin analizar, permitiendo que el otro nos llegue al corazón, se descubren más cosas que cuando uno simplemente se fija en lo que está diciendo el otro. Hay una diferencia sutil. El silencio activo permite oír, percibir y escuchar de una forma más fina.

Muy importante también en el consuelo, es darle tiempo, estar a su lado, sin prisa esperar. Es el mejor regalo que se le puede hacer a una persona que necesita consuelo: darle una parte del tiempo de nuestra vida. Basta con dedicarle un rato más de lo habitual, que es como decirle: tengo tiempo para ti, te escucho, puedes desahogarte». El simple hecho de estar ahí ya ayuda. Lo importante es el calor que se transmite a través de una caricia, una mirada… le estamos diciendo a la persona que pensamos en ella, que nos sentimos cerca de ella, que nos gustaría apoyarla, protegerla.


¿En qué errores caemos al intentar consolar?


Como nos sentimos impotentes, tendemos a querer sacar al otro lo antes posible de su dolor. Le decimos: «no estés triste», «lo superarás», «ahora has de ser fuerte», etc. Nos cuesta soportar el sufrimiento. Pero hemos de contener este impulso automático de salvación, porque el consuelo se basa justamente en respetar el dolor del otro, en ofrecerle la posibilidad de sentirlo. No hay que disimular ni negar las circunstancias, sino dedicar a la persona tiempo, afecto y atención, abrir un espacio para que pueda encontrarse a sí misma. Y para que sepa que alguien la está viendo y escuchando.

No hay que atosigarlo, hay que permanecer a su lado, haciéndole saber que cuando él esté dispuesto, cuando sienta que quiere o que ya puede afrontar su dolor, podrá encontrarnos, porque seguiremos ahí. En los silencios y las pausas del otro merece la pena esperar y no precipitarse.


Importancia de ponerse en el lugar del otro, empatizar


Es muy importante a la hora de consolar, ser empaticos con la persona a consolar: tenemos que percibir el lenguaje no verbal, lo que el otro expresa con su cuerpo, sus gestos y sus palabras, sin interrumpirle, conteniéndose un poco y renunciando a sacar conclusiones. Nunca debemos dar consejos, hablar, contar nuestras propias historias que no tienen nada que ver con lo que la persona siente en esos momentos. Se puede desarrollar la capacidad de percibir las necesidades de los demás en las señales que nos hacen y en su forma de pedirnos las cosas. Hay que estar atentos, porque constantemente nos estamos cruzando con peticiones de otras personas.


Que podemos ofrecerle a las personas que necesitan consuelo:

Un abrazo:

“el animal humano necesita del contacto físico para su bienestar. El abrazo es una forma muy especial de tocar”

Se dice que un abrazo:

• Es un instinto, una respuesta natural a los sentimientos de afecto, compasión, alegría....

• Alivia el dolor, la depresión y la ansiedad.

• Ahuyenta la soledad.

• Aquieta los miedos.

• Abre la puerta a los sentimientos.


Aprender a tocar:

Acariciar el pelo, ofrecer un hombro, coger la mano… El simple contacto físico establece un vínculo, transmite serenidad y apoyo, que el otro percibe de inmediato.

Lo que te salga del corazón:

Muchas veces el mejor consuelo es decirle a alguien que nos importa mucho, que queremos lo mejor para él o que nos preocupamos por él. Lo importante no son tanto las palabras sino la energía psíquica que hay detrás de ellas. Tendemos a querer decir «lo correcto» pero siempre es mejor escuchar el corazón y buscar las propias palabras.

El silencio:

El silencio es una de las experiencias más hermosas e intensas que una persona puede compartir con otra. Puede consolar muchísimo. Deberíamos confiar más en la fuerza del silencio, porque a menudo es el único lenguaje que es capaz de llegar al corazón de las personas que sufren. Hay que aprender a esperar, escuchar, sentir, no impacientarse.


¿Qué hacer si el otro llora?

Dejarle llorar y no interrumpirle. No podemos eliminar el dolor de otra persona; ese dolor es suyo. Pero con nuestra presencia podemos hacer que le resulte más llevadero. Sentirá que estamos junto a ella. Posiblemente llorar es el primer signo de que el dolor quiere desaparecer. Libera, deja que los sentimientos empiecen a fluir.


A quien recurrir para solicitar consuelo:

Muchas veces son los amigos quienes nos consuelan, otras veces la familia pues como dice Tarr en su libro “la familia siempre esta ahí como ancora de salvación, la que, en su función y en su necesidad, es la verdadera garantía de ayuda y reciprocidad”.


A veces nos movemos solos:

A lo largo de la vida, pasamos momentos dolorosos, momentos cargados de soledad, de vació interno y que tenemos que pasar solos, Si tienes una buena relación contigo mismo, sacas fuerzas y consuelo. Porque además los otros solo confían en ti en la medida en que tú ya lo haces. Se puede aprender a ser amigo de uno mismo, debemos darnos aliento sin caer en el desanimo, Cada uno tiene que buscar sus propias fuentes de consuelo.

“Irmtraud Tarr” en su libro nos da algunas sugerencias:


• Las personas tenemos necesidades de imágenes “padres, amigos etc.” estas imágenes interiores con las que hablamos aunque sea interiormente, nos darán lo que necesitamos.

• Otra forma sería escribir un diario.

• Escribir poemas puede también ser una manera de consolarse uno mismo, son formas creativas de comprenderse y así de conocerse y consolarse.

• Guardar aquello que nos dio alegrías alguna vez, “una carta de amor, un poema que nos llenase, una foto, etc., y así sacarlas cuando necesitemos consuelo.

• Mi espacio, sea un sillón una habitación. Un espacio que sea nuestro.

• Concentración, aunque sea haciendo las tareas cotidianas, con lo que nos tranquilizaremos y podemos meditar.

• Hacer ejercicio físico, pasear.

• Escuchar música, alimenta el alma.

• Leer, con la lectura podemos experimentar todos los sentimientos.

• Adoptar un animal doméstico.

• Salir a la naturaleza, en ella nuestros pensamientos negativos se trasforman, interpretamos las cosas de distinta manera, mas positiva.

• Saquemos nuestras pinturas y lápices de colores y dibujemos, dediquemos parte de nuestro tiempo a pintar, saquemos de nuestro interior aquello que este deseando salir al exterior.

• Disfrutar de los placeres que nos dan los sentidos.

• Disfrutemos de las pequeñas cosas cotidianas que nos da la vida.

• Un buen baño, conviértelo en un acto ceremonial.


Terminaré el artículo, con una frase que dice la autora al final del libro:

Necesitamos consuelo para que la mochila cargada de decepciones y fracasos que todos llevamos en la espalda no se haga demasiado pesada.

martes, 18 de enero de 2011

RESEÑA LIBRO: GUIA PRACTICA DE COACHING

Quiero poneros en contacto con un buen libro y su autor.

Tanto el editor como el autor son compañeros tanto profesionalmente como en amistad, por eso cuando sale un libro de alguno de ellos, lo pongo a vuestra disposición, para que disfrutéis de el.

El autor Fernando Manzano (Madrid 1.973), es psicólogo experto en desarrollo personal y profesional. Su interés principal es facilitar la realización de las personas. Este interés le ha llevado a ampliar su formación al Coaching, PNL y Risoterapia.

Esta es su segunda obra, tras “Abre tu mente; supera tus límites”, y diversos artículos sobre desarrollo personal y profesional.

Fácil de leer y de entender. Este libro escrito en forma de manual práctico para todos los públicos te da la oportunidad de aplicar a tu caso concreto herramientas de coaching que te permitirán aclarar tus ideas, crear distintas soluciones, tomar mejores decisiones y ponerlas en práctica con éxito.

Lleno de ejemplos reales de personas que pasaron por problemas similares te hará sentirte acompañado en la búsqueda de solución a tus problemas.


Por fin el coaching fácil y para todos los públicos. La Guía práctica de Coaching. Sé tu entrenador personal de Fernando Manzano (Orión Ediciones) está llena de herramientas y trucos prácticos. Aplícalo a problemas concretos como el estrés, gestión del tiempo, moobing, problemas de pareja o de autoestima entre otros. O para el desarrollo de habilidades de coaching como la escucha, feedback, intuición, metáforas o el humor. Te ayudará a encontrar las claves para mejorar tu situación personal.

Toma el control de tu vida, de forma fácil y divertida.



Libro Autor: Fernando Manzano

Editorial: Orión Ediciones. S. L.

Año: 2008

Ciudad: Madrid

Nº Páginas: 278

ISBN 978.84.934659-1-9

martes, 23 de noviembre de 2010

MOTIVACION: LA FUERZA QUE NOS IMPULSA A ACTUAR (1ª PARTE)

Parte General:


El estudio de la motivación, investiga la explicación de las propias acciones humanas: ¿qué es lo que motiva a alguien a hacer algo? ¿Cuáles son los determinantes que incitan a ello?

Toda actividad está motivada por algo, y ese algo es lo que hemos llamado motivo. Un Motivo: es lo que impulsa a una persona a actuar en determinada forma o, cuando menos, a desarrollar una propensión para un estímulo externo, o bien puede generarse internamente en los procesos fisiológicos y de pensamiento del individuo.

La motivación está constituida por todos los factores capaces de provocar, mantener y dirigir la conducta hacia un objetivo. La motivación está relacionada con el impulso, porque éste provee eficacia al esfuerzo colectivo orientado a conseguir los objetivos, por ejemplo, empuja al individuo a la búsqueda continua de mejores situaciones a fin de realizarse profesional y personalmente, integrándolo así en la comunidad donde su acción cobra significado.

La motivación es a la vez objetivo y acción. Sentirse motivado significa identificarse con el fin y, por el contrario, sentirse desmotivado representa la pérdida de interés y de significado del objetivo o, lo que es lo mismo, la imposibilidad de conseguirlo.

La motivación no es un concepto sencillo. Para los psicólogos es difícil describir el impulso que existe detrás de un comportamiento. La motivación de cualquier organismo, incluso del más sencillo, solo se comprende parcialmente; implica necesidades, deseos, tensiones, incomodidades y expectativas.
El impulso más intenso es la supervivencia en estado puro cuando se lucha por la vida, seguido por las motivaciones que derivan de la satisfacción de las necesidades primarias y secundarias (hambre, sed, abrigo, sexo, seguridad, protección. etc.).

Cuando se habla de motivación hay que hablar de dos clases:

Motivación intrínseca:

Una motivación es intrínseca cuando lo que atrae es la acción en sí misma, es decir la realización de esa acción (por ejemplo, cuando el trabajo atrae por sí mismo, y una persona se siente realizada con ese trabajo, independientemente de otros factores externos).

Motivación extrínseca:

Una motivación es extrínseca cuando lo que atrae no es la acción que se realiza, sino lo que se recibe a cambio del trabajo realizado (por ejemplo, una situación social, dinero, etc.).

Motivación y conducta:

Con el objeto de explicar la relación motivación-conducta, es importante partir de algunas posiciones teóricas que presuponen la existencia de ciertas leyes o principios basados en la acumulación de observaciones empíricas estas son:

a) El comportamiento es causado. Es decir, existe una causa interna o externa que origina el comportamiento humano, producto de la influencia de la herencia y del medio ambiente.

b) El comportamiento es motivado. Los impulsos, deseos, necesidades o tendencias, son los motivos del comportamiento.

c) El comportamiento está orientado hacia objetivos. Existe una finalidad en todo comportamiento humano, dado que hay una causa que lo genera. La conducta siempre está dirigida hacia algún objetivo.

Cuando ponemos en movimiento nuestra conducta, no siempre obtenemos la satisfacción de la necesidad, ya que puede existir alguna barrera u obstáculo que impida lograrla, produciéndose de esta manera la denominada frustración, continuando el estado de tensión debido a la barrera que impide la satisfacción. La tensión existente o no liberada, al acumularse en el individuo lo mantiene en estado de desequilibrio. Sin embargo, cabe señalar que cuando una necesidad no es satisfecha dentro de un tiempo razonable, puede llevar a ciertas reacciones como las siguientes:

• Desorganización del comportamiento (conducta ilógica y sin explicación aparente).

• Agresividad (física, verbal, etc.)

• Reacciones emocionales (ansiedad, aflicción, nerviosismo y otras manifestaciones como insomnio, problemas circulatorios y digestivos etc.).

• Alineación, apatía y desinterés.

MOTIVACION: LA FUERZA QUE NOS IMPULSA A ACTUAR (2ª PARTE)


MOTIVACION EN LOS ADULTOS: APRENDIZAJE Y VIDA LABORAL


Motivación en la formación laboral:

Los formadores muchas veces se hacen preguntas de que es necesario para que las sesiones de una acción formativa sean motivadoras. Estas podrían algunas de ellas: ¿qué hace que un participante se implique en las sesiones de formación?, ¿Cuáles son las condiciones adecuadas para que los objetivos de la formación se alcancen?, ¿Qué se debe hacer para que estén motivados?, ¿por qué no participan los participantes?, ¿Qué estrategias existen para motivar?, se puede realmente motivar a alguien que asiste voluntariamente a una acción de formación?, ¿qué pasa con este grupo al que no le interesa nada?, ¿que sucede con los participantes de formación ocupacional que no han elegido el curso?

Se suele pensar que la condición fundamental de que un curso tenga éxito es que los asistentes se encuentren motivados. Y es éste un punto solo de partida pues esto que no es la única condición, pues es necesario tener en cuenta otros elementos para el éxito de una acción de formación. Por ejemplo, debemos tener en cuenta cómo se desarrolla el propio curso, en la motivación de los formadores, en el esfuerzo necesario para poder realizar los objetivos, en el entorno de la formación o en qué les llevó a realizar el curso. El que se piense que si el participante viene motivado aprenderá parte del modelo causa-efecto de la motivación. Pero, en realidad, la motivación es un proceso que se desencadenará en función de la gestión y la conducción del curso, de los intereses y las necesidades que vayan surgiendo en el transcurso del propio de formación.

Lo primero que debemos hacer es conocer las expectativas y lo que esperan aprender en el curso con cuestiones como: ¿Por qué asisten a este curso? Y ¿qué esperas aprender en estas sesiones de formación?

El sujeto debe ser el principal protagonista del proceso formativo y el rol del formador debe estar centrado en conducir y canalizar el proceso de aprendizaje de cada uno de los asistentes a la formación, por ello se utilizará la motivación intrínseca y no extrínseca. Pues es la estrategia motivacional mas afectiva, ya que es la que moviliza a cada individuo hacia alcanzar sus propias metas.

Para conocer un poco cuales son las condiciones que hacen que una persona adulta se forme he creído conveniente citar a Knowles.

Descripción según M. Knowles (1990) de cuáles son las condiciones que permiten que una persona adulta aprenda:

• El adulto se percibe a sí mismo como un ser autónomo.

• El adulto se identifica a sí mismo a través de su experiencia y necesita relacionarla con los nuevos aprendizajes para que tengan significado.

• El adulto orienta su interés hacia el aprendizaje sólo en aquellos aspectos que considera necesarios o útiles.

• El adulto orienta el aprendizaje a la solución de problemas y su perspectiva de aplicación es inmediata.

Principios para proporcionar entornos motivacionales en los contextos de formación:

• En los procesos formativos los sujetos que participan tienen que tener experiencias que les permitan reflexionar y vincular los contenidos de los cursos con ellos mismos, con su propia experiencia vital y laboral.

• Además tienen que poder vincular el aprendizaje con su propia realidad, personal o laboral. Este vínculo facilita a los adultos a encontrar el interés necesario que les permita relacionarse al proceso formativo en el que se encuentran.

• Es necesario que el adulto descubra la utilidad de aquello que se le propone, se tiene que dar cuenta de que puede usarlo o aplicarlo y que, en definitiva, tiene alguna aplicación en su entorno inmediato, de lo contrario su interés por el aprendizaje no será el mismo.

• Valorar las necesidades del Adulto y aquí podemos citar a Maslow: y apreciar las necesidades Fisiológicas: (pensar en cuestiones como el espacio la temperatura, los descansos, la alimentación.), necesidades de seguridad: (se deben clarificar objetos, metodología, expectativas, sistema de evaluación y si va a existir alguna repercusión en su puesto de trabajo.), necesidades afectivas: ( la relación que se establece entre el formador y los participantes y entre el propio grupo.), necesidades superiores: (como el respeto, la estima, el reconocimiento, los logros..).


El formador para motivar debe ofrecer motivos que cubran las necesidades no satisfechas. Esta acción se podrá realizar si se identifican los motivos y posteriormente se construye la oferta formativa a partir de éstos.

Lo importante en el proceso de formación es la vivencia que de la misma tiene cada uno de los participantes. La interacción que se produzca entre todos, participantes y formador, es lo que conducirá a unos niveles de motivación más o menos elevado.

Como cierre del proceso formativo utilizaremos la evaluación, esta, permite a los participantes comprobar el grado de cumplimiento de sus expectativas, el interés y la implicación en el transcurso de la acción de formación, el nivel de aprendizajes alcanzado y la posibilidad de aplicación en el puesto de trabajo.


El papel de la empresa en la motivación de sus trabajadores:

Trabajar puede ser un placer o un fastidio. Para que las condiciones de trabajo hagan que el trabajar resulte satisfactorio debemos tratar que el trabajo no sea repetitivo, poco interesante, monótono, no gratificante... De ahí la idea de cambiar el trabajo para que sea motivante y una respuesta a la deshumanización derivada de los esfuerzos de racionalización destinados a aumentar la productividad.

Se busca procesos cognitivos que facilitan el aprendizaje de nuevas competencias, conjugando, el deseo de competir, el relanzamiento de la motivación gracias a las nuevas posibilidades de desarrollo personal.

Propuesta de características del trabajo según Hackman y Oldham que sería posible actuar para influir en la motivación:

• La variedad, es decir, el número de actividades diferentes así como la diversidad de aptitudes y de competencias que requieren. Así también se consigue luchar contra el aburrimiento de la monotonía y la posibilidad para cada uno de poner en práctica sus talentos personales.

• La identidad de la tarea, es decir, la posibilidad que tiene el que realiza el trabajo de identificar los resultados de la misma.

• Su significación, lo que supone que la identidad de la tarea esté muy clara, y que se añadan informaciones y testimonios que demuestren el valor social del trabajo realizado.

• La autonomía, es decir la independencia y la libertad de las que disfruta la persona que trabaja, así como sus posibilidades de decidir qué procedimientos utilizar, cómo organizar su tiempo, siempre y cuando respete los objetivos que le hayan sido asignados.

• La información sobre el trabajo efectuado, es decir la posibilidad de tener acceso a informaciones precisas, fáciles de comprender y suficientemente frecuentes sobre la calidad y la cantidad del trabajo realizado.


Tres maneras de cambiar el trabajo: las tres ces:

• Aumentando la complejidad, reduciendo la monotonía, la repetición, apelando a competencias más numerosa y más sofisticadas, se da un sentido y un valor al trabajo, lo que lleva a crear una relación de pertenencia y de identidad entre el individuo y su tarea y, en consecuencia, a crear una motivación interna.

• Aumentando el control del individuo sobre la misión de la que es responsable, dándole más autonomía para organizar su trabajo y para tomar ciertas decisiones que le conciernan, es decir, una mayor responsabilidad sobre el trabajo a realizar, se intensifica la implicación para con la empresa.

• Organizando de forma sistemática una comunicación de informaciones sobre los objetivos esperados, los resultados obtenidos y su evolución, así como sobre la posición de los resultados con respecto a los de los demás, se puede dar a cada individuo los medios necesarios para situar los resultados de sus esfuerzos, evaluar sus posibilidades de mejorarlos, lo cual le sitúa en posición de actor y le da un margen de iniciativa real aunque esté limitado por las posibilidades de la empresa.

martes, 19 de octubre de 2010

EL VALOR PEDAGOGICO DEL HUMOR EN LA EDUCACION SOCIAL




Cuando escribo una reseña para dar a conocer un libro, uno de los motivos que me hacen sentir bien, es cuando trata sobre la relación que tiene el sentido del humor en los ámbitos relacionados con el crecimiento de las personas y su mejora en la calidad de vida.

Otro de los motivos es que el libro este y este si lo está, escrito por dos buenos amigos el primero es Jesús Damián, Al cual tuve en un primer momento como profesor, donde me trasmitió y aprendí las bases de la Pedagogía del Humor, y ahora de nuevo lo tengo como compañero y colaborador en “Humor Aula”.

Jesús es doctor en Pedagogía Social. Siempre muestra un afán por aprender, por renovar y por enseñar. Como profesor siempre preocupado por que el futuro educador reflexione, sobre la necesidad de poner en práctica el humor a la hora de enseñar.

El libro:

El libro es una herramienta para los futuros pedagogos, maestros, formadores, educadores y todas las personas que trabajen con distintos colectivos, desde el ámbito de la educación no formal.

La primera parte trabaja la figura del educador, su toma de contacto con el humor, “lo que Jesús llama el saber y el ser del educador”, es decir, un educador alegre y positivo.

Nos habla del “ser compartido”, dice que el educador no debe trabajar solo, es decir, el humor como potenciador y fortaleza de la motivación, y el humor como elemento de cohesión y comunicación del grupo.

También trata de las habilidades y competencias que debe tener un buen educador que va a trabajar con estos colectivos.

Con esto se cerraría la parte Pedagógica y entraríamos en una segunda parte de trabajo de campo, donde Juan García nos habla sobre la Fundación de la Universidad de Alcalá de Henares, la cual dirige y que desde 1992 toma la iniciativa en España y crea el departamento de humor grafico que, entre sus actividades se encuentran; la Muestra Internacional de Humor Grafico, el premio Quevedos (humoristas gráficos), la revista Quevedos y un largo etc.…

Se crea también “Humor Aula”, donde nos juntamos un grupo de investigadores de todos los ámbitos, (pedagogos, psicólogos, educación, salud, sociología, etc.), unidos en un programa multidisciplinar. Fruto de varias reuniones en Sigüenza nos fuimos conociendo, compartiendo experiencias y desarrollando distintos proyectos de investigación, sobre la repercusión del humor en distintas poblaciones, (niños, enfermos, mujeres, Instituciones Penitenciarias, mayores, etc.).

La tercera parte del libro, abarca un extracto de estos proyectos, donde se recogen varios trabajos vinculados con el humor, en los cuales estos profesionales aportan el fruto de su trabajo de años de investigación y práctica profesional. Al final de cada ficha viene el nombre y la dirección de correo para ponerse en contacto con ellos.

viernes, 15 de octubre de 2010

SOBRE LA TOLERANCIA

SOBRE LA TOLERANCIA


Definiciones:


Es la aceptación de la libertad de opinión, social, cultural y religiosa. Nos permite escuchar y aceptar a los demás, valorando las distintas formas de posicionarse en la vida siempre que no atente contra la integridad de las personas.


“Se dice que la tolerancia es fácil de aplaudir, difícil de practicar y muy difícil de explicar”.

Se debe tolerar todo menos la injusticia y la discriminación.

Se tolerante vive y deja vivir.


Los tolerantes son: (respetuosos, pacientes, amables serenos, compasivos, etc.) por otro lado de los intolerante se dice que son: (Intransigentes, autoritarios, arrogantes, egoístas, etc.)

La tolerancia empieza en uno mismo:

Ser tolerante con uno mismo es ocuparte de ti, para lograr sentirse bien, y así con muchas ganas de dar a los demás.

Es vivir tu vida para sentirte feliz, en paz y en armonía con tus sueños, aspiraciones y valores.

El tolerante con uno mismo, necesita disciplinarse en algunas habilidades:



• Primero, tener conciencia de uno mismo, tanto a nivel corporal, como emocional.

• Segundo, saber cuidarme, conocer mis límites, saber lo que puede ser beneficioso o perjudicial.

• Tercero, estar pendiente de los demás, escuchando a la otra persona y ser agradecido.

• Cuarto, buscar en mi interior, escuchar mi interior e intentar realizar mis sueños.

• Hacerme fuerte, valorando todo lo que esta a mí alrededor.

Reflexión:

La enemistad entre personas como entre grupos, aparece muy a menudo como consecuencia de un mismo pensamiento: que el contrario no tiene razón o es malvado y que nosotros somos los buenos y tenemos razón.

Tenemos una tendencia natural a considerar acciones ajenas de lo más inocentes de manera muy crítica, exagerando su supuesta peligrosidad.

Todo esto nos lleva a sentirnos rápidamente heridos y a reaccionar con enfado. Solemos tener una perspectiva de las cosas “egocéntrica” por eso tendemos a interpretar cosas que ocurren desde nuestra perspectiva y llegamos a malinterpretar las acciones de las otras personas cuando nos sentimos desengañados o frustrados.

Esto demuestra la tendencia común en todos nosotros a considerarnos los protagonistas en las cosas que ocurren en nuestro día a día y a medir el comportamiento de los demás en función de nuestro bienestar personal.

Nuestras reacciones tienen poco que ver con las intenciones de nuestros interlocutores y mucho mas, con como nos sentimos. (Controlados, utilizados, despreciados). Estos sentimientos tienen el significado que nosotros damos a una interacción, y para averiguarlo, solo debemos preguntarnos que pensamientos son los que se me pasan por la cabeza cuando yo me siento ofendido. Estas ideas espontáneas nos demuestran como encasillarnos en la ofensa.

Comunicación:

Para los que abandonamos la idea de obtener que las personas hagan lo que Uno quiere; y nos concentramos en crear las condiciones donde las necesidades de todos y cada uno, sean satisfechas.

Si nos comunicamos desde lo que observamos, sentimos y necesitamos, y desde ahí hacemos un pedido claro (no una exigencia) nuestro mensaje será recibido y tendremos mas probabilidades de obtener aquello que buscamos para enriquecer nuestra vida.

A su vez si escucho la expresión del otro desde este mismo punto de vista y conecto con sus observaciones, sentimientos, necesidades y pedidos, sin engancharme en sus juicios, probablemente me vea naturalmente inclinado a movilizar mis recursos para contribuir con su bienestar.


Reflexión: “la violencia es la expresión trágica de necesidades insatisfechas”

martes, 3 de noviembre de 2009

Un saludo a todos los lectores:

Quien mueve el cuerpo mueve el corazón; quien mueve el corazón, mueve las emociones; quien es capaz de Emocionarse y quien es capaz de Emocionar ha encontrado la llave del misterio-milagro de la educación”.(Carlos Pons)

“no dejamos de jugar porque envejecemos, si no que envejecemos porque dejamos de jugar”.