lunes, 4 de marzo de 2019

Caminando hacia los encuentros Virtuales, ¿cuál es la mejor ruta? ¿Estamos preparados para encontrarla?



Desde una perspectiva Social y Psicológica

Despersonalización "Juan Manuel de Prada", Voz de Galicia
 
La creación de vínculos genera relaciones de respeto y comprensión mutua; la creación de vínculos nos impulsa a mirar al otro con un afecto nuevo, pues descubrimos que en él hay algo sublime y misterioso: de repente, descubrimos en ese otro una grandeza nueva de la que anhelamos participar, a la vez que surge en nosotros la preocupación de ser indignos de tanta grandeza. Los vínculos que los hombres establecen entre sí generan comprensión; y el principio de toda comprensión reside en que uno conceda al otro lo que es: que le reconozca autoridad, que ame sus cualidades, que deje de considerarlo con los ojos del utilitarismo egoísta, buscando un beneficio o provecho en su trato. Y ese deseo de comprensión genera, a la vez, compromisos fuertes: ya no consideramos al otro un cuerpo extraño que se usa y se tira, sino una persona con una ordenación vital fecunda de la que deseamos participar y aprender. Y ese deseo de conocimiento nos obliga a desprendernos del propio yo, nos obliga a entregarnos al otro, nos obliga a participar de su dignidad, de su libertad, de su nobleza.
Pero en todo anhelo autentico de comprensión y conocimiento del prójimo, en todo vínculo verdadero, tiene que haber sacrificio (que será mutuo, si el prójimo nos corresponde), tiene que haber renuncia a uno mismo, tiene que haber paciencia abnegada y constancia. Solo así uno se siente ligado al otro e invadido por su destino. Cuando falta esta noción de sacrificio paciente, solo amamos en el otro un brillo superficial que no tardara en desgastarse (porque no es más que la proyección de nuestro orgullo narcisista y nuestro afán de dominio). Y estas relaciones sin vínculos verdaderos tarde o temprano se convierten en duelo de egoísmos en donde no tardan en aflorar las susceptibilidades, las desconfianzas, los recelos, las irritaciones y, finalmente la animadversión y el aborrecimiento.


Lorena Berdún. “Ahora es más complicado. Si te acercas a alguien, es muy probable que te diga que está con sus amigos o que te ponga mala cara. La comunicación online es, sin embargo, mucho más fluida. Y esto es una pena”.
Nunca he acabado de entender que es eso del matchmaking. Esa técnica que te busca la persona afín y que casi siempre se basa en seleccionar gente con gustos, intereses y estatus similares. Muchos de los grandes amores de la historia se han dado entre personas dispares.
Yo no hago matchmaking, yo asesoro en temas de psicología y sexología. Trato de que la persona que busca a otra vaya con su mejor yo.
A menudo la búsqueda de pareja es un acto desesperado. Somos como pedigüeños mendigando compañía, amor, sexo. Y eso, imagino, no es un buen comienzo.
Es la mejor manera de acabar en relaciones tóxicas. Por eso en esta empresa hay que llevar el amor propio muy trabajado, porque sino es pan para hoy y hambre para mañana. Pero todavía hay muchas personas que buscan en su potencial pareja a quien las salve, a quien las saque del aburrimiento, a quien sea su madre, a quien resuelva sus problemas sexuales…
Tal vez tengamos una idea inadecuada de lo que es la pareja, de lo que se debe esperar. Tal vez sea un modelo que no haya evolucionado y que hay que actualizar.

El problema que viene ahora es que tal vez la gente espere o pida demasiado en ese ‘mundo feliz’. ¿Cuáles son los conceptos e ideas erróneas más comunes que nos impiden encontrar pareja, o que acaban destruyendo la que ya tenemos?

El primero es siempre la falta de comunicación. Tenemos un individualismo muy exacerbado y nos cuesta decir lo que queremos, lo que nos gusta. Esto es muy importante al principio de una relación y, generalmente, se habla muy poco de estas cosas en el enamoramiento. No podemos pretender que el otro nos lea el pensamiento y luego reprocharle porque no conoce nuestras preferencias. Y, además, hay que saber cómo decir las cosas, de forma amable y sin herir.
La hiperexigencia y el perfeccionismo son otros escollos. Marcarse expectativas muy altas y crearte tu propia historia por adelantado. Aplicar la metodología laboral a este campo, fijando objetivos muy definidos, es un error. Lo mejor es estar abiertos y disponibles, en vez de dedicarse a hacer listas de lo que queremos. Y luego hay siempre mucho miedo, miedo a que te rechacen, a que te rompan el corazón, al fracaso. El amor no es un cuento de hadas y a veces se puede sufrir, pero esto nos da pánico. Veo también poca tolerancia en las parejas. A la mínima de cambio se rompen. Hemos fijado un umbral de exigencia muy fino, buscamos a la persona perfecta y ésta no existe.
Es muy probable que si alguien se acerca a otro, el primero lo rehúya, le conteste mal o le ponga mala cara. ¿Cómo vamos entonces a encontrar a alguien? El roce, el cara a cara, el contacto se están perdiendo. De hecho, yo diría que quedar con alguien online para acostarte es casi más fácil que quedar para conocerlo o tomarte una copa, porque el amor nos da más miedo que el sexo.


Las redes sociales para conocer pareja llenan espacios de tiempo, a menudo tras el horario laboral. Suele ser la tarde el momento de ver los mensajes y responder a las personas que han contactado y dejado algún mensaje. En función del interés que despierten las personas con las que se contacte, hay quienes intentan pasar rápidamente a darse los teléfonos y el whatsapp y otros prefieren mantenerse en la distancia y seguridad que les otorga el sitio web.
El momento emocional, la autoestima de cada uno, la desesperación con la que uno busque conocer a otras personas determina en gran medida el éxito o fracaso de la búsqueda de pareja (tanto dentro como fuera de las redes sociales). La inmediatez y el fácil acceso a mucha gente pueden precipitar conductas compulsivas que casi siempre traen decepciones y malestar. Si se accede a las redes desde la ilusión pero sin necesidad de conseguir rápidamente a alguien suele facilitar descartar a personas poco compatibles o que no buscan lo mismo.
Las razones para hacer uso de estas redes sociales son variadas y definen con frecuencia comportamientos y hábitos propios de estas páginas:
  1. Charlas sinceras sobre gustos, actividades diarias…
  2. Peticiones para quedar insistentes y frecuentes.
  3. Hombres más mayores buscan chicas más jóvenes para conocerse.
  4. Jóvenes que buscan mujeres más mayores normalmente con fines principalmente sexuales.
  5. Susceptibilidad: personas que se sienten fácilmente atacadas y en cuanto algo no les encaja se enfadan o incomodan.
  6. Aduladores: personas que muestran un interés desproporcionado al ver simplemente el perfil general del otro.
  7. Mentirosos: personas que maquillan su realidad para mostrarse especialmente atractivos a los ojos de otras personas.
  8. Superficialidad: Personas que no aportan a la conversación ningún rasgo personal. Se quedan en los tópicos.
  9. Sexo sólo: personas que sólo buscan relaciones sexuales, sin mayor compromiso. Existen páginas específicas para encontrar parejas sexuales.

¿Cuál es la edad más crítica para quedarse solo y tener que buscar compañía. Los 40-50, en los que la gente ya está resabiada, sus exigencias son muy altas y sus energías cada vez más bajas?
Bueno, sí, esa es una edad complicada porque la mochila de cada uno ya es muy grande y nos hemos vueltos exigentes, no queremos pasar por ciertas cosas otra vez y, además, es muy normal que a esos años haya ya hijos de por medio.
Pero, aunque la edad dificulta las cosas, el enemigo de encontrar pareja es más "la actitud".


¿Qué conceptos erróneos tenemos todavía en torno a la idea del amor y el sexo?

En la cama esperamos que todo sea espontáneo y que vaya sobre ruedas. Tenemos muchas expectativas y además esperamos que surjan por sí solas y, cuando esto no pasa, intentamos forzar lo espontáneo. Deberíamos dejarnos llevar, disfrutar del presente, vivirlo y permitirnos que lo que venga a continuación nos sorprenda. En el amor, vuelvo al tema de la comunicación. No nos comunicamos. No sabemos hablar este lenguaje.
Hablar con gente a través de medios electrónicos puede hacer querer mostrar una personalidad diferente a la propia, solo para evitar posibles rechazos.
A pesar de que aún existe cierto resquemor a conocer gente por los medios digitales, hoy en día la mayor parte de nuestras relaciones se realiza a través de internet. Así es como la web es una excelente posibilidad de empezar a vincularse con nuevas personas y, si hay química a través de las pantallas de nuestros celulares o nuestras computadoras, probar llevar esa relación a un ámbito real.

Lo más importante ser uno mismo

Hablar con gente a través de medios electrónicos puede hacer querer mostrar una personalidad diferente a la propia, solo para evitar posibles rechazos. La realidad es que lo único que puede generar esto es pérdida de tiempo. ¿Por qué? Porque el mostrarle al mundo a alguien que no se es en realidad no puede sostenerse, y llegará un momento en que la máscara se caerá y se va a mostrar la verdadera personalidad.
¿Qué tiene de malo ser uno mismo? El mostrarse tal como se es, con todas tus cosas buenas y malas, hace que las conversaciones sean más francas. También hace que  la persona que se encuentra del otro lado no sólo pueda conocer al otro de verdad, sino que hasta incluso le interese y llegue a enamorarse.
Siempre hay que creer que la persona ideal para uno existe, ese alguien que quiera estar con uno hasta en los momentos más controversiales… Para eso hay que mostrar todas las aristas de la personalidad y dejar que el otro las conozca y las acepte.
¿Qué pasa si a esa persona no le gusta la forma de ser del otro? Nada. Sencillamente no era la persona indicada, y hay que seguir permitiéndose conocer gente nueva hasta hallar a la pareja ideal.
No es bueno apresurarse, Es importante tener en cuenta que, antes de empezar a conversar sobre el futuro de una relación es mejor que la pareja esté consolidada. Por esto, lo ideal es dejar que fluya la relación, que tome su propia forma…
Todas las relaciones van cambiando a lo largo del tiempo, pasando de una etapa de enamoramiento rápido donde quieren pasar cada momento junto a un estado estable pero continuo. Ya dejan de ser el “juguete nuevo” uno del otro, pero esto no es un tema para preocuparse, ya que es una etapa común de las relaciones humanas.
Por último, lo único que no hay que perder al querer encontrar pareja es la esperanza. La búsqueda es arriesgada, pero una vez que se encuentra al amor, todo valió la pena.

Adentrarse en Internet


Abrimos una página, y empezamos a imaginar.
Es un juego con recompensa”. “La experiencia es similar a la de hacer una colección de cromos”. Coges un cromo y lo miras, este puede... este tal vez... a ver qué pasa con este.
Alguien me dijo en una ocasión: A La persona con la que me toca esta vez, siempre le digo, tus eres mi mejor cromo ahora mismo, pero en cualquier momento puedo cambiarte.
Algunos comentarios más: “Abres la aplicación, miras las fotos y decides: esta sí, esta no. Te sientes Dios”. “Es marketing puro y duro: pones tus mejores fotos para venderte”. “Es entretenido, divertido, emocionante”. “Mi sensación es que es Sodoma y Gomorra”. “Quedar es muy fácil. La gente está predispuesta. Tanto en hombres como mujeres. “Es tan fácil establecer relación que, si no va bien, buscas otra”.

Algunas opiniones de los usuarios

Se nos brindaba la oportunidad de conocer a un montón de gente sin salir de casa… Establecer conversaciones a cualquier hora…incluso quedar a tomar algo si nos apetecía
Lo utilizan personas que se aburren y quieren atención, pero en realidad no quieren quedar.
Un aspecto negativo es la pérdida de tiempo por la adicción que llega a crear y por invertirlo con personas que realmente no te suponen ningún interés.
Puede resultar frio y hasta violento, puede llegar a parecer un supermercado o comprar por catalogo.
La desilusión de ver que la gente, después de haber estado hablando contigo durante semanas, desaparecía sin más.
Creo que si sabes usarla son una solución para el aislamiento, la falta de confianza en uno mismo, e incluso para el aburrimiento.
Creo que son útiles para personas que no tienen tiempo o posibilidad o facilidad para hacerlo por otros canales.
Están las personas flipadas, las que son demasiado exigentes.
Las posibilidades de conocer gente en tu misma situación y de diversión se multiplican por cientos. En un par de horas puedes haber leído y entablado conversación con unas 10 personas con mejores o peores resultados dependiendo de lo que busques... pero en una discoteca tendrás suerte si das con uno/a...que te encaje y no siempre.
Creo que habría que ser un poquito menos pretencioso, y no dar por sentado que un "me gusta" equivale a un "me tienes a tu disposición".
Creo que en general, no somos del todo honestos con nuestros deseos y expectativas, provocando bastantes frustraciones y malentendidos.
Se miente muchísimo en estas aplicaciones. Algunas por inseguridad, otros por chulería y otros inventan una personalidad alternativa porque se sienten libres de hacerlo.


BIBLIOGRAFIA:
BERDÚN, Lorena Sexóloga
DE PRADA, Juan Manuel, articulo Despersonalización, periódico "la voz de Galicia"




martes, 29 de enero de 2019

Algunas ideas que debemos desarrollar para crecer emocionalmente




Me había olvidado de cultivar mis relaciones. Creí que mis amigos seguirían contando siempre conmigo, o que con mandarles de vez en cuando un mensaje ya sería suficiente, Pero no es lo mismo.
¿Recuerdas la cantidad de amigos que tenías de pequeño? Durante la adolescencia las relaciones sociales ocupan el primer puesto en nuestra escala de valores, pero al hacernos adultos cuestiones como la carrera laboral o cuidar los hijos las relegan a un segundo plano.
Eso es exactamente lo que me había pasado. Se me olvidó por completo que lo que más influye sobre nuestra felicidad son las relaciones sociales. Por mucho dinero, trabajo o fama que tengas, si te sientes solo seguirás siendo infeliz (Waldinger, 2002).
Y las redes sociales, en las que yo me había refugiado, no sirven. Miles de años de evolución nos han programado para las relaciones cara a cara, no para interactuar mediante mensajes de texto. Por eso las personas que dedican más de dos horas diarias a las redes sociales tienen el doble de posibilidades de sentirse solas (Primack et al. 2017).
Desde el campo de la salud mental, se han identificado cuatro estrategias de intervención para personas en este tipo de situaciones: la primera es mejorar las habilidades sociales (conjunto de comportamientos que permiten interactuar y relacionarnos con los demás de manera efectiva y satisfactoria), la segunda, mejorar el apoyo social (que la persona sienta que es parte de un grupo que está ahí para brindar ayuda, información, afecto o cubrir otras necesidades), la tercera es aumentar las oportunidades para el contacto social y la última, más desde el punto de vista terapéutico, dar apoyo para que se tenga mayor conciencia de cómo los seres humanos perciben las emociones propias y de los otros, poder entender lo que piensan los demás en determinadas situaciones, evaluar adecuadamente las interacciones personales y sobre todo cómo realizar acciones sociales adecuadas en la vida diaria.
Vale la pena resaltar que algunas experiencias humanas muy profundas tienen poco que ver de manera directa con las relaciones con los demás. Por eso la utilidad ya probada de la meditación y la espiritualidad.

Necesitamos un cambio en nuestra vida, (fuente "El país")

En determinados momentos de nuestra vida, todo lo que nos llevó y acompañó hasta un momento preciso, parece que pierde el significado, y sentimos una necesidad apremiante de salir de donde estamos para emprender nuevos rumbos, aunque no sepamos exactamente a dónde nos van a llevar. Queremos experimentar novedad, hay un impulso que nos lleva a querer cambiar de pareja, de lugar de residencia, de trabajo, de profesión y de ambiente. Aquello por lo que luchamos durante años, a lo que nos dedicamos con esmero, parece desmoronarse. Nos invade una incertidumbre interior, un gran interrogante, ¿quedarnos en este “lugar” en el que nuestra vida parece irse apagando por inanición o soltar lastre y abrirse a lo desconocido.
Ese algo que empuja para salir de donde nos encontramos varía según la situación, la persona, sus relaciones, su edad y su historia. Puede ser la búsqueda de sentido, la insatisfacción, el sufrimiento, el malestar y el aburrimiento o la falta de motivación. También pueden ser preguntas como: ¿voy a seguir así hasta mis últimos días?; ¿es esto lo que quiero?; ¿qué sentido tiene lo que estoy haciendo y cómo estoy viviendo mi vida? Tomar la decisión de cambiar implica a menudo provocar rupturas, confusión y sufrimiento, y entrar en crisis.

Sentirnos más felices
Algunas de las cosas que Jung marca como causas de la felicidad. Probablemente sea recomendable que esta búsqueda se haga de manera tranquila sin tener que hipotecar nada a cambio.
 1. Buena salud física y mental.
2. Buenas relaciones personales y de intimidad, tales como las de la pareja, la familia y las amistades.
3. La facultad para percibir la belleza en el arte y en la naturaleza.
4. Razonables estándares de vida y trabajo satisfactorio.
5. Una visión filosófica o religiosa que permita lidiar de manera satisfactoria con las vicisitudes de la vida.
Como regla, nuestra propia definición de felicidad va a cambiar de etapa a etapa de la mano de nuestra perspectiva. No hay trucos ni —como estos estudios postulan— manuales. Pero sí se puede asegurar que la felicidad va de la mano de la congruencia y que, en lugar de perseguirla como quien persigue a un fantasma, podemos dejar que florezca sabiendo que de alguna manera ya está ahí y siempre lo ha estado.
Como mejorar la autoestima

Es necesario conocer cómo funcionamos, es decir, cuáles son nuestras fortalezas y aspectos positivos y cuáles son nuestras limitaciones. A partir de esta valoración, decidiremos qué aspectos deseamos mejorar y cuáles reforzaremos. El plan de acción para cambiar determinadas características debe ser realista y alcanzable en el tiempo (por ejemplo, la edad que tenemos es inamovible, la altura es otro factor poco variable a determinadas edades, etc.). Es decir, tenemos características que tendremos que aceptar y con las que convivir, intentando sacar partido y ver su aspecto positivo.

 Consejos prácticos para mejorar nuestra autoestima
El hecho de querernos más y mejor está en nuestras manos, no en las de los demás. Acéptate tal y como eres, en tus cualidades y defectos. Todos tenemos defectos, nadie es perfecto ni pretende serlo. Desarrolla el sentido del humor, no des tanta importancia a cosas que no la tienen, ni a los posibles comentarios de los demás. Préstate más atención, dedícate tiempo a hacer aquello que te haga feliz y te satisfaga. No temas a las responsabilidades o a tomar decisiones, si algo sale mal aprende de tus errores y ten coraje para volver a intentarlo.


Usar el cuerpo para cambiar las sensaciones

La mayoría comprendemos que nuestras emociones influyen en nuestro cuerpo; cuando nos sentimos tensos emocionalmente, nuestro cuerpo también se tensa. Cuando nos sentimos felices, nuestra cara se relaja, sonreímos y nuestra respiración es más fluida.
Pero al revés también funciona. Tensar el cuerpo puede hacernos sentir emocionalmente tensos, mientras que relajar el rostro, sonreír y respirar con fluidez puede hacernos sentir más felices. Investigaciones llevadas a cabo en la universidad de Harvard han demostrado que adoptando una postura corporal intencionada durante solo dos minutos puede afectar a la química corporal y a nuestros sentimientos de confianza.
Por lo tanto, si una baja autoestima es lo que refleja tu cuerpo, quizás encorvándote, mirando al suelo o tensando los hombros, puedes cultivar sentimientos más sanos de autoestima por medio de una postura erguida y unos movimientos que reflejen poder. Funciona en el acto.
Desarrollar sabiduría
La sabiduría es algo más que información adquirida. Lo importante es dar una aplicación práctica a lo que has descubierto por medio de la experiencia, utilizar tus conocimientos para aumentar tu bienestar futuro. Ser sabio pasa por prestar atención a los demás, escuchar lo que dicen y ofrecer buenos consejos si es necesario.
Para lograr éxito y bienestar, tienes que aplicar nuevas situaciones lo que has aprendido sobre ti y sobre otras personas.
Jonathan Haidt, psicólogo, dice que puedes volverte más sabio haciendo lo siguiente:
  • Leer a los grandes pensadores y obras clásicas de la literatura.
  • Pensar en la persona más sabia que conozcas y hacer lo posible por vivir y actuar como él o ella.
  • Buscar figuras históricas destacadas y ver lo que piensan sobre los problemas a los que se enfrentan.
  • Colaborar como voluntario en un hogar de ancianos y hablar con ellos sobre sus vidas y lo que han aprendido.
  • Suscríbete a periódicos que tengan ideologías políticas contrarias, para así ver y valorar las dos caras de la moneda.

Se agradecido
El mejor tipo de gratitud es el que se siente con el corazón, no en la mente.
Cada etapa de la vida aporta diferentes motivos para sentir gratitud. El regalo consiste en captar lo que se tiene cuando se tiene.
Una gran cantidad de trabajos recientes han sugerido que las personas que son más agradecidas tienen un mayor nivel de bienestar subjetivo. Las personas agradecidas son más felices, se sienten menos deprimidas, menos estresadas y más satisfechas con sus vidas y sus relaciones sociales. Las personas agradecidas también tienen mayores niveles de control de sus circunstancias, crecimiento personal, propósito en la vida, y aceptación de uno mismo. Las personas agradecidas tienen formas más positivas de lidiar con las dificultades que experimentan en la vida, siendo más propensos a buscar ayuda de otras personas, reinterpretar y aprender de la experiencia, y dedicar más tiempo a la planificación de cómo lidiar con el problema. Las personas agradecidas también tienen menos estrategias negativas de afrontar problemas, siendo menos probable que traten de eludir los problemas, negar que existan, culparse a sí mismos, o hacer frente a ellos a través del uso de sustancias. La gente agradecida duerme mejor, y esto parece ser debido a que tienen menos pensamientos menos negativos justo antes de irse a dormir.
  • Piensa en todas las personas que intervienen en tu día a día, desde el maquinista del tren hasta tus compañeros de trabajo, tu jefe o tus clientes.
  • ¿Cuántas veces les das las gracias sintiéndolo de verdad?
  • ¿Cuándo has ido más allá y les has dicho a tus compañeros de qué forma precisa y concreta están facilitándote el trabajo?.
Perseguir nuestros objetivos

Tienes que seguir aprendiendo que es lo que te gusta más, pero cuando lo encuentres tendrás que dedicarle energía y compromiso.
A todos se nos ofrece la oportunidad de dejar una marca única en el mundo. ¿Cuál será la tuya?
Cada uno de nosotros tiene algo valioso y único que ofrecer a los demás, algo que aprender, cultivar y por lo que esforzarse. Además, aunque podamos (y debamos) alcanzar nuestros sueños más elevados, solo tenemos que empezar descomponiendo los objetivos en objetivos parciales y metas diarias.
En resumen, perseguir nuestros objetivos para el futuro merece la pena si potencialmente son intrínsecos, armónicos, auténticos, flexibles, viables, satisfacen necesidades y buscan estrechar lazos con los demás. Aunque es posible que nuestra juventud haya desaparecido hace mucho, los años venideros pueden ser una época de tremenda maduración, pasión y aventura, y debemos decantarnos por adoptar medidas que se anticipen al futuro. Ya queremos mejorar nuestras relaciones, habilidades vitales o salud, ya deseamos ahorrar dinero para viajar a Sudamérica o reírnos más, tenemos la capacidad para enriquecer estas ambiciones con sentido y finalidad, desviando nuestra atención y energías de los recuerdos optimistas del pasado hacia las expectativas positivas y sostenibles del futuro.

Formas de encontrar más sentido y satisfacción en la vida
  • Ver los infortunios bajo un prisma positivo.
  • Ver un valor positivo en las actividades cotidianas.
  • Perseguir y lograr metas realistas.
  • Sentirse querido y conectado con los demás.
  • Poder liberarse de las obligaciones cotidianas de vez en cuando.
  • Tener una sensación de logro y sentirse bien con uno mismo.
  • Tener esperanza y ser optimista.
  • Tener creencias espirituales o religiosas.
  • Creer que la vida tiene un sentido.
  • Adquirir conocimiento y sabiduría.
  • Ser respetado.

Hazle una visita a tu corazón
El amor es la llave que abre el camino de la felicidad. ¿Cuántas veces discutimos o tratamos de cambiar a los otros por actuar desde la cabeza en vez de hacerlo desde el corazón? Intenta bajar a tu corazón y conectarte con tus verdaderos sentimientos, aprenderás mucho de ellos. ¿Te has parado a pensar que la clave de las relaciones con los demás pueden estar en la comprensión y no en la persuasión? Solo en el corazón se encuentra el motor de nuestras decisiones, es un motor expansivo, cuya energía nos impulsara hasta el infinito si se lo permitimos.
Muchas veces, las decepciones que sufrimos en la vida hacen que el miedo, y no el amor, tome las riendas de nuestra existencia: creamos barreras, para que los demás o incluso para que nosotros mismos no seamos capaces de llegar a nuestro corazón. Sin embargo, estas barreras, lejos de protegernos, nos separan más y más de una vida en plenitud.
Buen consejo: tratar de descubrir la razón de nuestro miedo es un primer paso fundamental para nuestro desarrollo, ya que el temor siempre hay una lección importante que aprender. Una vez la hayamos aprendido, no temeremos escuchar a nuestro corazón, que es nuestro gran maestro, para vivir en consonancia con sus latidos y dejar la eterna lucha que hemos emprendido con él.

Luis Rojas Marcos, nos habla de la esperanza y la espiritualidad

La esperanza:
Es una fuerza que nos impulsa a vivir, y en nuestro ir y venir cotidiano nos ayuda a mantenernos seguros y confiados. Casi todos nos casamos con la ilusión de ser felices, seleccionamos una ocupación porque creemos que nos gratificara y viajamos en avión de aquí para allá porque tenemos fe en el piloto. Casi todos apostamos nuestras vidas por la esperanza que albergamos en el destino humano.
La espiritualidad:
Nos permite sublimar nuestros impulsos o aplicarlos a causas altruistas y creativas, contribuir abnegadamente a la sociedad, tener fe en ideales y encontrar un propósito a nuestra existencia. Estos son, precisamente, los componentes de la prescripción que recomienda Simone de Beauvoir para superar muchos de los retos que nos plantea la vida: “la solución es fijarnos metas que den significado a nuestra existencia, esto es, dedicarnos a personas, grupos o causas. Sumergirnos en el trabajo social, político, intelectual o artístico. Desear pasiones lo suficientemente intensas que nos impidan cerrarnos en nosotros mismos. Apreciar a los demás a través del amor, de la amistad, de la compasión. Y vivir una vida de entrega y de proyectos, de forma que podamos mantenernos activos en un camino con significado, incluso cuando todas las ilusiones hayan desaparecido y nuestro fervor por vivir se haya marchitado”.
En definitiva, la espiritualidad nos ofrece lo que el poeta polaco del siglo XIX Cyprian Norwid resumió de esta forma: “tener algo de que vivir, tener algo por lo que vivir, y tener algo por lo que morir”.

¿Qué puedo conseguir con una buena actitud?
El principal beneficio de tener una buena actitud es sacar lo mejor que llevamos dentro.
La actitud es una poderosa herramienta que surge como consecuencia de identificarnos con lo que hacemos y con lo que somos.
No es lo mismo tener puntualmente una buena actitud que tenerla de manera habitual. Pera ello son fundamentales dos cosas: tener siempre un objetivo en mente y pasar de "quiero hacerlo" a "lo hago". Un ejemplo: no es lo mismo que me guste jugar a los bolos y que diga que quiero ser un buen jugador, a que diseñe e inicie un plan para mejorar mi técnica recibiendo clases, viendo videos de campeones, yendo a campeonatos, practicando con gente que sabe más que yo... es decir, la actitud requiere foco, esfuerzo y constancia, pero de manera especial acción.
El objetivo debería ser lograr la excelencia en aquello que nos propongamos, ya que si nos planteamos ser los mejores en algo, podemos frustrarnos, puesto que esa posibilidad no depende exclusivamente de nosotros, sino también de lo que hagan los demás.
El estar bien con uno mismo y vivir equilibradamente, con la conciencia tranquila, es otro de los beneficios de tener una buena actitud.
Quien tiene una buena actitud no presta la más mínima atención a éxito, porque saben que este es una de las posibles consecuencias y nunca el objetivo final.




El bienestar subjetivo:

Se dice que una persona tiene un alto bienestar subjetivo cuando evalúa globalmente su vida de forma positiva, frecuentemente está contenta y rara vez esta triste. Por el contrario, una persona que tiene bajo bienestar subjetivo es aquella que está insatisfecha con la vida, se divierte poco y, frecuentemente, experimenta emociones negativas como ansiedad o depresión. Comúnmente de denomina (felicidad) al bienestar subjetivo experimentado cuando se sienten muchas emociones agradables y pocas desagradables, cuando se está comprometido en actividades interesantes y cuando se está satisfecho con la propia vida (Diener, 1999).

El bienestar subjetivo está constituido por tres elementos fundamentales:
  1. satisfacción con la vida.
  2. afecto positivo.
  3. niveles bajos de afecto negativo.
Superar sus limitaciones
La fe puede mover montañas.
"La mayor limitación que puede tener una persona Es la impuesta por su propia mente."
El entusiasmo y la perseverancia pueden superar todos los obstáculos. Si usted realmente cree que puede lograr algo, será capaz de lograrlo. No debe dejar de soñar. De hecho, debe soñar, pero de un modo científico, aplicando el método que le estoy re­velando aquí. No hay nada más triste que una persona que ha de­jado de soñar. Cuando uno de sus sueños muere, también muere una parte de usted.
"Soñar -permitirse una visión de grandeza- es verdaderamente mágico."
Por consiguiente, no se limite. Recuerde que los proyectos ambiciosos requieren más tiempo. Y tampoco subestime los be­neficios positivos de las pequeñas victorias. Por el contrario, como dije antes, cada victoria pequeña le otorga más confianza, lo cual a su vez le confiere más entusiasmo y energía. Esto tiene un efecto tangible sobre la gente que le rodea, y con su ayuda us­ted puede avanzar hacia desafíos mayores Y victorias más im­presionantes.


BIBLIOGRAFIA:
CONANGLA, Mercé y SOLER, Jaume: Corazón que siente, ojos que ven (2012). ED. Planeta.
KAPLAN,Janice: El diario de la gratitud. (2017). ED. Zenith
ROJAS MARCOS, Luis, algunos capítulos de sus obras
ROJAS, Enrique: No te rindas (2011). ED. Planeta.