viernes, 17 de abril de 2015

El sosiego



El sosiego es una vivencia enriquecedora de la que puede gozar las personas. Es una energía de quietud, calma, bienestar y disfrute inspirador y revelador. No solo es ausencia de agitación, ansiedad o inquietud, sino una experiencia profunda que nos conecta con el ser interno. Es como una medicina, que nos disipa las tensiones y preocupaciones, nos centra y nos equilibra, nos otorga armonía y calma nuestras emociones.

            Dicen que el sosiego por un lado reporta esa experiencia tan gozosa de la paz interior y por otro dispone la mente para que pueda desarrollar otras de sus potencialidades. No es así de extrañar que desde muy antaño se haya ido perpetuando las enseñanzas y métodos para hacer posible esa serenidad de la cual surge una visión mas clara, esa quietud que conlleva lucidez, entendimiento correcto y sabiduría.

            El sosiego tiene sus enemigos: agitación mental, desequilibrio emocional, impaciencia, avaricia, odio, celos, malevolencia, el egocentrismo, el rencor y muchos más. También tiene aliados. Aceptación de lo inevitable, humildad, compasión, comprensión clara, dominio de la mente, contento interior, lucidez y benevolencia.  

Paz espiritual y calma interior 

            Relacionadas con el sosiego, se pueden alcanzar  si vamos a su encuentro, aquí van algunos consejos: 

·         Controla tus pensamientos, sabemos que no es fácil. Piensa en positivo y en un único pensamiento: “me voy a encontrar bien..etc. al principio es difícil, pero se aprende.

·         Simplifica tu vida, tú eliges, tú decides, realiza las tareas más importantes, y cuando las hagas: disfrútalas.

·         Se generoso y desinteresado con tus valores y tus actos. Debemos sentir que nuestra paz espiritual depende del bienestar de los demás.

·         Aumenta tu autoconfianza. Se inmune a los halagos y a la crítica. Si nuestra autoestima depende de las opiniones de los demás, nunca encontraras la paz espiritual.

·         Escoge bien en que gastas tu tiempo. Para buscar el sosiego es necesario despegarnos de la prisa, de vivir pendientes de los demás y de toda forma de negatividad. 

La tranquilidad, la serenidad y la calma, nos ayudan a conseguir el beneficioso lujo de acumular sosiego. Y el sosiego nos ayudará a prestar y prestarnos atención, a reflexionar, a meditar de forma introspectiva (observándonos  hacia  adentro, evaluando nuestro comportamiento), o bien de forma contemplativa (valorando y apreciando el mundo exterior que nos rodea y sus circunstancias.

     El sosiego y la serenidad nos obligan a estar en conexión con nosotros mismos, a meditar para ayudarnos a conocernos mejor, a vigilar la cantidad  y el sobrepeso que acumulamos de miedos, culpas, ofensas, etc., que tanto daño nos producen inconscientemente a lo largo de nuestra vida.



El libro de  Wilhelm Schmid “El sosiego el arte de envejecer” 

Quiero hablaros en este artículo sobre el libro de  Wilhelm Schmid y  lo que opina sobre el consuelo.

Un libro que he leído hace un mes  el tiempo que lleva publicado y que en los últimos talleres ya lo he recomendado a mis alumnos para que se lo compren. De fácil lectura y  unas 100 páginas se puede leer y seguro que nos hará reflexionar pues nos facilita unos consejos y nos da unas herramientas para trabajar y mejorar nuestra calidad de vida.

Espero que el  resumen  que facilito a continuación, pueda motivaros y ayudaros a conocer un poco mas estos acontecimientos que se nos van presentando a nuestra edad y  clarifiquen muchas de las dudad que nos plantea la vida. GRACIAS

[…] estoy preparado para aceptar el envejecimiento con alegría, tal como venga, para utilizar todas mis fuerzas en vivirlo con la mayor serenidad posible: aceptarlo con sencillez, no oponerme a él, no adornarlo ni difamarlo, sino aceptarlo en todo su amplio abanico, que va del alivio a los impedimentos, de la belleza a lo horrendo, y no contemplarlo a través de un cristal color de rosa, ni de unas gafas oscuras, sino a través de una visión clara porque la contemplación sobria de las cosas es uno de los grandes privilegios del envejecimiento.

            Desde un punto de vista cultural, el proceso de envejecimiento permite descubrir recursos que pueden hacer que la vida sea más fácil y más  rica en este preciso momento. Uno de estos recursos es la serenidad. Aunque en la actualidad lo que nos falta es precisamente serenidad. El día a día resulta tan estresante y las personas  experimentan tanta presión que en ellas va creciendo el ansia de alcanzar un estado de calma.

            Nos dice el autor, que él no esta en posesión de la serenidad, pero que le parece imprescindible para llevar una vida plena. Se trata de un factor positivo en cualquier etapa de la vida, pero sobre todo durante la vejez, cuando la vida amenaza con empobrecerse y hacerse más difícil. Es posible que solo se pueda conseguir la serenidad en el trascurso del envejecimiento: parece más fácil alcanzar la calma cuando no  esta en juego toda la vida, cuando las hormonas están algo mas tranquilas, cuando el tesoro de experiencias es mayor, cuando la mirada es mas amplia y cuando la evaluación de personas y cosas es mucho mas ecuánime.

            El autor en este libro nos da diez pasos que él cree que son necesarios para alcanzar la serenidad y que él dice que salieron de observaciones, experiencias y reflexiones. Así llegaremos a comprender las características propias de la época de la vejez y del envejecimiento, para que sea más fácil el que nos dejemos atrapar por la serenidad. 

Primer paso: Pensamientos 

            ¿En que consiste realmente vivir? Es algo que se puede sentir con intensidad, pero que después deja de ser intenso, algo que parece siempre igual y después cambia radicalmente, que a veces es muy cambiante para mas tarde instalarse en la rutina.

            La polaridad es uno de los fundamentos de la vida: late entre dos polos opuestos como alegría y tristeza, miedo y esperanza, ansia y decepción. Y entre ser y dejar de ser, algo que durante mucho tiempo se ha considerado un destino imposible de cambiar.

La serenidad nos ayuda a adquirir conciencia de las diferentes etapas de la vida y aceptar sus peculiaridades.

            Nuestra vida deja la perspectiva que teníamos orientada hacia el futuro y se convierte cada vez más en una vida retrospectiva, la perspectiva hacia delante se vuelve más estrecha y por ello la orientación se dirige más hacia el pasado ¿Cómo ha trascurrido mi vida? ¿Qué he hecho y logrado hasta ahora? 

Segundo paso: Comprensión de las peculiaridades de la edad y del envejecimiento 

             Comprender estas peculiaridades es mantener una actitud abierta a los cambios asociados con la edad y la compresión  de los retos  que el envejecimiento trae consigo.

            En el arte de la vida no puede existir una maestría  definitiva, porque la vida sigue siendo un proyecto de aprendizaje hasta el final: siempre existen nuevos conocimientos y exigencias, cambios sociales y logros técnicos que es necesario asumir, ningún conocimiento puede conducir a la sabiduría definitiva.

            La serenidad consiste ahora en reconciliarse con la discreta palabra “aún”, su aparición se ira multiplicando a medida que se desarrolle el proceso: “¡Aún tiene buen aspecto para su edad! “. “¡Aún esta en forma!”, “¡Es estupendo que aún tenga la cabeza clara!”.

            Se trata de la época del aún, en todos los aspectos: aún se puede llamar a un amigo para charlar con el; aún queda tiempo para una disculpa que parece adecuada: aún es posible y seguramente  adecuado devolver algo y dar las gracias, se trate de lo que se trate.

Desde muchos puntos de vista, al envejecer volvemos a recorrer el desarrollo del principio de la vida, pero esta vez en dirección contraria. 

Tercer paso: Costumbres que facilitan la vida 

            Las personas se acostumbran a todo (incluso al dolor, si no es muy fuerte), pero necesitan tiempo para ello y también fuerzas de las que ya no disponen en gran cantidad al envejecer. El sentido de los hábitos radica precisamente en poder confiar en ellos sin tener que emplear fuerzas adicionales: su cuidado es por ello el tercer paso hacia la serenidad.

            Dentro y fuera de las cuatro paredes, los hábitos pueden ayudar a gestionar lo extraño y procurar confianza. Esto es válido para las costumbres del comportamiento, así como para las de la vista, oído, pensamientos y sensaciones, y hábitos y rituales llevados a cabo entre varias personas.

            Las personas que van envejeciendo intentan por encima de todo conservar la vida en la que confían, aunque sea problemática. Temen perderla si no lo consiguen. Confían menos que los jóvenes en que las nuevas costumbres puedan conducir a nuevas confianzas. 

Cuarto paso: disfrutar de los placeres y de la felicidad 

            Reciben una bienvenida más calurosa que en épocas anteriores algunos placeres que, ahora que ya ha pasado el momento de los huracanes orgiásticos, adquiere mayor valor al ser conscientes de que ya no vamos a disfrutar de ellos incontables veces.

La serenidad significa dejarse seducir por estas delicias de placeres. En la capacidad de degustar de una manera consciente radica la razón para “aceptar y estimar” la vejez, porque, según señala Séneca en la duodécima  de sus cartas a Lucilio, “esta llena de alegrías cuando se sabe utilizar”.

Algunos placeres: el de tomar una taza de café, el de viajar, el de la jardinería. El placer del recuerdo, el placer de conversar y quizá también el placer de escribir algunas cosas para uno mismo y para los demás. 

Quinto paso: convivir con el dolor y la infelicidad 

            Muchos aspectos de la vida dependen de la suerte y de la mala suerte, sin que se pueda decir con toda seguridad cuales son las causas de la una ni de la otra. No tiene demasiado sentido otorgar la responsabilidad a uno mismo, a los demás, a la vida o a todo el mundo cuando pasa algo que no debería haber pasado. Puede ocurrir una desgracia, nos puede asaltar una enfermedad o se puede destruir una creencia. ¿Por qué me ha tocado a mí? En realidad, nunca se puede encontrar una respuesta. ¿Por qué me ocurre ahora? Puede ser simplemente una casualidad. ¿Cuándo me libraré de ello? Es posible que nunca. Y, entonces, ¿Qué?  Entonces solo te queda convivir lo mejor posible con eso que te ha tocado y decirte: esta es la obligación que me impone la vida, por casualidad, o adrede, quien sabe. Acepto este deber para hacer  algo con él porque para algo servirá. Al fin y al cabo, ¿todo lo que ocurre no tiene finalmente alguna utilidad?
 
 
Sexto paso: tocar para sentir la cercanía 
 
            Las personas dependen del contacto físico durante toda su vida. Desde el nacimiento vela por el fortalecimiento del sistema inmunológico y por el establecimiento de lazos afectivos y de protección y amparo. A lo largo de los años, los niños y los adolescentes se sienten consolados si se les abraza. También los adultos conocen los efectos positivos de la caricia o el contacto de una mano. El pulso acelerado se puede tranquilizar o una presión sanguínea creciente se puede reducir con la cercanía de una persona querida.
            Cuanto menos contacto físico recibe una persona, más extraño se sentirá consigo mismo y con los demás, y al final también con el mundo. La persona se siente excluida sin saber de dicha situación. Aquel que no recibe el roce de nadie ni de nada muere en soledad mucho antes de que llegue la hora de su muerte.
            La serenidad no se alcanza únicamente a través de un contacto corporal adecuado, sino con cualquier tipo de estimulo agradable que puedan proporcionar los sentidos: una cara bonita, contemplar una imagen o un paisaje, escuchar o interpretar música, para uno mismo o cantando en un coro, inhalar un aroma, degustar una comida, también moverse, ya sea paseando o haciendo deporte, y todo aquello que nos otorga la sensación de vivir con mas intensidad.
También es muy importante en la etapa de envejecimiento el contacto espiritual, que tiene que ver con todas las sensaciones que se pueden derivar de la amistad y la amabilidad. Siempre que no este presente el desinterés, resulta posible el contacto espiritual. 
 
Séptimo paso: Amor y amistad para sentirse inmerso en una red 
 
            En todas las épocas de la historia de la humanidad, los padres han enseñado la vida a sus hijos, pero con las tecnologías, cada vez más modernas que condicionan la vida hoy en día, la relación se ha invertido en parte y ahora los hijos enseñan la vida a sus padres porque  en el uso de la tecnología van un paso por delante, puesto que crecen con ella.
            Junto con el amor entre padres e hijos, el amor entre abuelos y nietos puede trasmitir un alto grado de sentido y serenidad a todos los implicados. Aunque los encuentros sean menos frecuentes que en épocas anteriores, los medios modernos hacen posible que se pueda mantener el contacto, incluso a grandes distancias. Muchos abuelos siempre están disponibles para sus nietos, para realizar actividades con ellos, escucharlos y explicárselo todo.
            Las personas ancianas, por su parte, se sienten más inmersos en la vida cuando pueden participar en el crecimiento de los niños. También la integración de guarderías en residencias de ancianos, que se ha intentado en diversos lugares, contribuye en este sentido.
            Pero en la relación de pareja en la vejez, mucho más que en cualquier otro momento de la vida, dependemos de la benevolencia entre nosotros que se deriva de la decisión  que cada uno ha tomado por su lado. Si la mayor muestra de amor en la juventud era afirmar “contigo hasta el fin del mundo” y “envejeceremos juntos”, ahora ha llegado el momento de demostrar en el día a día que no eran solo palabras hermosas.
            Y en la vejez alcanza una gran importancia la amistad. Al amigo me unen recuerdos imborrables, con él puedo hablar, con él me puedo sincerar, aunque no demasiado para no convertirlo en un paño de lágrimas. Una persona de la que no pretendo nada ni espero nada, con la que simplemente me gusta estar porque es como es. Me alegra que haya alguien que me quiera y a quien yo quiera, en el que encuentro comprensión y que él la encuentre en mí, con él que puedo tener privilegios y, de nuevo, él puede tenerlos conmigo. 
 
Octavo paso: conocimiento para adquirir alegría y serenidad 
 
            El conocimiento ayuda a seguir adelante cuando se plantean preguntas, es la búsqueda de sentido y de relaciones, y alcanza su objetivo cuando se puede reconocer las relaciones: “¡Ahora tiene sentido!”. El sentido de que estamos hablando raras veces es el sentido de la vida, sino el sentido en la vida, el sentido de los fenómenos y las experiencias individuales.
            Solo ante  sí misma tiene que justificar una persona su vida.
            Con ayuda del conocimiento, se puede evitar los nervios finales y alcanzar una serenidad definitiva, que también se puede definir como alegría.
            Tener sentido del humor y ser capaz de reír son sin duda dos elementos fundamentales para la dicha, que no es lo mismo que la alegría, aunque tiene mucho en común. Quien pueda decir de sí mismo “Soy un hombre dichoso” No tiene que estar siempre alegre. La expresión de la alegría es en su mayor parte una cuestión de momentos y fases de la vida, mientras que la suerte de la persona dichosa es la suerte de sentirse lleno, que va más  allá de sentir alegría en momentos determinados.
            Ahora todo es voluntario y nada una obligación. Ya no tengo que demostrar nada a nadie, ni a mi mismo, ni a los demás, y si no fuera así, ya sería demasiado tarde para ello.
            La serenidad dichosa no descarta la tristeza: la aceptación de la vida y de la vejez también abarca este aspecto. Cada noche, al irme a dormir, me siento profundamente agradecido por el día y también siento una tristeza profunda porque ya ha pasado.
            En mí mirada hacia el final del gran día de la vida me pregunto como encontraré el equilibrio final cuando llegue el momento de culminar con gran alegría la obra de la vida y verme obligado a despedirme ante ella ante la aparición  de la tristeza más  oscura.

 
 
Noveno paso: Una relación con la muerte para poder vivir con ella 
 
            Cada vez nos tenemos que enfrentar con mayor frecuencia a la muerte de los demás, que cada vez son más cercanos, a veces muy cercanos a nosotros, y nos descubrimos pensando: “el o ella ya han dejado atrás sus vidas”. Desde el momento en que desaparecen los propios padres queda muy claro: estamos en primera línea, no queda nadie entre la vida y la muerte.
            No solo la vida, sino también la muerte es una cuestión de significado. Nadie sabe lo que es en realidad. Eso es posiblemente lo más inquietante  que tiene. Pero su significado puede ser más tranquilizador. Se le puede considerar el acontecimiento que da sentido a la vida, porque marca la frontera que da valor a la vida. Tiene valor lo que esta disponible en una cantidad limitada, por eso se otorga más valor a las piedras preciosas  que a los guijarros. De la limitación del tiempo se deriva la preocupación por tener una vida preciosa, en la que se puedan sumar los momentos hermosos que se han podido reunir en el tiempo disponible.
El hecho de conocer un límite temporal nos impulsa a hacer  algo con la vida que parezca valioso, en la medida de lo posible. 
 
Décimo paso: pensamientos sobre la posibilidad de una vida después de la muerte 
 
            La muerte podría ser hermosa y valiosa como tránsito a otra vida. Quizá no se trate realmente de nada más que un tránsito de la vigilia al sueño.
            El autor quiere unir  en este paso  la  mortalidad con la inmortalidad. La posibilidad de semejante sentido lo sospecha cada persona durante toda su vida a través de experiencias extáticas, de la sensualidad más intensa, de las emociones fuertes que nos proporcionan los sentidos, de las extensas excursiones en el reino del pensamiento, de una conversación o de una lectura profunda, al hundirse en el juego o en una labor, de cualquier tipo de flow y ensoñación. Para experimentar tales cosas basta con olvidarse de uno mismo, intemporalidad, unión intima con todo, intensidad. Con frecuencia llamamos divinas a estas experiencias, y son tan fuertes que permanecen en la memoria. La intensidad de la energía que se experimenta en esos momentos permite alimentar la sospecha de que se podría tratar de lo esencial o autentico de la vida que se extiende más allá del yo y del tiempo.
            Confiar en la posible existencia de una vida nueva y diferente alivia en los mayores  el estrés de la  vida porque no debemos exigirlo todo de la supuesta “única vida”. ¿Y si no fuera así? Entonces esta vida ha sido, por lo menos, una vida hermosa.
 
BIBLIOGRAFIA:
SCHMID Wilhelm: Sosiego, El arte de envejecer. (2015). ED. Kairós

martes, 17 de marzo de 2015

Algunas herramientas para trabajar nuestro mundo interior




Una vez que exploramos nuestro interior, que hemos encontrado sentimientos positivos como la serenidad el amor, la alegría, la bondad, la fortaleza, etc  nos da un poco de miedo, que ese estar sereno que nos llena de gratificación, se vea interrumpido por algún acontecimiento externo o interno a nosotros y nos haga perder esa calma interior.

            También para los que están empezando a buscar algo más que esa repetición constante de actividades diarias, que se convierten en rutinas, y provocan en nosotros un desánimo y una inquietud al ver como pasa el tiempo y no encontramos esa paz interior.

            Y recuerda que  el mundo interior es el motor que te impulsa a hacer las cosas que quieres, si estas bien dentro estarás bien fuera.

En la medida que seamos capaces de encontrar en nuestro interior, nos daremos cuenta que tenemos en nuestras manos la responsabilidad de nuestra vida.

En nuestra sociedad actual se habla mucho y se piensa poco, la información que recibimos precisa siempre de un proceso de profunda reflexión, la inteligencia solo se desarrolla con el ejercicio diario,  tratando de adquirir un equilibrio.  Una persona que no haya logrado un mínimo de equilibrio y fortaleza en su personalidad no llegara a alcanzar un equilibrio en su vida espiritual.

Al hacernos mayores perdemos adrenalina y se produce menos distracciones en la mente, al bajar el estado físico, estamos en un estado mejor para subir el ritmo psíquicamente, nos estamos convirtiendo en contemplativos, dejamos de pensar en el exterior y buscamos un poco más en nuestro interior. 

“Existen tantos mundos como personas”, porque cada persona crea su  propio mundo a través de su propia realidad, de sus interpretaciones y del significado que da a cada cosa que sucede en su vida, basándose en la educación y la información recibida, en su entorno. Por eso, cada uno percibe y va creando o interpretando su propio mundo en función de sus experiencias, sus pensamientos y su enfoque, que son los que generan sus sentimientos y emociones”.

             La única persona que no comete errores es aquel que no hace nada.
 
Piensa cuales han sido los mejores momentos de tu vida, los momentos que más te han llenado e inspirado, los momentos que te hicieron sentir más pleno y satisfecho. ¿Cuáles son las actividades que te han proporcionado una mayor alegría o bienestar personal? ¿Que estabas haciendo? A lo mejor fue la música, la pintura, el arte, el voluntariado, el baile, la escritura, ayudar a otros, la aventura. ¿Qué es lo que verdaderamente te apasiona y da sentido a tu vida? Este es el mayor descubrimiento que debes hacer. 

Tienes que entender que somos energía, cada pensamiento es energía, todo pensamiento tiene una frecuencia y una vibración, y atrae aquello en lo que nos centramos y prestamos más atención. Recuerda siempre que tus sentimientos y tu energía van a donde  se dirigen tus pensamientos.

El 90 % de nuestros comportamientos están marcados por nuestros hábitos, somos esclavos de nuestros hábitos; por eso no es tan sencillo cambiarlos, porque es más fácil y cómodo volver a la vieja rutina que tan bien conocemos. Es algo inconsciente: en el momento en que perdemos el enfoque y nos abandonamos, el piloto automático de nuestra mente vuelve a repetir nuestro antiguo patrón de comportamiento.

Si quieres crear algo en tu vida, si quieres lograr un objetivo o alcanzar una meta, primero tienes que crearlo en tu mente, tienes que visualizarlo, sentirlo y desearlo con toda intensidad. Esa visión crea la energía para pasar a la acción y dar los pasos necesarios hasta que se convierta en realidad. Tú, mejor que nadie, deberías saberlo bien. 

Se comprobó  que el ser humano necesita un propósito más grande que uno mismo, que cuando hay un porque  aparecen fuerzas donde antes no existían, que en donde reinaba la desesperación, renacen el coraje, la inspiración y la determinación para seguir luchando. Si tenemos una misión y un propósito, encontraremos el como. 

Y es aquí lo que quiero trasmitiros con este articulo, tratar de proporcionar una serie de herramientas, que nos pongan en comunicación con nuestro mundo interior. 

Ten presente que los resultados del futuro dependen de las decisiones y acciones que tomes hoy. El momento de diseñar tu futuro es ahora. El pasado, lo que has hecho hasta ahora, no equivale a tu futuro. No importa tu situación actual, ni donde ni como estés, sino lo que vas a hacer a partir de ahora. Hoy puedes comenzar a crear tu nuevo yo. 


Vamos a tratar algunas de las herramientas que bajo mi criterio pueden ser importantes:

·         El dibujo de mandalas.

·         La meditación a través de la visualización creativa.
 


"Cuando abro mis ojos al mundo exterior, me siento como una gota de agua en el océano; pero, cuando cierro mis ojos y miro interiormente, veo el universo completo como una burbuja levantándose en el océano de mi corazón."

Rumi 

“La mayor revolución de nuestra generación es el descubrimiento de que los seres humanos, cambiando sus actitudes mentales internas, pueden cambiar aspectos exteriores de su vida”

William James

Articulo de referencia:

 
Los mandalas
 
 
 
Introducción: 
 
Pintar mandalas es una de las múltiples técnicas de relajación orientales. No requiere conocer una disciplina expresa ya que cada quien colorea según sus gustos estéticos e imaginativos. Al ser una expresión del alma, armoniza nuestro mundo interior con el exterior. Al despertar los sentidos, estimula la creatividad. Es un centro de energía que nos balancea, armoniza y purifica. Los mandalas nos ayudan a conocernos a nosotros mismos, conectándonos con nuestro niño interior, al activar nuestra grandeza, poder y sabiduría. Pueden trabajarse de dos formas: creándolo o coloreando uno que ya esté construido.
La idea  es abrir poco a poco un concepto natural y energético, aportando equilibrio, concentración y bienestar. 
 
Elige el lugar para pintar
 
Procura pintar en una habitación soleada o con buena iluminación. Puede resultar muy relajante acompañar la actividad con música, ya que ayudará a que nos volvamos más receptivos a nuestro ritmo interno.
Se puede poner música de fondo o dejar el ambiente en silencio. Es importante sentarse de forma cómoda, así como tener todo lo necesario a la mano, para poder concentrarse en el mandala una vez empiece el trabajo. La imagen escogida será aquella que inspire algo en ese mismo momento, al igual que los materiales para pintar, pueden ser lápices, acuarelas o rotuladores, según como se sienta ese día y qué le apetezca realmente pintar. También es recomendable respirar de una forma profunda, rítmica y controlada para ayudar a alcanzar la relajación cuando se empiece a trabajar. Cuando ya está todo listo para empezar, es el momento de plantearse de qué forma se debe pintar. 
 
Hay dos técnicas principales: 
 
La primera es pintar el mandala desde afuera hacia dentro significa que la persona quiere “buscar su centro”, contactarse con la esencia de su subconsciente. La segunda consiste en pintar el mandala desde adentro hacia fuera indica un ánimo de exteriorizar las emociones, de sacar lo que se lleva dentro. Una vez se empiece a pintar según el método elegido, hay que dejar que sea la intuición la que guíe el trabajo. Por ejemplo, el estado de ánimo indicará los colores a utilizar. Es importante liberar la mente, disfrutar del trabajo y concentrarse en el mandala. Lo que se busca llegará solo poco a poco: la tranquilidad, la relajación y la meditación. No hay que ser perfeccionista al pintar. Lo principal es trabajar según lo dicte el ánimo y la intuición. Es fundamental disfrutar mientras se pinta. Al acabar, es recomendable dedicar unos minutos a contemplar el trabajo, dejar “que el mandala hable”, como aseguran quienes están acostumbrados a realizar esta actividad. Es lo que termina de dar sentido a lo que se acaba de hacer, que, en definitiva, es encontrarse y pasar un rato con uno mismo. 
 
 
 
 
Elige el mandala



La elección del modelo debe ser ante todo algo personal, nunca algo estricto; al principio debemos guiarnos por la intuición y elegir uno que atraiga nuestra atención.
 
Para guiarte en tu elección puedes seguir estos consejos:
 
Si eres principiante decántate por las formas grandes.
 
Si quieres aliviar el estrés o el cansancio, escoge las figuras pequeñas.
 
Si quieres elevar el ánimo elige formas circulares.

 
 Elige los colores
 
Decidimos ahora si queremos utilizar lápices de colores, ceras, acuarelas. etc. Una vez tomada esa decisión, dispondremos el abanico de colores sobre nuestra mesa, observaremos primeramente el dibujo en blanco y dejaremos unos minutos que este se llene de colores en nuestra mente.
Es importante sincerarnos a la hora de elegir los colores y dejar que nos influyan nuestros sentimientos, ignorando el sentido de la estética. Solo de esta manera, el resultado final procederá de nuestro subconsciente.
            Tal vez te de sueño en el proceso, si estabas tenso, el mandala esta cumpliendo con la relajación, es normal, en este caso es preferible dejarlo ¡y disponerte a dormir!. Si no terminaste el mandala en ese momento, déjalo a si, la próxima vez que quieras pintar uno, elige uno nuevo, con colores que vayan más acorde con tu estado de ánimo en ese momento. 
 
Auto-reflexion final
 
Es importante dedicar unos instantes a observar nuestro dibujo terminado, verlo en conjunto, con todos sus colores. Este simple acto de observación nos transmitirá la energía del mandala y toda su belleza. Podemos anotar, si lo deseamos, unas palabras sobre cómo nos sentimos, o simplemente lo que nos evoque ese mandala.
Una vez terminado, muchos optan por destruirlo, simbolizando el espíritu de la no permanencia, no estar atado a las cosas materiales, que todo se va, termina… se  destruye para demostrar la impermanencia de la vida. 
En todas las culturas en las que los mandalas influyen en la vida espiritual, la contemplación o la oración por medio de imágenes circulares desempeña un papel muy importante. Sólo a través de esta vía, el ser humano encuentra el camino de regreso hacia su propio centro interior, su fuente de energía, que acumula las energías anímicas dispersas y le devuelve la unidad. A este proceso de contemplación se le denomina meditación. 
El mandala es un instrumento de pensamiento y es una forma de arte-terapia. Sus virtudes terapéuticas permiten recobrar el equilibrio, el conocimiento de sí mismo, el sosiego y la calma interna (concentración y olvido de los problemas), necesarios para vivir en armonía.
Son muchos los beneficios que podemos tomar de un mandala. Lo mínimo que puede hacer por nosotros es ayudarnos a centrarnos cuando sufrimos de alguna alteración nerviosa, nos ayuda a relajarnos y a encontrarnos la paz en medio de las dificultades y eso en medio de un mundo tan complejo resulta imprescindible, sobre todo en nuestros niños y en nuestras escuelas.
 
“Dicen que pintar los mandalas es maravilloso, crearlos es mágico” 
 
Significados de colores 
 
El uso de los colores en los mandalas también tiene un significado especial. Su uso está relacionado con el estado de ánimo de quien los pinta o dibuja. Descubre lo que esconde cada tonalidad:
 
Rojo. Corresponde al primer chakra. Su planeta es Marte. Representa el cuerpo, la tierra, el infierno, es el color del amor, ganas de vivir. El rojo indica vida, fuerza, vigor, pasión  y resistencia.
 Es beneficioso en problemas circulatorios y de anemia. Aumenta la vitalidad del cuerpo físico y la capacidad de lucha por la vida. Proporciona ayuda en los estados depresivos y apáticos. Estimula el flujo energético. Es el color de la acción. Incrementa la confianza y seguridad en si mismo, permite controlar la agresividad y evitar querer dominar a los demas.
En lo negativo: odio, ira, rabia, violencia e impulsividad. 
 
Verde. Corresponde al cuarto chakra. Es el color de la curación, el color de los médicos. Tiene la vibración del crecimiento, la expansión y el rejuvenecimiento. Su planeta es Venus. Los que prefieren el verde son personas que tienen perseverancia para conseguir los fines propuestos,  es el color de la esperanza, el equilibrio, voluntad, integridad, buenos vecinos y padres, amantes de la belleza y del arte. Simboliza  la armonía y la paz. El color verde tranquiliza los nervios y calma el espíritu, es el color del crecimiento interior y de la fuerza de voluntad.
 Es el color de la sanación. Proyecta energía vital al sistema circulatorio, cardiovascular.  
En lo negativo: falta de sinceridad, ambición, ansia de poder y falsedad. 
 
Amarillo.  Es el color del tercer chakra, el plexo solar. Su planeta es Mercurio. Este color significa buena salud, simpatía, facilidad de aprender, alegría, sol, luz, jovialidad,  receptividad, desarrollo del intelecto, sabiduría, creatividad y fuerte carácter. El amarillo ayuda en los cambios, a tomar decisiones y trae claridad mental. Ayuda a liberar nuestros miedos internos.
            En el aspecto físico, nos ayuda a proyectar la energía al aparato digestivo, al hígado, vesícula, páncreas, bazo y riñones.
En lo negativo: envidia, sobreestima, superficialidad, claustrofobias.
 
Índigo (añil).  Corresponde al sexto chakra y al planeta Urano. Se relaciona este color con la felicidad, buena memoria, comunicación y deseo de expresar creatividad. Así como con el contacto, buenas habilidades de concentración, entusiasmo y deseo de armonía. Ayuda a comunicarse con el ser interno, abriendo la intuición. Ayuda a expresar por medio de la acción. Es el color de la fuerza y la voluntad. 
 
Violeta.  Corresponde al séptimo chakra. Es un color que evoca lo místico, lo mágico, la espiritualidad, la inspiración, la tolerancia. Las personas que tienen una preferencia por el violeta tienen un carácter muy firme, buenas habilidades mentales, saben razonar, son íntegras. Es el color de los artistas, personas muy creativas que disfrutan la vida. Expande el poder creativo desde cualquier Angulo, música, pintura, poesía, arte, permitiendo a la persona expresar su visión de la realidad y su contacto  con la fuente primordial, el creador del universo.
 El violeta ayuda con los dolores de cabeza, lumbago  y asma, en combinación con el rojo. 
En lo negativo: sufrimiento, melancolía, desinterés, resignación. 
 
Azul. Corresponde al quinto chakra. Simboliza el cielo, la contemplación y la oración, la espiritualidad, la tranquilidad, la relajación, el equilibrio emocional y el pacifismo. Es el chakra de la comunicación, permite lograr entendimiento y claridad. Beneficioso para cuando hay fiebre, eccemas, gripe e inflamación.
            Nos da calma, paz seguridad, relax, felicidad, alegría, equilibrio, sensatez.  Ayuda a exteriorizar lo que se lleva dentro, permitiendo evolucionar a medida que se va dando cambios en la vida de la persona. Permite tener tolerancia a los pensamientos de los demás.
En el aspecto físico, proyecta nuestra energía a los pulmones, garganta, tráquea, ayuda a las alergias y problemas de piel. 
 En lo negativo: ingenuidad, aburrimiento, inseguridad. 
 
Blanco. Es el vacío, la iluminación, la perfección, la virtud, templanza e integridad, empatía, lealtad e inocencia. Su planeta es la Luna. Representa la conexión con los ángeles y la vida espiritual. Es el color de la pureza y la bondad. 
En lo negativo: frialdad, negatividad, ansia de perfeccionismo.  
 
Naranja. Es el color del segundo chakra. Es el color del sol y significa vitalidad, autocontrol, los frutos de la tierra, conexión con la naturaleza,  energía, espíritu joven, buena salud y confianza en sí mismo. La preferencia por el naranja refleja un temperamento artístico. Personas que prefieren el naranja son muy sociables y tienen buenas relaciones con todo tipo de gente.  
Este color es beneficioso para resfriados, bronquitis, problemas de riñón, vejiga y hemorragias. Es el color de la abundancia. 
En lo negativo: frivolidad, despreocupación, ansia de notoriedad. 
 
Oro: representa la divinidad, sabiduría, claridad, lucidez, vitalidad. 
 
Plata: capacidades extrasensoriales, emociones fluctuantes, bienestar.
 
Gris: neutralidad,  representa frecuentemente los recuerdos, miedos, pesimismo y preocupación, sabiduría, renovación.
 
Negro: muerte, límites personales, misterio, renacimiento, ignorancia. 
 
Rosa: amistad, sociabilidad, comunicación, imaginación, humor, encanto, egoísmo, necesidad de reconocimiento. Envía estímulos de equilibrio total en todos los niveles. Equilibra las emociones, ayuda a liberar los resentimientos, el enojo, la culpa, los celos.
            Si lo combinas con el verde o el azul. En el aspecto físico, proyecta energía al corazón y te ofrece una curación completa en todos los niveles a través del rayo rosa.
 
Un mandala siempre va a ser positivo sea cual sea su color, pero resulta doblemente útil, cuando nosotros ya hemos localizado algún problema, y queremos atacarlo, entonces podríamos ayudarnos eligiendo algún color determinado, el cual actuaría de manera directa, acelerando el proceso de curación.
El uso de los colores en los mandalas también tiene un significado especial. Su uso está relacionado con el estado de ánimo de quien los pinta o dibuja.
Si quieres que el mandala te guíe para el auto-conocimiento, no pienses en formas ni en colores, deja que solo te vaya guiando, haciendo lo que en ese momento de manera intuitiva te nazca. 
 
Objetivos
 
·         Concentrase y/o meditar sobre unos temas concretos.
·         Entrar en contacto con la propia esencia.
·         Expresarse mejor con el mundo exterior.
·         Desarrollo de la paciencia.
  • Escuchar la voz de tu intuición. 
 
  • Despertar de los sentidos. Es probable que comiences a ver lo que está a tu alrededor con otros ojos.

Beneficios de los mandalas 

  • Mejora la atención.
  • Mejora la producción de ideas.
  • Modifica la concentración.
  • Modifica la memoria.
  • Aquieta los temores.
  • Desarrolla la creatividad.
  • Conocimiento de si mismo.
  • Olvida los problemas.
  • Mejora la socialización.
  • Mejora la comunicación.
  • Calma la mente.
  • Inducen sentimientos de tranquilidad y contento.
  • Incrementa la concentración.
  • Te ayuda a alcanzar todo tu potencial.
  • Desarrolla la paciencia.

 
Formas y su significado 
 
Círculo: se vincula con el tiempo,  movimiento, el infinito. Lo absoluto. El verdadero yo, la unidad y la eternidad.
 
Corazón: representa el amor, la felicidad, alegría, la verdad, el gozo. Sentimiento de unión.
 
Cruz: unión del cielo y la tierra. Vida y muerte. Lo consciente y lo inconsciente.
 
Cuadrado: procesos de la naturaleza. Estabilidad. Equilibrio.
 
Estrella: símbolo de lo espiritual. Libertad. Elevación.
 
Espiral: vitalidad. Energías curativas, evolución, movimiento. Búsqueda constante de la totalidad.
 
Hexágono: unión de los contrarios.
 
Laberinto: implica la búsqueda del propio centro, la exploración de nuevos caminos.
 
Mariposa: autorenovación del alma. Transformación y muerte.
 
Pentágono: silueta del cuerpo humano. Tierra, agua, fuego.
 
Rectángulo: estabilidad. Rendimiento del intelecto. La vida terrenal.
 
Triángulo: agua, inconsciente (hacia abajo); vitalidad, transformación (hacia arriba);
Agresión hacia uno mismo (hacia el centro).
 
Las flores: representan la belleza, el amor y la energía.
 
 

Mandalas y mayores
 
Otro de los grandes beneficiarios del trabajo con mandalas son nuestros mayores, pues pintarlos provoca en la persona una sensación de tranquilidad y relajación importante, fomentando a su vez la vena creativa que hay dentro de cada uno de nosotros. Es una tarea que puede hacer cualquier persona. Pintar mandalas, además, genera un espacio de libertad para poder expresarse, donde se refuerza la motricidad; pero también ayuda a relacionarse, ya que el hecho de pintar en grupo y poder mostrar a los demás aquello que se ha pintado, o incluso la posibilidad de regalarlos permite establecer un diálogo positivo con los demás. En los casos de enfermedades más graves e incapacitantes, como las demencias, se ha demostrado que la realización de esta tarea favorece la psicomotricidad fina, la relajación y el sentimiento de utilidad y autoestima.
A través de la realización de los mandalas se estimulan las diferentes funciones mentales como pueden ser: atención, concentración, percepción, coordinación visomotora; también se estimula la capacidad de elegir, la expresión y la creatividad. Aporta bienestar y fomenta la relajación.
Son reconocidos los efectos terapéuticos de los mándalas, tanto como para niños, jóvenes y ancianos. Es imprescindible abrir el campo en centros escolares, institutos y centros de mayores, siendo y viendo la importancia que tiene en la terápia y bienestar del individuo, aportando valores, que desgraciadamente se han ido perdiendo por la actividad, del sistema social que estamos viviendo, con una forma de vida rápida que nos está encerrando en depresiones, estrés y un sinfín de problemas mentales y emocionales. 
          
Un buen ejemplo, Valvanera  92 años 
 
Donde puedes encontrar mándalas para pintar:
Como crear un mandala:
 
 
Visualización creativa
 
 
 ¿Qué es la visualización creativa?   
 
            La visualización creativa es la técnica de utilizar la propia imaginación para crear lo que se desea de la vida. Es nuestra natural capacidad de imaginación, la energía creativa básica del universo que utilizamos constantemente, aunque no seamos conscientes de ello.
            La imaginación es la capacidad de crear una idea, una imagen mental o una sensación de algo. La visualización creativa consiste en utilizar nuestra imaginación para crear una representación clara de algo que  deseamos que se manifieste. Luego, seguimos centrándonos en la idea, imagen o sensación de manera regular, comunicándole energía positiva hasta que se convierte en una realidad objetiva… en otras palabras: hasta que conseguimos realmente lo que hemos estado visualizando.
            En resumidas cuentas, imagínese las cosas tal y como le gustaría que fueran,
 ¡Y como si ya estuvieran siendo así!
            Repita este breve y sencillo ejercicio a menudo, unas dos o tres veces al dia, o siempre que piense en el tema. Si tiene claro lo que desea y su voluntad de cambiar es firme, es muy probable que empiece a notar muy pronto que se producen ciertos cambios positivos. 
 
Los cuatro pasos básicos para una eficaz Visualización Creativa
 
 
 
Decida su objetivo 
 
            Decida algo que desearía tener, algo en lo que le gustaría trabajar o algo que le apeteciera realizar o crear.
            Al principio, elija objetivos en los que le sea bastante fácil creer, cuya realización considere usted posible en un futuro inmediato. De este modo no tendrá que vencer en sí mismo demasiadas resistencias negativas.
 
Cree una imagen o idea clara 
 
            Cree una idea o imagen mental del objeto o situación exactamente como lo desea. Debe pensar en ello en presente, como si ya existiese lo que usted quiere que exista, imagínese en esa situación tal como la desea e incluya tantos detalles como pueda. 
 
Concentrase a menudo en ello 
 
            Evoque con frecuencia su idea o imagen mental, tanto en los momentos de tranquila meditación como espontáneamente, cada vez que le surja la idea a lo largo del día. De este modo, se convertirá en parte integrante de su vida; se le hará mas real y la proyectara de una manera fructífera. 
 
Transmítale energía positiva 
 
            Al concentrase en su objetivo, piense en él de un modo positivo y animoso. Hágase rotundas afirmaciones positivas: que existe, que ya lo ha conseguido o que lo va a conseguir. Véase a si mismo en el momento de recibirlo o lograrlo. Mientras hace estas afirmaciones deseche cualquier duda o desconfianza que pueda albergar, por lo menos en ese momento, y habitúese a cultivar el sentimiento de que lo que desea es real y posible. 
            Si uno de sus objetivos cambia o ha perdido interés, asegúrese de que realmente es así. Vea claro en su mente que ya no se concentra en su anterior meta. Dé por concluido el ciclo de ese objetivo y empiece uno nuevo.
            Cuando logre un objetivo, asegúrese de tener el convencimiento consciente de que ha sido verdaderamente conseguido.
 
 
La creación de su santuario 
 
            Una de las primeras cosas que debe hacer al iniciarse en la visualización creativa es crear un santuario en su interior, un lugar absolutamente personal al que pueda acudir siempre que quiera. Debe ser un lugar que le parezca idóneo para relajarse, para estar tranquilo, sin que nadie le moleste y que pueda usted crear a la medida de sus deseos. 
Póngase cómodo, cierre los ojos y relájese. Imagínese en un hermoso entorno natural. Puede ser cualquier lugar que le atraiga: un prado, la cumbre de una montaña, un bosque o una playa. Puede ser incluso en el fondo del mar o en otro planeta. Pero, dondequiera que sea,  debe usted sentirse cómodo, y ha de ser un lugar agradable y apacible para usted. Explore ese entorno, fijándose en los detalles visuales, los sonidos y los olores, y en cualquier sentimiento o impresión que le produzcan.
Ahora, haga lo que desee para hacerlo mas acogedor y cómodo. A lo mejor quiere construirse allí una casa o refugio, o acaso solo rodear toda la zona con una luz resplandeciente que le de protección y seguridad; o crear cosas y disponerlas del modo mejor para disfrutar de ellas, o hacer algún tipo de ritual para consagrar el lugar como su santuario. 
            A partir de entonces ese será su santuario interior, al que podrá volver siempre que quiera con solo cerrar los ojos y desearlo. Siempre le parecerá saludable y relajante estar en él, porque es un lugar que tiene un especial poder sobre usted y en el que podrá penetrar siempre que haga la visualización creativa y será un lugar apacible y tranquilo, en el que se sienta absolutamente seguro.
 

 
 
Utilización de la Visualización Creativa
 
Tres elementos necesarios 
 
  1. Deseo.  Debe usted sentir un verdadero deseo de tener o crear lo que haya decidido visualizar. Plantéese la siguiente pregunta: “¿Deseo de corazón que este objetivo se realice?”.
  2. Confianza. Cuanto mayor sea su confianza en el objetivo elegido y en la posibilidad de alcanzarlo, más seguro podrá estar de conseguirlo. Plantéese esta pregunta: “¿Creo que voy a poder conseguirlo?”.
  3. Aceptación. Ha de mostrase  dispuesto a aceptar y a tener lo que pretende. A veces, perseguimos objetivos que no son en realidad los que deseamos, sino que lo que  verdaderamente  nos gusta es luchar por conseguirlo. Hágase esta pregunta: “¿Estoy realmente dispuesto a tener esto con todas sus consecuencias?”.

La conjunción de estos tres elementos es lo que yo llamo la intención. Cuando se tiene la firme intención de crear algo- y se desea profundamente-,  con plena confianza en poder hacerlo y absoluta disposición a aceptarlo y tenerlo, necesariamente se hace realidad y, por lo general, en poco tiempo. 


La  aceptación del propio bien 
 

            Para utilizar la (VC) con objeto de crear lo que quiere en la vida, debe estar dispuesto a aceptar lo mejor que la vida puede ofrecerle: su “bien”.

            Las afirmaciones y la (VC) constituyen un método excelente para crear una imagen de sí mismo más positiva, amable y digna de ser amada. Una vez que entre en contacto con aquello que no le guste de sí mismo, aproveche cada oportunidad para decirse cosas positivas y amables.

            Piense en características específicas que aprecia de sí mismo. De igual manera que puede estimar a un buen amigo, a pesar de ver claramente sus defectos y carencias, puede amarse a sí mismo tal como es, sin por ello ocultarse que hay aspectos en los que necesita mejorar y desarrollarse. Hacer esto es muy beneficioso y puede obrar en su vida verdaderas maravillas.


Afirmaciones: 
 
            Una afirmación es una expresión rotunda y positiva de que algo ya es así. Es un modo de consolidar lo que estamos imaginando.

            La práctica de hacer afirmaciones nos permite empezar a sustituir los elementos de nuestro coloquio interior más caducos, erosionados o negativos por conceptos e ideas mas positivos.     

            Las afirmaciones pueden hacerse en silencio, en voz alta, por escrito o incluso cantadas o recitadas. Con solo diez minutos diarios de afirmaciones positivas, se pueden compensar años de viejos hábitos mentales. Cuando advierta que esta cayendo de nuevo en sus viejas pautas de pensamiento negativas, en ese mismo instante, pruebe a repetir mentalmente una afirmación.

             Cualquier expresión de carácter positivo puede considerarse como una afirmación. Puede ser muy general o muy concreta. 
 
Aspectos importantes relativos a las afirmaciones 
 

  • Haga siempre las afirmaciones en presente, no en futuro. Es importante crearlas como si ya existiesen. No diga:”conseguiré un empleo maravilloso”, sino: “ahora tengo un maravillosos nuevo empleo”. Esto no es engañarse a si mismo, sino simplemente reconocer que todo se crea primero en el plano mental, antes de que pueda manifestarse como una realidad objetiva.
  • Haga siempre las afirmaciones del modo mas positivo que pueda.  Afirme lo que si quiere, no lo que no desea. No diga: “no volveré a quedarme dormido por la mañana”, sino: “ahora me levanto con tiempo y lleno de energía todas las mañanas”. Esto asegurará que usted esta creando las imágenes mentales mas positivas posibles.
  • En general, cuanto más breves y sencillas son las afirmaciones, más eficaces resultan. Una afirmación debe ser una expresión clara que contenga un fuerte sentimiento. Cuanto mas carga de sentimiento encierre, mas intensamente quedara grabada en  su mente. Las afirmaciones largas, retóricas y teóricas pierden su impacto emocional y se quedan en simples configuraciones.
  • Elija siempre afirmaciones que le parezcan totalmente adecuadas para usted. Lo que funciona para una persona puede no servir para otra. Una afirmación tiene que ser positiva, expansiva, liberadora y confortadora. Si no lo es, busque otra, o exprésela de otro modo, hasta que le parezca el adecuado. Es natural que encuentre una resistencia emocional a cualquier afirmación cuando lo haga por primera vez, sobre todo si se tiene un especial poder sobre usted y representa un cambio real en su conciencia. No es otra cosa que nuestro miedo natural al cambio y al desarrollo.
  • Cuando haga estas afirmaciones, recuerde siempre que esta usted creando algo nuevo y fresco. Adopte una actitud de aceptación y de saber manejar todo lo que hay en su vida, a la vez que asume que cada instante es una nueva oportunidad para empezar a crear exactamente lo que desea y lo que le hará feliz.
  • Al expresar sus afirmaciones, haga todo lo posible por crear un sentimiento de confianza y una sensación de que pueden ser ciertas. No debe hacer las afirmaciones maquinalmente, sino intentando convencerse de que tiene realmente el poder de crear esa realidad (porque lo tiene). 
Algunas afirmaciones: 

  • Cada día, en todo lo que hago, soy mejor, mejor y mejor.
  • Todo me llega fácilmente y sin esfuerzo.
  • Soy el dueño de mi vida.
  • Todo lo que necesito ya esta en mi interior.
  • La perfecta sabiduría reside en mi corazón.
  • Me amo y me estimo tal como soy.
  • Acepto todos mis sentimientos como parte de mí mismo.
  • Me encanta amar y ser amado.
  • Atraigo hacia mí y hacia mi vida relaciones de amor, de satisfacción y de felicidad.
  • Soy un canal abierto de energía creadora.
  • Siempre me comunico de modo claro y eficaz.
  • Siempre estoy en el lugar preciso en el momento oportuno, realizando con éxito lo que hay que hacer.
  • Cuanto más tengo, mas tengo para dar.
  • Cuanto más doy, más recibo y más feliz me siento.
  • Es fantástico divertirse y disfrutar. Y eso es lo que hago.
  • Me encuentro relajado y centrado y tengo tiempo para todo.
  • Ahora disfruto con todo lo que hago.
  • Me siento feliz y afortunado solo por el hecho de vivir.
  • Estoy abierto para recibir todas las bendiciones  de este prodigo universo--------------------------------------(el espacio en blanco lo rellena usted) viene hacia mi fácilmente y sin esfuerzo.
  • Mi luz interior esta obrando milagros en mi vida aquí y ahora.
  • Doy gracias a Dios por el fortalecimiento de mi mente, de mi cuerpo, de mi economía y de todas mis relaciones.
  • Ahora todo se desarrolla para bien en mi vida
Ejemplo de  afirmaciones:  

De Javier Irondo “Donde tus sueños te lleven”
 
Todo lo que necesito esta dentro de mí. Cada día aprendo más y crezco en todos los sentidos. Tengo la capacidad de crear mi propia realidad a través de mi mente. Cada día soy y me siento mejor. Se que tengo la capacidad de alcanzar mis objetivos. Yo soy capaz. Cada día tengo la oportunidad de influir de manera positiva en las personas de mí alrededor. Soy energía y todo es posible a través del poder de la mente y de la voluntad. Decido sentirme sano, próspero y feliz, y eso es lo que va a emanar de mi y es lo que voy a atraer. Soy el dueño de mis pensamientos y el patrón de mi destino. Hoy comienzo de nuevo y he decidido hacer de este día un gran día. 

Un sencillo ejercicio de Visualización Creativa 

            En primer lugar, pensemos en algo que nos gustaría conseguir. Para este ejercicio elija algo sencillo, algo cuya consecución pueda imaginar fácilmente. Puede ser un objeto que le gustaría poseer, un acontecimiento que desearía que sucediese, una situación en la que le gustaría encontrarse o bien algún aspecto de su vida que le apetecería mejorar.

            Póngase cómodo, sentado o tumbado, en un lugar tranquilo donde no puedan molestarle. Relájese completamente, empezando por los dedos de los pies y ascendiendo hasta la cabeza. Concéntrese en relajar todos los músculos de su cuerpo dejando que desaparezca toda la tensión. Respire profunda y lentamente desde la zona abdominal. Cuente hacia atrás de diez a uno, relajándose cada vez más a medida que vaya contando.

            Cuando se encuentre profundamente relajado, empiece a imaginar lo que desea, exactamente como le gustaría que fuese. Si se trata de un objeto, imagínese utilizándolo, admirándolo, disfrutándolo, enseñándoselo a sus amigos. Si es una situación o un acontecimiento, imagínese en el lugar de los hechos viendo que todo sucede exactamente como lo desea. Puede imaginar lo que la gente dice, o cualquier detalle que lo haga más real.

            Imaginádselo, puede pasar mayor o menor cantidad de tiempo, según lo prefiera. Disfrute haciéndolo. Debe ser una experiencia completamente placentera, como la ensoñación de un niño que piensa en lo que le gustaría que le regalasen por su cumpleaños.

            Luego, conservando la idea o imagen en su mente, haga algunas afirmaciones totalmente positivas (en voz alta o en silencio, como prefiera) acerca de la circunstancia imaginada
 

BIBLIOGRAFIA: 
 
IRONDO Javier: Donde tus sueños te lleven. (2014). ED. ONIRO
HIBBERD. Jessamy: Este libro te hará feliz. (2014). ED. Roca Editorial.
LYUBOMIRSKY. Sonja: los mitos de la felicidad. (2014). ED. Urano. 
 
En relación a los Mándalas:
-          DAHLKE, R. (2001): Mandalas 2: Manual para la terapia con mandalas. Ed. Robinbook.
-          FISZBEIN, V. (2006): Mandalas, ventanas del alma. Ediciones Obelisco.
-          GIMENEZ BOSCH, M. Q. (2001): El libro de los mandalas del mundo: el camino de regreso a tu centro interior. Océano Ambar.
-          HOLITZKA, K. (2007): La fuerza de los mandalas. Ediciones Obelisco.
-          HUYSER, A. (2006): El libro de trabajo de los Mandalas. Para el descubrimiento de uno mismo. Barcelona: Ediciones Obelisco.
-          JUNG, C. G. y WILHELM, R. (1929): El secreto de la flor de oro. Buenos Aires: Paidos Mexicana.
-          VV.AA. (2006): Los mandalas y la gente mayor: Nueva experiencia en residencias geriátricas. Metafísica del Tercer Milenio.