lunes, 5 de octubre de 2020

Encuentra el equilibrio con la sabiduría japonesa del CHOWA

 

En japonés, chowa se traduce simplemente como "armonía". El significado literal de sus caracteres es "la búsqueda del equilibrio". El chowa nos ofrece maneras de resolver nuestros problemas, centradas no tanto en la meta como en encontrar el equilibrio entre las distintas fuerzas contrarias que nos empujan a lo largo de nuestras vidas, ya sea en el ámbito familiar, educativo, laboral o personal.

Porque el chowa no es una misteriosa "cualidad" japonesa, sino una filosofía, un conjunto de prácticas que moldean como pensamos en nosotros mismos y en los demás. Es una forma de pensar en el mundo que se puede enseñar y, por supuesto aprender. La sabiduría del chowa también nos enseña maneras practicas de afrontar esos pequeños desafíos del día a día: tener la casa limpia y ordenada, alcanzar el equilibrio entre la vida personal y laboral, disfrutar de una relación fructífera y duradera con la pareja...y, por supuesto, también nos ayuda a enfrentarnos a problemas no tan cotidianos, como la muerte o una catástrofe, a ayudar a los demás y a ser lo bastante valientes como para guiarnos por nuestras propias convicciones.

El termino japonés chowa, aunque se traduce muchas veces como "armonía", hace referencia a algo bastante as practico. Es una forma de vida que se practica de forma activa. Seria más correcto traducir chowa no como "armonía", sino como "la búsqueda de la armonía" o, una opción mas precisa, "la búsqueda del equilibrio".


El país del Wa

El chowa nos enseña, ante todo, a buscar soluciones prácticas; bien sea en nuestra vida personal, familiar o dentro de una comunidad más amplia. El chowa nos ayuda a buscar nuestro propio equilibrio de forma pacífica. Una de las maneras de conseguirlo es evaluar nuestros deseos y necesidades desde un punto de vista objetivo, colocándolos al mismo nivel que los deseos y las necesidades de los demás para lograr una paz autentica. Este enfoque requiere, sobre todo, humildad y respeto, tanto hacia los demás como hacia nosotros mismos.

El cho de chowa: una forma de alcanzar una "paz activa". Al principio de esta introducción, he hablado de la armonía como sustantivo. Cuando pensamos en la armonía como en un estado lejano, un concepto o una ideal, la convertimos en algo inalcanzable, incluso simbólico. Pero si utilizamos la armonía como un verbo (vivir en armonía con nosotros mismos o vivir en armonía con los demás), comprendemos que está en nuestras manos alcanzar el equilibrio, ya sea en nuestro lugar de trabajo, en nuestras relaciones personales o en la sociedad. El chowa como verbo alude a buscar una solución práctica a nuestros problemas, sin olvidar que debemos convivir con los demás en el mismo planeta. Creo que el chowa es una forma de pensar que nos beneficiará a todos, ahora más que nunca.

Con el chowa nos abrimos constantemente a los demás para compartir con ellos tanto su alegría como su sufrimiento, y también entendemos que todos nos hemos embarcado en el mismo viaje: la búsqueda del equilibrio.



Abriendo las puertas de nuestra casa

En que se diferencian el wabi-sabi y el chowa

El wabi- sabi, es la comprensión de que nada dura para siempre, de que todo llega a su fin.

El chowa, es la búsqueda del equilibrio, la armonía.

Tenemos que salir fuera y tomar medidas para traer el equilibrio a nuestras vidas. En realidad, la mentalidad del cho nos lleva a aceptar que nunca alcanzaremos ese estado casi divino de equilibrio o armonía, pero cualquier equilibrio implica el acto de equilibrar, y eso es suficiente.

Nuestra casa... solo tenemos que prestar mucha atención a lo que nuestra casa necesita para que, a cambio, nos devuelva lo que necesitamos de ella.

Este es uno de los mensajes centrales del chowa, y volveremos a él una y otra vez: lo que decimos tiene que estar en sintonía con lo que hacemos. Es la manera de vivir en equilibrio cono nosotros mismos y con los demás. Por eso, la búsqueda de la armonía en nuestra familia y en el hogar empieza por dar voz a nuestras esperanzas y miedos para que, si algo nos preocupa, lo haga de forma más consciente.


La familia

Piensa en tu papel dentro de la familia como en un ejercicio de equilibrio. Insistiremos menos en lo que se espera de nosotros y nos centraremos en lo que podemos aportar desde un punto de vista realista.

Encuentra la armonía dentro de la vida familiar. Honrar todo lo que nos han inculcado. Para ello, remplazaremos palabras como "compromiso" y "sacrificio" por otros términos, como "complementar" y "cuidar" los unos de los otros.

Ten una imagen más clara tanto tuya como de los demás. El chowa nos enseña a ser más conscientes de lo que exigimos al resto de la familia, pero también es importante que seamos más permisivos con nosotros mismos. Cuando la vida nos presenta un desafío, debemos aprender a dar un paso atrás y a observar la situación con la mayor objetividad posible. Solo entonces tendremos en cuenta nuestro equilibrio personal, algo que olvidamos con frecuencia cuando nos vemos inmersos en la vida familiar. No siempre es fácil vivir con los demás, da igual lo mucho que los queramos; a veces necesitamos un poco de espacio para averiguar qué cambios positivos podemos introducir en nuestra vida.

Somos lo que hacemos. Llegar puntuales a una cita, volver a casa temprano para estar con nuestros hijos, sacar tiempo para ponernos al día con nuestros amigos de siempre...la suma de nuestros actos determina nuestro carácter más que lo que decimos o lo que planeamos hacer.

No te preocupes por demostrar a los demás la clase de persona que eres. Deshazte de todo a lo que te aferras solo para mantener las apariencias. Olvídate de esa chaqueta tan hortera que no te vas a poner nunca o de la novela de la que todo el mundo habla pero que a ti te aburre. Así, te quitaras de encima el peso de competir con los demás y con una versión de ti que o es real. Para encontrar nuestro propio equilibrio no debemos aferrarnos a las posesiones materiales ni a la imagen que queremos proyectar de nosotros, una imagen que no necesitamos y que no es más que un lastre.


Con la naturaleza

El chowa nos enseña a apreciar la naturaleza en todos sus aspectos, tanto por su belleza como por su poder, que es a partes iguales salvación y destrucción. Todos participamos de ese ciclo de creación y muerte, de esa armonía precaria que es la naturaleza.

En las relaciones con los demás

Para conseguir el equilibrio y tener buenas relaciones con los demás es imprescindible aprender el arte de escuchar más y hablar menos, no dar consejos demasiado rápido e intentar comprender un punto de vista diferente antes de contestar o llevar la contraria.

Con respecto a las emociones, el chōwa nos enseña a analizar tu estado emocional y reflexionar sobre lo que rodea a los demás. Para ello, a veces resulta útil comportarnos de manera opuesta o escribirlas para no ocasionar problemas ni enfrentamientos de los que nos podamos arrepentir después.

 



 

Reflexión

Aprendamos a estar más cerca los unos de los otros. El chowa nos enseña que llevar el equilibrio a nuestras vidas, las de nuestra familia, a nuestras sociedades y al mundo natural requiere una búsqueda de la paz activa y una determinación consciente a la hora de prepararnos para descubrir como restaurar la armonía perdida. No debemos pensar en la armonía como en algo pasivo, porque es justo lo contrario. Para alcanzarla, tenemos que colaborar con los demás.



BIBLIOGRAFIA:

TANAKA, Akemi: CHOWA (2020) ED. Kitsune Books.


 


martes, 22 de septiembre de 2020

WA, "LA VIA JAPONESA DE LA ARMONIA"

 

 

A diferencia de lo que puedan pensar los extranjeros (y muchos japoneses), wa no es ni el Kimono ni el sushi, no es la arquitectura de las casas tradicionales ni la exuberancia de los anime y de los manga. No es uno de los santuarios inmersos en la plenitud de una naturaleza tan venerada como sagrada; los ocho millones de dioses o los movimientos sinuosos y refinados de las geishas de kanazawa y Pontocho no son wa.

¿Qué significa wa?

Si se busca en el diccionario monolingüe Kojien encontramos un amplio abanico de significados: lo que es de estilo japonés, lo que se ha producido en Japón, las cosas quietas, tranquilas, moderadas, amables, cordiales y serenas. Llevarse bien, estar en perfecta sintonía, el equilibrio entre las cosas. La suma, el total.

Abriendo con lentitud los pliegues del abanico descubrimos que wa es el Kanji japonés que alude a la "armonía" y que a la vez ilustra todo lo que está estrechamente relacionado con la cultura del Sol Levante: evoca lo que es apacible, sereno y moderado, el tono tranquilo, la unión pacifica y sosegada de los elementos, la calma y la gracia de las personas y las cosas. Aparece incluido en las palabras que significan "paz" y en términos clave como chowa, "armonía y concordia", que convertido en verbo chowa suru significa "mezclar sin retorcer las partes".

La cultura japonesa ha tendido desde la Antigüedad a privilegiar la armonía del grupo, la colaboración en aras del objetivo común, frente al interés personal.

Esto se debe sobre todo a que wa hace especialmente referencia a la "mezcla", que no equivale a la disolución de un elemento en otro o en muchos otros, sino a la convivencia pacífica y respetuosa de las partes, al intercambio eufónico y equilibrado.

Wa se traduce también como "evitar el enfrentamiento de manera incondicional", lo que implica actitudes como la paciencia, pedir perdón de antemano incluso cuando no se tiene ninguna culpa, ignorar lo negativo, tener siempre en cuenta las emociones ajenas y estar dispuesto a sacrificarse.


Valorizar lo incompleto y lo imperfecto

Para relacionarse de manera eficaz con Japón es necesario frenar la prisa por comprenderlo todo, ya que se trata de un lugar donde, en cambio, da la impresión de que es justo el tiempo, incluso cuando parece vacio de acontecimientos e intercambios, el que sedimenta una relación. No hay que tratar de interpretar y descifrar por completo al otro, hay que limitarse, como aspecto inalienable del conocimiento, a contemplar primero su máscara y solo después (sin cargar jamás la mano) pasar lentamente al otro lado de la cortina.

Wa significa, por tanto, aceptar, más aun, privilegiar lo incompleto, lo asimétrico, lo imperfecto y, por encima de todo, el vacio, que es el origen de todo.

Acoger, elegir, transformar

De nuevo se repite la pregunta: ¿qué es realmente wa? ¿Qué representa?

Wa no coincide con ninguna de las cosas materiales de Japón: wa es la capacidad de acoger e integrar lo diferente, de armonizarlo. Algo que va más allá de lo específico y se convierte en un principio aplicable en cualquier lugar, tiempo y contexto.

El "coste" de wa

En la actualidad, Japón atrae por cierta idea de sencillez, por la cortesía y la honradez que impresionan a los extranjeros que viajan al Sol Levante o que oyen hablar de él; fascina por una manera de vivir cívica que permite que estén limpias y sean seguras unas ciudades de varios millones de habitantes, donde todo parece funcionar y donde el respeto por el medio ambiente y la atención al prójimo sigue siendo una costumbre extendida.

A pesar de no saber qué nombre atribuirle, el mundo percibe wa y siente en Japón la armonía, la conoce gracias a las lecturas, los viajes que organiza para explorar su cultura y su territorio, el estudio de la lengua y las disciplinas artísticas, filosóficas o marciales, y le gustaría contagiarse de ella.



Saber decir, saber pensar

El poeta y escritor uruguayo Mario Benedetti escribió que "gracias a ellos, a los sentimientos, somos conscientes de no ser otros, de ser nosotros mismos. Los sentimientos nos dan un nombre y con ese nombre somos lo que somos". Saber decir, saber hablar, saber, en general, nos hace más fuertes.

Aumentar nuestro vocabulario nos ayuda a expresarnos mejor con los demás, a darnos un nombre. Podemos comprendernos mejor, identificar lo que deseamos de verdad, lo que, en pocas palabras, constituye el origen de la felicidad: entender lo que estamos buscando, relacionarlo con el bienestar ajeno, regenerar la alegría a través de u sistema que nos permite comunicarnos con los demás y viceversa, ponernos un objetivo y dirigir hacia el nuestro impulso vital (ikigai)

Una de las lecciones que se pueden extraer del pensamiento japonés es precisamente que este no pretende enseñar nada a nadie.

Es cierto que Japón goza de una calidad de vida muy elevada, que el sentido social es prioritario, que la seguridad, la honradez y la armonía que se respiran allí constituyen una extraña conjunción, pero a la vez es cierto que para conseguir una tranquilidad semejante es necesario, por encima de todo, pensar un poco menos en uno mismo y un poco más en los demás: hay que sacrificar parte de la alegría individual en aras de una felicidad plural en la que participan no solo los amigos y familiares, sino también los perfectos desconocidos con los que no se comparte ni una mirada ni una palabra.

Hay que desechar la obtusa oposición entre público y privado. Una demarcación demasiado nítida entre lo mío y lo que no me pertenece, puede disminuir el grado de empatía de una sociedad. El pensamiento japonés sugiere que la felicidad solo se puede alcanzar distanciándose de la materialidad del mundo, de las pasiones que nos parten el corazón. Considerar con atención que todas las cosas, están destinadas a consumirse y terminar, esto nos acerca a nuestras necesidades reales lo que nos garantiza verdaderamente la serenidad.

 


Conclusiones

Es necesario cuidar de uno mismo, en el sentido de atribuir una importancia justa a las cosas que nos conciernen en primera persona, pero también en el de no atribuir a otros responsabilidades que son solo nuestras. Salvo limitaciones de cualquier tipo, el mantenimiento de la existencia corresponde por encima de todo al individuo y las personas que sufren un drama son las que demuestran tener un temple más fuerte.

A lo largo de la vida, escribió Kenko Hoshi en horas de ocio, que hay que examinar con atención los diversos proyectos que nos interesan los que cuentan más que los demás y, una vez identificado el que vale más, descuidar el resto y dedicarse exclusivamente a realizar ese único objetivo. Es necesario ocuparse de lo que supone una ventaja para nosotros, aunque sea mínima, desechar lo demás y esforzarnos con diligencia en lo que importa de verdad. Si uno se enreda en un sinfín de proyectos y no está dispuesto a sacrificar ninguno, no concluirá nada".

Así pues, en la materia inagotable del mundo, wa también consiste en elegir una cosa y en concentrase exclusivamente en ella, en concederle toda la atención, en atribuirle el máximo valor y hacerla propia.

El espíritu wa no puede ser más claro: la cultura del Sol Levante es precisamente una mezcla de cosas diferentes, se caracteriza por el esfuerzo lento y constante de armonizar partes igualmente dignas de ser apreciadas, aunque en apariencia no tengan nada en común.

Wa es un prefijo que se aplica tanto a cosas como a conceptos. A través de wa, Japon nos enseña su mejor lección: la belleza, la alegría y el civismo se construyen con grandes dosis de compromiso, mediante el trabajo continuo en uno mismo, ejercitando la paciencia, haciendo las cosas con cuidado y nunca a expensas de otros, porque una felicidad verdaderamente duradera es un proyecto de todos y nunca de uno solo.


Te gusta pasear por el parque, disfrutar de los arboles y su olor.

te invito a participar en mi grupo de facebook


https://facebook.com/groups/320633389144993



BIBLIOGRAFIA:

IMAI MESSINA, Laura: WA "LA VIA JAPONESA DE LA ARMONIA" (2020) ED. Aguilar.

martes, 23 de junio de 2020

Reflexiones sobre el dolor y el enfado(cabreo) de un hijo sobre la muerte de su madre en el periodo de Pandemia del COVID-19


Mi madre, fue uno de los números diarios de fallecidos en este país, en una residencia de ancianos.

Yo tenía la responsabilidad de cuidar de ella, el derecho de estar con ella cuando llegara su hora, procurar si fuera posible cogerle de la mano y decirle todo lo que significó para mí y estar a su lado en el tránsito a la otra vida. Y seguro que se sentiría acompañada y feliz de que su gente estuviera cerca de ella.

La residencia tenía la obligación de cuidarla, prestándole todos los servicios que necesitara, tanto médicos como humanos.

Hay un alcalde de ese ayuntamiento, que debe preocuparse de lo que sucede en esas residencias de ancianos.

Tenemos una presidenta de nuestra comunidad de Madrid, que seguro que sabía cómo estaban funcionando las residencias.

Hay un gobierno central, que es la máxima autoridad y también tendría que estar enterado, junto a otras fuerzas políticas afines o de oposición.

Cada uno que asuma su responsabilidad y su culpa, son personas como nosotros y habrá algo por ahí adentro de ellos que cuando pase un tiempo, tendrán que sentarse a reflexionar. “salvo que nadie lo considerase un tema prioritario de gobierno.”

Mi madre fue un numero de esos 500 más o menos, fallecidos ese día, además los medios decían que debíamos estar contentos pues el número de fallecidos había disminuido.

El día 9 de abril, me llaman de la residencia donde se encontraba, y me comunican que mi madre estaba muy malita, que habían hecho gestiones para llevarla a un hospital, pero que no reunía las características que el hospital requería para atenderla pues era mayor y con una enfermedad degenerativa.

Me dicen que esté tranquilo, que tenían medios suficientes para atenderla. A las tres horas me llaman de nuevo para decirme que ha fallecido. No sufrió y causa de la muerte parada cardiorrespiratoria.

La residencia, fue una de las más perjudicadas, me dijeron que le hicieron la prueba y dio negativo, con lo que la trasladaron a otra residencia del grupo en Madrid ciudad. Las causas de la muerte fue una infección respiratoria.

Me facilitan un teléfono de la funeraria con la que trabajan, me dan un presupuesto lo acepto. Por la tarde me vuelven a llamar, pensé que era para darme el pésame, pero no, simplemente me llamaban para decirme si me había puesto de acuerdo con la funeraria, pues mi madre estaba ocupando un espacio y al fallecido no se podía tener más de nueve horas en la residencia.

La funeraria, después de darme unos cuantos lugares para incinerar a mi madre y decirme que mínimo cinco días para incinerarla, llego a un acuerdo, “Todo por teléfono por supuesto”.

A fecha de hoy… tengo un lugar, un día y una hora, y una incertidumbre ya que no se me dijo cuando me darán las cenizas debido a la ley del gobierno de confinamiento.

Y ahora haciendo uso de mi mal estar y cabreo como hijo doliente de la situación que nos ha tocado vivir, os digo querido gobierno tanto central, como autonómico, como resto de fuerzas que se supone que estáis ahí para defender al pueblo, del cual formo parte: se recupera la paga de mi madre y de muchos miles más de jubilados, también recuperáis un 21 por ciento del coste de la funeraria que por mi parte son casi 700 euros, y pobre de mí, lo que tendré que pagar por los derechos de sucesión de lo que trabajaron mis padres, pagando todos los impuestos que les hicieron pagar para que lo heredaran sus hijos en este caso yo, y el día de mañana heredara mi hija si tiene con que pagar. Sino pasara a papa estado.

Eso espero, pues el papeleo no es sencillo, estamos pendientes del certificado de defunción, que es el primer papel para empezar el papeleo, llevo cinco días llamando al teléfono del registro, no lo coge nadie, tampoco te dejan ir al sitio físico para hacerlo, debe ser telemáticamente o llamando por teléfono, me gustaría que por simple placer intentarais meteros en la zona telemática, a ver si sois capaces de hacerlo.


Ahhh y me gustaría que supieran que un numero de esos 500 o más fallecidos que toco ese día, era mi madre una señora de un pueblo de la costa de la muerte, provincia de la Coruña, se llamaba Carmen, todos la llamaban Carmiña y yo, mama.


te fuiste sin más, te queremos

miércoles, 6 de noviembre de 2019

Formación de monitores para desarrollar el proyecto “EL SENTIDO DEL HUMOR, SU REPERCUSIÓN EN LA CALIDAD DE VIDA DE LAS PERSONAS MAYORES"



Introducción:

El monitor es la persona que inspira y motiva a los demás. Es el responsable de lo que sucede en el grupo, él propone los ejercicios, pero sin negar la corresponsabilidad de los participantes en ese taller.

El monitor no es solamente la persona que entretiene y que organiza salidas, no es solamente un experto en juegos. Un monitor es un educador, y para ser educador tiene que ser uno mismo, debe tener un espíritu crítico, ser auténtico y buscar el equilibrio.

El taller debe constituirse en un “espacio privilegiado” donde ocurren procesos profundos en cada una de las personas. Por ello, la información no sale al público ni se mencionan nombres, lo que acrecienta la confianza y fidelidad del grupo.
El monitor hace las funciones de guía, de inspirador, de apoyo y ayuda a los participantes a crecer.

Él crece en cada taller, si es que ha mantenido una actitud abierta y de autoobservación en un camino inacabado de aprendizaje continuo.

Es un ser con valores y sentimientos, que comparte y se expresa con entusiasmo, por ello su presencia acapara la atención. Es flexible, pero sabe exigir. Deberá ser una persona disciplinada y manejará situaciones de conflicto y ambigüedad. No debe rendirse ante el fracaso.

Debe ser responsable de formar a cada persona en el aprendizaje de percibir las realidades cotidianas desde otra perspectiva más favorable.

Un monitor que va a trabajar desde el humor ha de ser, ante todo, una persona optimista, cargada de razones para reír y exteriorizar su alegría, para contagiar a los demás su visión positiva de la vida. Ha de ser capaz, a través del ejemplo, de romper con las creencias destructivas y sembrar, desde la empatía, la paciencia y la comprensión, la esperanza y la ilusión en las personas que acuden al taller.

Debe trasmitir a los mayores la necesidad de vivir el presente con entusiasmo, para que disfruten de las pequeñas cosas y hacerles ver que la felicidad es el camino a recorrer, no una meta a la que llegar de cualquier modo.

Reaprender a reír puede ser una de las mejores estrategias para sanar a los que en estos momentos sufren dolor físico o de espíritu.

1. A El curso consta de dos partes: una teórica y una práctica

a) Índice de la parte teórica:

  • Importancia de la aplicación del juego, la creatividad y las técnicas de grupo.
  • Concepto: el sentido del humor.
  • El humor en nuestra sociedad.
  • La risa, el humor y la felicidad.
  • Entrenar en habilidades sociales.
  • Obstáculos y barreras para su utilización.
  • Funciones del humor.
  • La risa y el humor como terapia.
  • Ejercicios para provocar la risa.
  • Aplicación del humor en situaciones reales.
  • Técnicas para hacer reír a los mayores.
  • Técnicas de restructuración cognitiva.
  • Entrenamiento en resolución de problemas.
  • Humor y autocuidado: Autoestima y asertividad.
  • La expresión corporal y su aplicabilidad con los mayores.
  • La dramatización. Enseñarla y aplicarla como juego en distintas situaciones de la vida que se le pueden presentar al mayor.
  • Controlar situaciones y eventos negativos.
  • Ejercicios para activar lo mental y lo físico.

b) Parte práctica en un centro:

Consistirá en preparar y desarrollar una clase de dos horas.
1.B Objetivos


Generales:

Capacitar al alumno para ejercer como profesional de la animación social con mayores desde la perspectiva de utilizar el humor en la mejora de su calidad de vida.

Específicos:

  • Que el participante sea capaz de que los mayores entiendan los conceptos de habilidades sociales: “Autoestima, asertividad, resiliencia…etc
  • Que el participante esté sensibilizado ante el mayor.
  • Que el participante sea capaz de comprender la importancia que el humor tiene en nuestra sociedad.
  • Obtener los recursos y las herramientas necesarias para dirigir una sesión completa desde el inicio de la misma hasta la finalización y la despedida de los participantes.
  • Conocer técnicas de dramatización, creatividad y juego.
  • Que el participante sea capaz de aplicar el humor y la risa en todas las dinámicas que utilice con personas mayores.
  • Que sea capaz de gestionar de forma eficaz un grupo de personas mayores frente a sus demandas y necesidades.
  • Que sea capaz de aprender y practicar los procesos de resolución de problemas.
  • Que sea capaz de experimentar, identificar y conocer las relaciones entre el educador y los participantes desde el tipo de personalidad de cada uno.

Nivel de profesionalización:

Podrán realizarlo aquellas personas que posean una formación no reglada en este ámbito. (Monitores de tiempo libre, monitor cultural o voluntarios no formados,).
También podrán asistir los técnicos de animación sociocultural, que hayan estudiado algún ciclo formativo de grado superior de esta materia, es decir animadores, dinamizadores y coordinadores de programas).



1.C Qué conocimientos debe poseer el animador que va a trabajar en este proyecto:

  1. Poseer las actitudes y aptitudes necesarias para trabajar con mayores, es decir conocer sus modos de pensar, sus intereses y sus valores.
  2. Formarse continuamente para responder adecuadamente a los nuevos retos que debe asumir.
  3. Debe potenciar el trabajo y la cohesión grupal desde el respeto y la aceptación mutua.
  4. Se le debe exigir estabilidad y madurez, tener confianza en sí mismo, capacidad de ayudar y un gran sentido del humor.
  5. Debe tener una gran empatía que le haga cercano al individuo y al grupo para potenciar las relaciones.
  6. El animador es la persona que dinamiza y ayuda a organizar el proceso de animación, es el técnico que ayuda a los individuos y a los grupos, grandes o pequeños, a que planifiquen sus actividades, las pongan en práctica y consigan sus objetivos.
  7. Debe poseer entrega, vocación social y altruismo.
  8. Debe favorecer la puesta en marcha de acciones que sean fruto de la toma de decisiones de las propias personas mayores con las que trabaja.
  9. Estimular la creatividad dentro del grupo.
  10. Potenciar y favorecer la ilusión por vivir, comunicar a través de la expresión corporal, desarrollar el gusto por el juego y la travesura.
  11. Propiciar la diversión y un clima distendido y agradable.


Formación:

  • Dominar las técnicas de grupo, administración y elaboración de proyectos.
  • Formación cultural suficiente.
  • Poseer unas habilidades específicas en música, expresión corporal, teatro, títeres, danza, artes plásticas y juegos.
  • Habilidades sociales y de comunicación.
  • Conocer los componentes específicos del colectivo con el que trabaja.

Actitudes:

  • Actitud democrática, respetuosa y tolerante.
  • Capacidad de escucha.
  • Sentido de la responsabilidad y del compromiso.
  • Que sea una persona equilibrada.
  • Capacidad para el diálogo.
  • Motivación e iniciativa.
  • Entrega, vocación social y altruismo.
  • Amabilidad y sentido del humor.


1.D Visión pedagógica:

Mayor, ejes:
  • Activar lo mental y lo físico.
  • Ofrecerle la posibilidad de relacionarse con los demás.
  • Su propio desarrollo personal.

Objetivos de la educación:

  • Prevenir el grado de deterioro, tanto físico como psíquico, de los mayores (consecuencia del envejecimiento).
  • Desarrollar papeles y situaciones mediante dinámicas, trabajos y lecturas.
  • Desarrollar y potenciar su crecimiento personal y aumentar su calidad de vida.

Trabajaremos la educación no formal y, dentro de ella, la ANIMACIÓN SOCIOCULTURAL. Con ella llegaremos a completar los puntos más importantes en cuanto a sus necesidades:

  • Sociabilidad.
  • Seguridad.
  • Conocimiento.
  • Desarrollo personal.
Con esto se abren nuevos escenarios para garantizar la calidad de vida de estas personas y es aquí donde me gustaría poner o vincular mi propuesta del sentido del humor, como contenido que debe ser trabajado para que nuestros mayores tengan la oportunidad de gozar, disfrutar y reír.
La importancia del humor y de las emociones positivas es básica para la conquista de un envejecimiento activo y saludable.

Los educadores, pedagogos, terapeutas, psicólogos y demás profesionales que trabajan con personas mayores saben y reconocen la importancia del sentido del humor desde dos perspectivas:
Primera: de cara a la propia estabilidad emocional y cuidado personal, al trabajar con una población vulnerable.
Segunda: de cara a buscar nuevas e imaginativas fórmulas, técnicas y estrategias de intervención socioeducativas: Creando talleres, elaborando materiales, diseñando dinámicas de comunicación y de relaciones divertidas y atractivas.
Hay que enseñarles el arte de vivir, disfrutar y relacionarse. Es necesario ayudar a las personas mayores estrategias y habilidades intra e interpersonales con intención de mejorar su sentido del humor para que puedan superar frustraciones, relativizar fracasos, sobrellevar desencantos, superar duelos, desterrar momentos de apatía, así como valorar aquellos momentos, situaciones y personas que les hacen reír y divertirse. El objetivo es establecer una buena comunicación con ellos mismos, con las personas con las que se interrelacionan y con su entorno.


El humor en el envejecimiento activo

  • Afronta el estrés. Al reírnos reducimos el estrés.
  • Nos da el tener una mirada humorística de la vida haciéndonos disfrutar de ella.
  • Humor como gozo de la vida y de las personas.
  • El humor nos hace tomar distancia entre los problemas y la vida.
  • El humor, como encuentro entre individuos, hace estrechar los lazos y aliviar las tensiones.
  • Ayuda a las personas a reírse de sí mismas y a autoaceptarse con sus puntos débiles y vulnerables.
  • Rompe con la rutina y la excesiva seriedad.
  • Fomenta las emociones positivas.
  • Aumenta la memoria y la resolución de problemas.
  • Mediante el humor podemos encontrar el equilibrio entre la tragedia y la comedia.
Bienaventurados los que se ríen de sí, porque nunca les faltarán motivos de que reír.”

No dejamos de jugar porque envejecemos sino que envejecemos porque dejamos de jugar.”

1.E Desde el sentido del humor el profesional debe conocer

  • Quiénes son los más propensos a reírse.
  • Quiénes se ríen más fácilmente.
  • Quiénes tienen una carcajada más contagiosa.
  • Apoyarse en quién tiene más sentido del humor.
  • Quiénes son más receptivos al taller.
  • Si no se realiza un juego, pasar a otro.
  • Estudiar al grupo.
  • Qué tipo de relación previa hay entre los asistentes que pueda facilitar o dificultar la cohesión y las dinámicas.
  • Dejarles claro que participe quien quiera.

Cómo conducir al grupo:

  • No dejar que tenga mucho tiempo para pensar en otra cosa.
  • Estar siempre atento a las reacciones.
  • No dar tiempo a la improvisación mientras se desarrolla el juego.
  • No aceptar sugerencias cuando empecemos.
  • Conocer de antemano a las personas con las que podemos colaborar.
  • Que las instrucciones sean claras y sencillas.
  • Cambiar rápido de juego si no funciona.
Existe una complicidad en el grupo:
  • La risa es contagiosa.
  • La gente se desinhibe más.
  • Se siente uno más cercano.
  • Existe una mayor comunicación.
  • Dicen que la distancia más corta entre dos personas es la sonrisa.

Tener en cuenta:

  • Número de participantes.
  • La edad.
  • Capacidad de movilidad.
  • El lugar y los recursos.
  • Condiciones de seguridad.
  • Juegos anteriores que se hayan realizado.

Muchas personas que acuden a un taller piensan que van a reírse desde el primer momento o que es obligatorio reírse. Nada más lejos de la realidad. Hay personas que en un solo taller logran reírse a carcajadas, mientras que otros simplemente observan y esbozan una pequeña sonrisa. Sería importante conocer, por parte del monitor, en qué proceso se encuentra cada una de ellas para valorar el impacto y el progreso obtenido en cada caso.


1.F Metodología

Utilizaremos una metodología que enseñe a los alumnos las distintas dimensiones de los mayores. Que sea creativa y activa, abierta a las innovaciones pedagógicas, que continuamente se revise, experimente e investigue.

La metodología está basada en el contacto, el reconocimiento, el disfrute, la confianza, la colaboración, el diálogo, la creatividad y la imaginación.

Será una metodología basada en: la práctica participativa, abierta y flexible, la creatividad de los participantes y dejará en ellos una agradable sensación de bienestar, alegría, entusiasmo y confianza. 
 
1.G Temporalidad

El curso tendrá una duración de 48 horas lectivas, distribuido en:

  • Un periodo de tres meses, 1 días a la semana con una duración de tres horas.
  • Fin de semana: los sábados de 10h. a 14h. y de 16h. a 20h. . Los domingos de 10h a 14h durante un periodo de 4 meses dos fines de semana al mes.

1.H Número de alumnos

De 10 a 15 personas


BIBLIOGRAFÍA

  • Díaz Martínez, José Ramón; "EL HUMOR Y EL JUEGO, Como herramienta para mejorar la calidad de vida de las personas mayores.". Editorial ViveLibro (2018)