Mostrando entradas con la etiqueta HUMOR. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta HUMOR. Mostrar todas las entradas

miércoles, 6 de noviembre de 2019

Formación de monitores para desarrollar el proyecto “EL SENTIDO DEL HUMOR, SU REPERCUSIÓN EN LA CALIDAD DE VIDA DE LAS PERSONAS MAYORES"



Introducción:

El monitor es la persona que inspira y motiva a los demás. Es el responsable de lo que sucede en el grupo, él propone los ejercicios, pero sin negar la corresponsabilidad de los participantes en ese taller.

El monitor no es solamente la persona que entretiene y que organiza salidas, no es solamente un experto en juegos. Un monitor es un educador, y para ser educador tiene que ser uno mismo, debe tener un espíritu crítico, ser auténtico y buscar el equilibrio.

El taller debe constituirse en un “espacio privilegiado” donde ocurren procesos profundos en cada una de las personas. Por ello, la información no sale al público ni se mencionan nombres, lo que acrecienta la confianza y fidelidad del grupo.
El monitor hace las funciones de guía, de inspirador, de apoyo y ayuda a los participantes a crecer.

Él crece en cada taller, si es que ha mantenido una actitud abierta y de autoobservación en un camino inacabado de aprendizaje continuo.

Es un ser con valores y sentimientos, que comparte y se expresa con entusiasmo, por ello su presencia acapara la atención. Es flexible, pero sabe exigir. Deberá ser una persona disciplinada y manejará situaciones de conflicto y ambigüedad. No debe rendirse ante el fracaso.

Debe ser responsable de formar a cada persona en el aprendizaje de percibir las realidades cotidianas desde otra perspectiva más favorable.

Un monitor que va a trabajar desde el humor ha de ser, ante todo, una persona optimista, cargada de razones para reír y exteriorizar su alegría, para contagiar a los demás su visión positiva de la vida. Ha de ser capaz, a través del ejemplo, de romper con las creencias destructivas y sembrar, desde la empatía, la paciencia y la comprensión, la esperanza y la ilusión en las personas que acuden al taller.

Debe trasmitir a los mayores la necesidad de vivir el presente con entusiasmo, para que disfruten de las pequeñas cosas y hacerles ver que la felicidad es el camino a recorrer, no una meta a la que llegar de cualquier modo.

Reaprender a reír puede ser una de las mejores estrategias para sanar a los que en estos momentos sufren dolor físico o de espíritu.

1. A El curso consta de dos partes: una teórica y una práctica

a) Índice de la parte teórica:

  • Importancia de la aplicación del juego, la creatividad y las técnicas de grupo.
  • Concepto: el sentido del humor.
  • El humor en nuestra sociedad.
  • La risa, el humor y la felicidad.
  • Entrenar en habilidades sociales.
  • Obstáculos y barreras para su utilización.
  • Funciones del humor.
  • La risa y el humor como terapia.
  • Ejercicios para provocar la risa.
  • Aplicación del humor en situaciones reales.
  • Técnicas para hacer reír a los mayores.
  • Técnicas de restructuración cognitiva.
  • Entrenamiento en resolución de problemas.
  • Humor y autocuidado: Autoestima y asertividad.
  • La expresión corporal y su aplicabilidad con los mayores.
  • La dramatización. Enseñarla y aplicarla como juego en distintas situaciones de la vida que se le pueden presentar al mayor.
  • Controlar situaciones y eventos negativos.
  • Ejercicios para activar lo mental y lo físico.

b) Parte práctica en un centro:

Consistirá en preparar y desarrollar una clase de dos horas.
1.B Objetivos


Generales:

Capacitar al alumno para ejercer como profesional de la animación social con mayores desde la perspectiva de utilizar el humor en la mejora de su calidad de vida.

Específicos:

  • Que el participante sea capaz de que los mayores entiendan los conceptos de habilidades sociales: “Autoestima, asertividad, resiliencia…etc
  • Que el participante esté sensibilizado ante el mayor.
  • Que el participante sea capaz de comprender la importancia que el humor tiene en nuestra sociedad.
  • Obtener los recursos y las herramientas necesarias para dirigir una sesión completa desde el inicio de la misma hasta la finalización y la despedida de los participantes.
  • Conocer técnicas de dramatización, creatividad y juego.
  • Que el participante sea capaz de aplicar el humor y la risa en todas las dinámicas que utilice con personas mayores.
  • Que sea capaz de gestionar de forma eficaz un grupo de personas mayores frente a sus demandas y necesidades.
  • Que sea capaz de aprender y practicar los procesos de resolución de problemas.
  • Que sea capaz de experimentar, identificar y conocer las relaciones entre el educador y los participantes desde el tipo de personalidad de cada uno.

Nivel de profesionalización:

Podrán realizarlo aquellas personas que posean una formación no reglada en este ámbito. (Monitores de tiempo libre, monitor cultural o voluntarios no formados,).
También podrán asistir los técnicos de animación sociocultural, que hayan estudiado algún ciclo formativo de grado superior de esta materia, es decir animadores, dinamizadores y coordinadores de programas).



1.C Qué conocimientos debe poseer el animador que va a trabajar en este proyecto:

  1. Poseer las actitudes y aptitudes necesarias para trabajar con mayores, es decir conocer sus modos de pensar, sus intereses y sus valores.
  2. Formarse continuamente para responder adecuadamente a los nuevos retos que debe asumir.
  3. Debe potenciar el trabajo y la cohesión grupal desde el respeto y la aceptación mutua.
  4. Se le debe exigir estabilidad y madurez, tener confianza en sí mismo, capacidad de ayudar y un gran sentido del humor.
  5. Debe tener una gran empatía que le haga cercano al individuo y al grupo para potenciar las relaciones.
  6. El animador es la persona que dinamiza y ayuda a organizar el proceso de animación, es el técnico que ayuda a los individuos y a los grupos, grandes o pequeños, a que planifiquen sus actividades, las pongan en práctica y consigan sus objetivos.
  7. Debe poseer entrega, vocación social y altruismo.
  8. Debe favorecer la puesta en marcha de acciones que sean fruto de la toma de decisiones de las propias personas mayores con las que trabaja.
  9. Estimular la creatividad dentro del grupo.
  10. Potenciar y favorecer la ilusión por vivir, comunicar a través de la expresión corporal, desarrollar el gusto por el juego y la travesura.
  11. Propiciar la diversión y un clima distendido y agradable.


Formación:

  • Dominar las técnicas de grupo, administración y elaboración de proyectos.
  • Formación cultural suficiente.
  • Poseer unas habilidades específicas en música, expresión corporal, teatro, títeres, danza, artes plásticas y juegos.
  • Habilidades sociales y de comunicación.
  • Conocer los componentes específicos del colectivo con el que trabaja.

Actitudes:

  • Actitud democrática, respetuosa y tolerante.
  • Capacidad de escucha.
  • Sentido de la responsabilidad y del compromiso.
  • Que sea una persona equilibrada.
  • Capacidad para el diálogo.
  • Motivación e iniciativa.
  • Entrega, vocación social y altruismo.
  • Amabilidad y sentido del humor.


1.D Visión pedagógica:

Mayor, ejes:
  • Activar lo mental y lo físico.
  • Ofrecerle la posibilidad de relacionarse con los demás.
  • Su propio desarrollo personal.

Objetivos de la educación:

  • Prevenir el grado de deterioro, tanto físico como psíquico, de los mayores (consecuencia del envejecimiento).
  • Desarrollar papeles y situaciones mediante dinámicas, trabajos y lecturas.
  • Desarrollar y potenciar su crecimiento personal y aumentar su calidad de vida.

Trabajaremos la educación no formal y, dentro de ella, la ANIMACIÓN SOCIOCULTURAL. Con ella llegaremos a completar los puntos más importantes en cuanto a sus necesidades:

  • Sociabilidad.
  • Seguridad.
  • Conocimiento.
  • Desarrollo personal.
Con esto se abren nuevos escenarios para garantizar la calidad de vida de estas personas y es aquí donde me gustaría poner o vincular mi propuesta del sentido del humor, como contenido que debe ser trabajado para que nuestros mayores tengan la oportunidad de gozar, disfrutar y reír.
La importancia del humor y de las emociones positivas es básica para la conquista de un envejecimiento activo y saludable.

Los educadores, pedagogos, terapeutas, psicólogos y demás profesionales que trabajan con personas mayores saben y reconocen la importancia del sentido del humor desde dos perspectivas:
Primera: de cara a la propia estabilidad emocional y cuidado personal, al trabajar con una población vulnerable.
Segunda: de cara a buscar nuevas e imaginativas fórmulas, técnicas y estrategias de intervención socioeducativas: Creando talleres, elaborando materiales, diseñando dinámicas de comunicación y de relaciones divertidas y atractivas.
Hay que enseñarles el arte de vivir, disfrutar y relacionarse. Es necesario ayudar a las personas mayores estrategias y habilidades intra e interpersonales con intención de mejorar su sentido del humor para que puedan superar frustraciones, relativizar fracasos, sobrellevar desencantos, superar duelos, desterrar momentos de apatía, así como valorar aquellos momentos, situaciones y personas que les hacen reír y divertirse. El objetivo es establecer una buena comunicación con ellos mismos, con las personas con las que se interrelacionan y con su entorno.


El humor en el envejecimiento activo

  • Afronta el estrés. Al reírnos reducimos el estrés.
  • Nos da el tener una mirada humorística de la vida haciéndonos disfrutar de ella.
  • Humor como gozo de la vida y de las personas.
  • El humor nos hace tomar distancia entre los problemas y la vida.
  • El humor, como encuentro entre individuos, hace estrechar los lazos y aliviar las tensiones.
  • Ayuda a las personas a reírse de sí mismas y a autoaceptarse con sus puntos débiles y vulnerables.
  • Rompe con la rutina y la excesiva seriedad.
  • Fomenta las emociones positivas.
  • Aumenta la memoria y la resolución de problemas.
  • Mediante el humor podemos encontrar el equilibrio entre la tragedia y la comedia.
“Bienaventurados los que se ríen de sí, porque nunca les faltarán motivos de que reír.”

“No dejamos de jugar porque envejecemos sino que envejecemos porque dejamos de jugar.”

1.E Desde el sentido del humor el profesional debe conocer

  • Quiénes son los más propensos a reírse.
  • Quiénes se ríen más fácilmente.
  • Quiénes tienen una carcajada más contagiosa.
  • Apoyarse en quién tiene más sentido del humor.
  • Quiénes son más receptivos al taller.
  • Si no se realiza un juego, pasar a otro.
  • Estudiar al grupo.
  • Qué tipo de relación previa hay entre los asistentes que pueda facilitar o dificultar la cohesión y las dinámicas.
  • Dejarles claro que participe quien quiera.

Cómo conducir al grupo:

  • No dejar que tenga mucho tiempo para pensar en otra cosa.
  • Estar siempre atento a las reacciones.
  • No dar tiempo a la improvisación mientras se desarrolla el juego.
  • No aceptar sugerencias cuando empecemos.
  • Conocer de antemano a las personas con las que podemos colaborar.
  • Que las instrucciones sean claras y sencillas.
  • Cambiar rápido de juego si no funciona.
Existe una complicidad en el grupo:
  • La risa es contagiosa.
  • La gente se desinhibe más.
  • Se siente uno más cercano.
  • Existe una mayor comunicación.
  • Dicen que la distancia más corta entre dos personas es la sonrisa.

Tener en cuenta:

  • Número de participantes.
  • La edad.
  • Capacidad de movilidad.
  • El lugar y los recursos.
  • Condiciones de seguridad.
  • Juegos anteriores que se hayan realizado.

Muchas personas que acuden a un taller piensan que van a reírse desde el primer momento o que es obligatorio reírse. Nada más lejos de la realidad. Hay personas que en un solo taller logran reírse a carcajadas, mientras que otros simplemente observan y esbozan una pequeña sonrisa. Sería importante conocer, por parte del monitor, en qué proceso se encuentra cada una de ellas para valorar el impacto y el progreso obtenido en cada caso.


1.F Metodología

Utilizaremos una metodología que enseñe a los alumnos las distintas dimensiones de los mayores. Que sea creativa y activa, abierta a las innovaciones pedagógicas, que continuamente se revise, experimente e investigue.

La metodología está basada en el contacto, el reconocimiento, el disfrute, la confianza, la colaboración, el diálogo, la creatividad y la imaginación.

Será una metodología basada en: la práctica participativa, abierta y flexible, la creatividad de los participantes y dejará en ellos una agradable sensación de bienestar, alegría, entusiasmo y confianza. 
 
1.G Temporalidad

El curso tendrá una duración de 48 horas lectivas, distribuido en:

  • Un periodo de tres meses, 1 días a la semana con una duración de tres horas.
  • Fin de semana: los sábados de 10h. a 14h. y de 16h. a 20h. . Los domingos de 10h a 14h durante un periodo de 4 meses dos fines de semana al mes.

1.H Número de alumnos

De 10 a 15 personas


BIBLIOGRAFÍA

  • Díaz Martínez, José Ramón; "EL HUMOR Y EL JUEGO, Como herramienta para mejorar la calidad de vida de las personas mayores.". Editorial ViveLibro (2018)


jueves, 9 de junio de 2016

EL SENTIDO DEL HUMOR, SU REPERCUSION EN LA CALIDAD DE VIDA DE LAS PERSONAS MAYORES



Introducción:

Según la UNESCO; y en concreto, según el informe DELOR´S (1996) la educación debería sustentarse sobre los pilares de aprender a conocer, aprender a hacer, aprender a convivir y aprender a ser.
Aquí juegan un importante papel las instituciones educativas, debido al rol de la educación al ocuparse de valores que hacen posible el funcionamiento de la sociedad. Este proceso educativo que debe ser continuo y permanente (a lo largo de toda la vida), debe potenciar el desarrollo emocional, como complemento al desarrollo cognitivo ya que ambos son esenciales para el desarrollo completo de la personalidad del individuo.

Personas mayores:

Los mayores tienen derecho a conocer y a aprender, debemos de tener en cuenta el concepto de aprendizaje como algo que se desarrolla a lo largo de toda la vida.
Todo el mundo tiene derecho a aprender, por lo que se debe ampliar el marco de atención educativa a todos aquellos escenarios sociales y culturales definidos, tanto en el ámbito de la educación formal Como, y muy especialmente, de la educación no formal.

El propósito de la intervención educativa con personas mayores, visto desde un punto de vista práctico para este grupo de edad, podemos resumirlo en:

  • Prevenir el grado de deterioro, tanto a nivel físico como psíquico como consecuencia del envejecimiento normal y/o patológico.
  • Prever y desarrollar papeles y situaciones, mediante dinámicas, trabajos y lecturas, donde las personas mayores se sientan reconocidas y se encuentren cómodas.
  • Desarrollar o potenciar el crecimiento personal y aumentar la calidad y disfrute de su vida.

¿Qué objetivos y contenidos deben aparecer en un programa de educación para la mejora en la calidad de vida para personas mayores?

Enfocaremos este apartado desde dos puntos de vista, trataremos de llegar a fundirlos, siempre tomando como referencia el beneficio cognitivo o emocional cuya finalidad es aumentar el bienestar personal y social de los mayores. Estos son:

  1. Un enfoque académico desde la perspectiva emocional según los aportes de la psicología positiva donde pondremos como representantes a Bisquerra, Anna Soldevilla y colaboradores.
  2. Un enfoque desde la educación no formal, basándonos en los principios de Animación Sociocultural.

Enfoque más académico:

Este enfoque considera el estudio sobre los programas que trabajan con los mayores, viendo que la mayoría de ellos van dirigidos al mantenimiento del estado de salud física, al mantenimiento de las funciones cognitivas superiores (cursos para el mantenimiento de la memoria), y a sus actividades de ocio, viajes programados, voluntariado y asociacionismo, en las que escasean las que potencian el desarrollo emocional.
Entiende que el desarrollo humano es un proceso abierto al aprendizaje y que tiene lugar en la interacción con un medio social y cultural organizado donde la educación debe considerarse como un factor central.
En este sentido Bisquerra (2000) define la educación emocional como un proceso educativo continuo que pretende potenciar el desarrollo emocional como complemento indispensable del desarrollo cognitivo, cuyo objetivo es capacitar al individuo para afrontar mejor los retos que se plantean en la vida cotidiana.
Este enfoque de educación emocional ofrece a la persona la posibilidad de descubrir nuevas formas de adaptación a las situaciones vitales, comprender aquello que les está ocurriendo y contribuir a su bienestar personal y social.
Un ejemplo de este tipo de formación serían, las aulas de la tercera edad y los programas universitarios para mayores.
Anna Soldevilla tiene un programa que se llama “Emociona´t”, lo imparten en el ayuntamiento de Lleida, en distintos centros municipales en formato de talleres.

Enfoque menos académico, desde la educación no formal:

Como base pondríamos, la animación sociocultural para mayores. Ésta es una disciplina que está empezando y que emerge en el campo de la Gerontología. Su finalidad es ayudar a las personas a tomar conciencia de sus problemas y de sus necesidades, impulsándoles a interrelacionarse para buscar soluciones colectivas.

Desde nuestra perspectiva:

A la hora de impartir formación en centros y ayuntamientos, nos encontramos con una población cuya predisposición a trabajar no es siempre la misma, bien sea por falta de motivación o bien por impedimentos de tipo físico o psíquico.
Se dice que los mayores son poco participativos, pero el error está en que no lo hacen porque a menudo se les ofrecen demasiadas actividades, de las cuales una gran mayoría no les motiva.
Naturalmente, cada grupo precisará una adecuación y adaptación de la metodología y técnicas a utilizar en función de sus características específicas y de sus intereses particulares.

Creemos que a la hora de preparar un programa, proyecto o cualquier tipo de curso o taller, lo primero que se nos plantea es: primero, que las actividades llenen todas las esferas tanto de conocimiento como físicas y psíquicas. Y segundo, que motiven a nuestros alumnos.

Debemos de considerar ser mayor siempre como enriquecimiento y siempre abierto a muchas posibilidades, nunca como deterioro o problema social. Buscamos el desarrollo de su potencialidad más que la manera de entretenerlos. Ellos así lo entienden y de hecho aportan “su sabiduría”.

Algunos de nuestros objetivos son:

  • Conocer y poner en práctica todas las habilidades sociales, cognitivas y fiscas, que lleven a mejorar su calidad de vida utilizando como herramienta el humor.
  • Potenciar los recursos y habilidades personales para prevenir situaciones de soledad y aislamiento, facilitando la integración en el medio social.
  • Potenciar la autonomía e independencia.
  • Motivar a los mayores para que sigan activos, participativos, críticos, creativos, solidarios y útiles a la sociedad.
  • Mejorar su estado de ánimo, mejorando y modificando las actitudes y estereotipos negativos de las personas mayores.
  • Comunicar de manera asertiva.
  • Identificar las emociones de los demás.
  • Adoptar una actitud positiva ante la vida.
  • Mejorar la imagen y la confianza en uno mismo.
  • Crear un clima de respeto y aceptación mutua.
  • Disfrutar del momento presente.
  • Afrontar el estrés, a través de la risa.
  • Utilizar el lenguaje de manera positiva.
  • Desarrollar el sentido del humor.
  • Desarrollar el gusto por el juego y la travesura.

Los Educadores, Pedagogos, Terapeutas, Psicólogos y demás profesionales que trabajan con personas mayores reconocen la importancia del sentido del humor:
Tanto de cara a la propia estabilidad emocional y cuidado personal al trabajar con una población vulnerable. Como búsqueda de estrategias de intervención socioemocionales creando talleres, elaborando materiales o diseñando dinámicas.
Debemos enseñar a las personas mayores estrategias y habilidades intra e interpersonales con la intención de que aparte de conocer y reconocer emociones y vocabulario emocional, (empatía, autoestima y habilidades sociocognocitivas como la toma de decisiones), lograremos como prioridad mejorar su sentido del humor para supera frustraciones y superar el duelo, si es que existe
Debemos de motivarlos a salir y comunicarse con los demás, superar momentos de apatía, así como valorar aquellos momentos, situaciones y personas que les hacen reír y divertirse con el objetivo de establecer una buena comunicación consigo mismo, con las personas con las que se interrelaciona y con el entorno.
En nuestros cursos cobra un especial auge, el sentido del humor y la risa. Sobre esto partimos a la hora de plantearnos los objetivos.
Es también una experiencia social porque nos ayuda a sentirnos más relajados con los demás, fomenta la sensación de unidad y pertenencia al grupo y reduce los sentimientos de soledad o aislamiento.
Estar activo durante la vejez es uno de los factores que mejor explica el bienestar subjetivo, porque además de ejercer un efecto directo sobre la satisfacción con la vida, el realizar actividades es positivo para la salud física, mental, la percepción del envejecimiento y las relaciones sociales. Variables todas ellas, fundamentales para mejorar el sentimiento de felicidad (Zamarrón y col, 2000).




 






 
Utilizar el humor como herramienta educativa es una de las causas más serias  e inteligentes que se le ha ocurrido al ser humano. Si al comenzar un curso un taller, sorprendemos, rompemos los esquemas, mantenemos la atención, de los alumnos, con un juego o una dinámica, estamos logrando, que el alumno, comience a descubrir un mundo fascinante que pondrá en movimiento todas las emociones y no lo dejará indiferente.

En los talleres, cursos..., se tomarán técnicas de las más diversas procedencias: Actorales, Dinámicas de Grupos, Expresión Corporal, Clon, juegos, masajes, memoria, Relajación, etc.

Podéis ampliarlo en el siguiente artículo:

http://haciaunavejezdigna.blogspot.com.es/2012/10/el-arte-de-envejecer-con-humor.html

 

Qué nos demandan los mayores después de realizar el taller:

Lo que nos encontramos:

Por experiencia y refiriéndome a hogares de jubilados, nos encontramos con locales de lo más variopinto. Como una sala de 50 metros dividida en una secretaria, salita para ver la televisión y una mesa grande con 15 sillas. Al ser una sala abierta sin muros que la independicen, continuamente se interrumpe la sesión.
Otras salas son muy grandes, pero están mal acondicionadas.
Otras son enormes, de más de 200 metros, donde se pierde la intimidad.

Sobre las personas que nos podemos encontrar:

Siempre basándonos en nuestra experiencia y en talleres realizados en distintos municipios en hogares de jubilados:
Hemos tenido alumnos entre 60 y 85 años. En algunas zonas, se daba esa horquilla, en otras era una población donde la mayoría estaba entre los 60 y los 72, y en otras nos encontrábamos con una población que superaba los 70.
De todos ellos, sólo en dos centros hemos tenido 2 personas con muletas y otra con principios de demencia senil, (todos se incorporaron y participaron perfectamente).
Son en general personas espontáneas, con mucho carácter, que les hace ser muy impulsivos. A la hora de trabajar en grupo no tienen mucha experiencia por lo que se suelen interrumpir unos a otros, incluso puede llegar a haber una cierta tensión entre ellos.

Sexos:

En estos talleres la gran mayoría eran mujeres. En algunas localidades al 100%. La mujer es más participativa, los hombres se reúnen a charlar o a jugar a las cartas, fuera de estos grupos.

Asistencia:

Los talleres estaban preparados para 20 personas, en un principio en todas había lista de espera.
La asistencia no era continua, en todas las poblaciones nunca se llegó a completar, fue muy irregular. Las primeras sesiones estaban llenas, luego ya empezaban a fallar.

Causas de la no asistencia:

  • En un principio, asisten por curiosidad.
  • Climáticas, (la población donde se trabajó, era en la Sierra Norte).
  • Salud, (por las características de la edad).
  • Obligaciones.
  • Viajes y excursiones, (a estas personas, se les prepara muchas excursiones y viajes, que se realizan a lo largo del año, por lo que a veces coincide con los cursos).

En los talleres que se realizaron en la sierra, una de las técnicas de evaluación que utilizó el profesor fue la del círculo y la ronda: el círculo permite la comunicación en todos los sentidos, dando a todos los participantes la oportunidad de hablar de una manera cómoda y relajada, ya que participa y opina junto con el profesor y los demás compañeros.
Mediante la ronda, se da la palabra por turnos a todos los participantes y así exponen su opinión, sobre unas preguntas que hace el profesor.
Algunas de las preguntas que hizo el profesor fueron:

  • ¿Qué fue con lo que más disfrutaron?
  • ¿Qué cambiarían?
  • ¿Qué les gustaría añadir?
  • ¿valoración general del curso?

Opiniones de los participantes:


  • Habría que aumentar el tiempo de los cursos.
  • Les gustó las dinámicas de improvisación.
  • Les hubiera gustado moverse un poco más.
  • Los ejercicios de concentración y memoria, les resultó un poco complicado, sintiéndose algo nerviosos cuando lo estaban desarrollando. Pero valoraron positivamente su realización.
  • Les gustaría aumentar las dinámicas de gesticulación, humor, trabalenguas y emociones.
  • Otra parte que les gustó, fue cuando se trabajó el tacto y la relajación, que junto con la risa, era donde más participaban.
  • La parte final del taller donde se trabaja una estrategia, mediante una lectura y un debate sobre ella. Los participantes interpretan bien el contenido y el fondo, disfrutando a la hora de trabajarla.
  • También les gustaron las dinámicas de expresión corporal, y preferirían ampliar más esta parte.
  • La opinión general de todos los grupos, es que la parte de dramatización; donde representaban algunas escenas cotidianas. Junto con la improvisación, es con la que se sintieron más a gusto.

Reflexión de cada uno de ellos:

  • Satisfacción, tranquilidad y amistad con los demás.
  • Me encuentro muy feliz asistiendo a las clases.
  • Una forma de distraerme.
  • Me obliga a salir de casa, cambiar de ambiente.
  • Un lugar de relajación y de creatividad.
  • Me ha dado la vida, nunca había ido a ningún sitio igual.
  • Estar en compañía de personas como yo.
  • Es un aliciente para vivir.
  • Satisfacción para la edad.
  • En el centro se convive y se aprende.
  • Es mi segunda casa. Encuentro comprensión, ayuda y buenas amistades.
  • Llena mis horas libres y aprendo cosas nuevas.
  • Compañerismo, amistad y mucho cariño.
  • Un motivo muy grato de amenizar la monotonía de la semana.

Resaltar en los grupos:

  • El grado óptimo de desinhibición alcanzado, son grupos donde todas las mujeres, se conocen y todas suelen participar en casi todas las actividades que se les ofrecen.
  • Un amplio sentido del humor en todos los grupos.
  • La gran espontaneidad y desbloqueo corporal que se logra como resultado de la desinhibición.
 

El docente:




Debe apostar por la investigación y la formación permanente. Pensar siempre en atender las necesidades del grupo, mantener el interés como motivo principal, motivar.
El docente debe ser una persona organizada, mantener una buena calidad en las relaciones, tener una gran paciencia y una buena habilidad para integrarse con el grupo y dar a cada uno la ocasión de que expresen sus ideas y sentimientos hacia objetivos comunes.
Debe favorecer que las personas participen en la vida del grupo y de la sociedad. Debe intentar que se incorporen a las actividades todos los alumnos, pero sin forzar a nadie.
A la hora de trabajar las dinámicas, el docente debe tener la capacidad para improvisar cambios cuando la situación lo requiera, estar atento a todas las dudas y situaciones que se vayan produciendo. En una palabra, el docente debe conocer y dominar lo que está haciendo.
Trabajar el sentido del humor para que los mayores tengan la oportunidad de gozar, disfrutar y reír.

Actitudes:

  • Debe ser paciente.
  • Mostrar empatía.
  • Optimista.
  • Sentido del humor.
  • Imaginativo.
  • Responsable.
  • Flexible.


     
    Habilidades y estrategias que debe mostrar:

  • Calidad de las relaciones.
  • Las de relación interpersonal.
  • La solidaridad, compromiso y tolerancia.
  • Hacer las sesiones gratas.
  • Ser creativo.
  • Dinámico.
  • Actor y espectador.
  • Buen comunicador.
  • Mantener la atención y el interés.
  • Saber conducir un grupo.

Sugerencias para el docente:

  • Escuchar a todos los participantes.
  • No juzgar.
  • Evitar preguntas condicionadas.
  • Mantener la atención del grupo.
  • Intentar que los participantes reflexionen.


Reflexión:

En el largo trayecto que llevo trabajando con esta población de mayores, siempre me fascinó, la gran capacidad que muestran a la hora de participar, por lo que aprovecho para dejarles un espacio para que se muestren y pongan en práctica las cosas con las que disfrutaron a lo largo de su vida y disfruto viéndolos como se sienten orgullosos y valiosos a la hora de trabajar en ello.
Llevo muchos años, desarrollando este proyecto, y cada vez, veo como va cambiando, ampliándose y marcando nuevas pautas y objetivos, siempre tratando de mejorar contando con su valiosa ayuda.
Una parte del proyecto está dedicada a formar a profesionales que vayan a trabajar con mayores y confío en que pueda disponer de tiempo para poder emprender esta nueva aventura, pues es difícil satisfacer todas las necesidades que se presentan de formación y considero que hay que ir dejando paso a nuevas ideas.



Y para terminar, me gustaría trasmitir en este articulo lo que siempre repito una y otra vez a mis alumnas/os: la idea de que es fundamental tener un propósito vital, claro y definido, una gran pasión, lo que llevará a una gran satisfacción y dará significado a nuestra vida.