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viernes, 16 de abril de 2021

EL PODER DE LO SIMPLE

 


        

            Estamos saturados de información y no tenemos idea de cómo disminuir su flujo.

            Propongo una posición intermedia: una en la que aun podamos disfrutar del acceso a enormes cantidades de información, en la que aun tengamos una comunicación inmediata cuando queramos, en la que aun podamos realizar las cosas rápidamente, pero en la que elijamos cuanto consumismos y hacemos. Una vida mas simple, en la que logremos lo que deseamos.

            La simplicidad que busco en mi vida se halla en lo que hago. Hacer menos, pero lograr más gracias a mis elecciones.

            La simplicidad se resume en dos pasos:

 

  1. identificar lo esencia.
  2. eliminar el resto.

 

Vencer esa barrera me ayudo a motivarme para alcanzar metas y hábitos nuevos, y en cada uno de ellos aplique el mismo método: concentre toda mi energía y mi atención en ese reto específico y los obstáculos fueron cayendo. Me enfocaba únicamente en una meta (a la que denomino mi “meta única”) y no en tratar de hacerlo todo al mismo tiempo.

 

Porque lo simple es poderoso

 

            Hacer una enorme cantidad de cosas no es sinónimo de estar haciendo algo significativo. De hecho, se deja tanto al azar, que es casi como jugar a la ruleta: si se hacen suficientes tareas, una de ellas con seguridad valdrá la pena.

            Pero no funciona de esta manera. Hacer más significa que probablemente harás muchas cosas que carecen de importancia y que a demás vas a estar extenuado y estresado.

Lecciones de haiku

 

            El haiku, es un poema por lo general relacionado con la naturaleza y tiene solo diecisiete silabas escritas en tres líneas (cinco silabas, luego siete y por ultimo cinco). Un poeta que escriba un haiku debe trabajar con estas limitaciones, y expresar una idea o una imagen completa en este número especifico de silabas.

            Las lecciones que podemos aprender del haiku son los primeros dos principios de la productividad simplificada:

 

Principio 1: Al establecer limitaciones se tiene que elegir lo esencial. Por lo tanto, aprende a marcarlas en todo lo que hagas.

 

Principio 2. Al elegir lo esencial se genera un gran afecto con recursos mínimos. Escoge siempre lo esencial para maximizar tu tiempo y energía.

 

El arte de establecer limites

 

            Nuestro problema es vivir sin límites. Es como salir de compras sin tener un tope de gastos, pues uno termina comprando cosas que no necesita o que en realidad ni siquiera quiere. Pero si se tiene un presupuesto (por ejemplo 100 euros) uno escoge solo las cosas importantes y compra mucho menos basura.

            Vivir una vida sin limites, nos debilita de muchas maneras, diluye nuestro poder y eficiencia y nos dispersa demasiado. Nos extenúa de tal modo que os deja sin energía para manejar los asuntos importantes.

 

Como nos puede ayudar los limites:


  • las cosas se simplifican. La vida se vuelve más manejable y menos estresante.
  • Hace que nos centremos. En vez de dispersarnos, enfocaremos la energía en un menor número de cosas.
  • Nos centramos en lo que es importante. En vez de tratar de hacer  de todo y de no tener suficiente tiempo para las cosas importantes en la vida, solo haremos lo que sea importante para nosotros.
  • Nos ayuda a llevar las cosas a término. Muchas veces, cuando tratamos de abarcar demasiado, solo avanzamos de manera gradual en los proyectos y metas importantes
  • Le demuestra a los demás que nuestro tiempo es importante.
  • Nos hace más eficientes. Al realizar menos trabajo improductivo y de poco valor y más tareas importantes, desperdiciamos menos nuestro esfuerzo y usamos nuestra energía y tiempo limitado en algo que tendrá un efecto duradero.

 

Que cosas podemos limitar:

  • El correo electrónico.
  • Las tareas diarias.
  • La cantidad de tiempo que hablas por teléfono.
  • El numero de proyectos que tienes entre manos
  • El numero de blogs u otros proyectos a los que te suscribes.
  • La cantidad de tiempo de lectura en Internet.
  • La cantidad de cosas sobre tu escritorio.

 

Como establecer limites:


  • Analiza el nivel actual de uso (¿Cuántas  veces al día haces algo?) y elige un limite menor basado en lo que consideras que seria lo ideal.
  • Pon esto a prueba mas o menos durante una semana y luego analiza si te esta dando resultado.
  • Si no te funciona, ajústalo al nivel en que creas que puedes funcionar mejor y polo a prueba durante una semana.
  • Sigue con los ajustes hasta encontrar el nivel adecuado y hasta haberlo convertido en un hábito.

Elegir lo esencial y simplificar

 

            Identifica las cosas esenciales y luego llévalas a cabo.

En todo lo que hagas, utiliza estas preguntas para guiarte en la elección de lo esencial, sobre todo si tienes problemas para tomar decisiones.

            Una vez que te familiarices con ellas no necesitaras las preguntas, pues las formularas de manera automática.

 

¿Cuáles son tus valores?

            Estos son simplemente las cosas que tienes más importantes para ti. Piensa en las cosas que realmente te interesan, las cualidades que quieres tener, los principios con los que quieres regir tu vida. Una vez que hayas identificado estos valores, todo lo que hagas y escojas debe derivarse de ellos.

 

¿Cuáles son tus metas?

            ¿Qué deseas lograr en la vida? ¿Qué deseas conseguir el próximo año? ¿El próximo mes? ¿Hoy? Si sabes que estas tratando de alcanzar, puedes establecer si una acción o un elemento te ayudaran a lograrlo.

 

¿Qué te agrada?


            Piensa en lo que te gusta, con quien prefieres pasar el tiempo, que te gusta hacer.

 

¿Qué tiene importancia para ti?


Desde esta misma perspectiva haz una lista de las cosas más importantes en tu vida, en tu trabajo o en cualquier área en la que estés pensando.

 

¿Qué tiene un mayor impacto?

            Si debes elegir entre una lista de proyectos o tareas, piensa cual tendrá el mayor efecto en tu vida, o en tu carrera o en todo lo demás.

 

¿Qué tiene un mayor impacto a lago plazo?

            Existe una diferencia entre la magnitud de un efecto y su valor a largo plazo.

            El efecto no tiene que ser en términos de dinero, puede ser cualquier cosa que sea valiosa para ti.

 Necesidades frente a deseos.

Si puedes identificar las necesidades, puedes eliminar casi todos los deseos, que no son esenciales.

 

Eliminar lo no esencial.

 Cuando elimines algunos de los asuntos no esenciales, quedaran en su lista las cosas más importantes.

 Proceso continuo de revisión.

Eliminaras algunas de las cosas no esenciales y someterás a prueba las demás. Una semana o dos después, revisa la lista de nuevo y eliminaras mas cosas. Este proceso  continuara hasta que te sientas feliz de no poder eliminar nada más.

 

Principio 3. Simplificar o eliminar lo no esencial.

 

            Una vez que hayas identificado lo esencial, la tarea de simplificar es en teoría fácil; solamente debes eliminar todo lo no esencial. Sin embargo, en la práctica, esto no siempre es sencillo, pero cuantas mas veces lo hagas menos difícil se vuelve.

 

Principio 4. La concentración es la herramienta mas importante que tienes para ser más eficiente.

 

Concéntrate en menos para volverte más eficiente. Concéntrate en una meta única para poder alcanzarla.


Concéntrate en una sola tarea

 

El autor es partidario de ejecutar una sola tarea a la vez y de trabajar del modo más sencillo posible para preservar la salud mental y aumentar la eficiencia.

 

 Estas son algunas razones para no ejecutar varias tareas simultáneamente:

 

  1. ejecutar varias tareas de manera simultánea es menos eficiente porque hay que cambiar de enfoque para abordar cada nuevo trabajo y modificarlo luego para volver al anterior.
  2. ejecutar varias tareas a la vez es más complejo y, por lo tanto, hace que seas más proclive a estresarte y a equivocarte.
  3. puede ser enloquecedor y en este mundo, ya de por si caótico, debemos tomar las riendas de nuestra vida para hallar un pequeño oasis de cordura y calma.

 

Manera de cómo se puede realizar una tarea a la vez:


  1. lo primero que harás por la mañana será trabajar en la tarea importante que tengas. No hagas ninguna otra cosa hasta terminarla. Tomate un pequeño descanso y luego continua con las siguientes tareas mas importantes. Si puedes culminar dos o tres tareas a lo largo de  la mañana, el resto del día supondrá benéfico extra.
  2. cuando estés trabajando en una tarea durante un espacio de tiempo, desconéctate de todas las distracciones. Si es posible, cierra tu correo electrónico e Internet y trata de no contestar llamadas telefónicas. Apaga el teléfono móvil, concéntrate únicamente en esa tarea e intenta llevarla a cabo sin preocuparte por otros asuntos.
  3. si tienes ganas de revisar el correo electrónico o de pasar a otra tarea, detente, respira profundamente y vuelve a enfocar tu atención. Reemprende la tarea que tienes entre manos.
  4. si surge otras cosas mientras estas trabajando, ponlas en una bandeja portapapeles, o anótalas en una libreta o en un archivo de texto en el ordenador, antes de volver a la tarea en cuestión.
  5. De tanto en tanto, cuando hayas terminado una tarea, ocúpate de lo que hayas anotado y del contenido de la bandeja portapapeles.
  6. a veces una interrupción es tan urgente que es imposible posponerla hasta después de terminar la tarea que estas realizando. En este caso, toma nota del punto en que te has detenido, agrúpalo y deja aparte todos los documentos o notas relacionados con esta tarea (quizá en una carpeta de “acción” o de proyectos). Después, cuando vuelvas a esta tarea, podrás sacar la carpeta y mirar las notas para ver donde te habías quedado.
  7. respira profundamente, estírate y tomate un descanso de vez en cuando. Disfruta de la vida, sal al exterior y admira la naturaleza. Conserva tu equilibrio mental.

 

El establecimiento de nuevos hábitos y el reto del poder de lo simple

Principio 5: establecer nuevos hábitos para generar mejoras duraderas.

             La herramienta que utilizaras para formar cada habito es muy poderosa: el “reto del poder del menos”, un reto de treinta días  para la formación de hábitos.

Esta es la manera como funciona:

 

Selecciona un hábito para el reto.

            Escoge solo un hábito al mes. Puedes elegir cualquier costumbre que consideres que tendrá el mayor efecto en tu vida.

 

Escribe tu plan.

            Necesitaras enunciar en forma expresa cual será tu meta para cada día, cuando lo harás, cual será su desencadenante, (el suceso que antecederá de manera inmediata el habito y que ya forma parte de tu rutina; por ejemplo, hacer ejercicio inmediatamente después de cepillarte los dientes) y a quien le rendirás cuentas.

 Divulga tu meta en público.


Rinde cuentas diariamente sobre tu progreso.

            Cada día, cuéntale al mismo grupo de personas si has tenido éxito o no con tu meta.

 

 ¡Celebra el nuevo hábito!

            Al cabo de treinta días habrá adquirido un nuevo hábito. Todavía tendrás que repetirlo todos los días, pero si has sido constante durante todo el mes, el hábito estará bien afianzado.

Porque funciona:

Este reto de los treinta días es una de las mejores maneras de establecer un hábito y ha funcionado una y otra vez por varias razones:

 

  • compromiso. El solo hecho de comprometerse con el reto, de fijarse una meta mensurable y de anunciarlo ante un grupo de personas, es un paso enorme para que el cambio de hábito sea un éxito.
  • Rendir cuentas. El rendir cuentas a diario hace que quieras cumplir el habito todos los días para poder contarles a los demás tus éxitos. Cuando les informe de que hoy has cumplido con tu hábito, experimentaras una sensación muy positiva (recompensa).
  • Animo. Hablarles a los demás sobre tu lucha también resulta valioso. Por ejemplo, en uno de mis retos me puse enfermo durante algunos días; entonces, le pedí a mi grupo que me motivara. Me animaron mucho y regrese a mi hábito.
  • Inspiración. Cuando ves que a todo el mundo le esta yendo muy bien, te motivas. ¡si ellos son capaces de hacerlo, tu también! En cada grupo de retadores siempre hay gente que nos inspira.

 

12 hábitos claves para comenzar.

  1. establece tus 3 TMI (tareas más importantes) cada mañana.
  2. haz solamente una a la vez. Cuando estés trabajando en una  tarea no pases a otra.
  3. procesa los documentos de tu bandeja portapapeles hasta dejarla vacía.
  4. revisa el correo electrónico solamente dos veces al día.
  5. haz entre cinco y diez minutos diarios de ejercicio.
  6. desconecta todos los aparatos mientras trabajas, evita las distracciones.
  7. sigue una rutina por las mañanas.
  8. ingiere más fruta y verduras cada día.
  9. mantén el escritorio en orden.
  10. di no a los compromisos y peticiones que no estén en tu lista corta
  11. dedica quince minutos al día a ordenar tu casa.
  12. cíñete a un límite e cinco frases para los correos electrónicos.

 

 Empezar en pequeño:

 Principio 6. Comienza los nuevos hábitos haciendo pequeños incrementos para asegurar tu éxito.

 

            El problema es que con frecuencia, después de una semana o dos, el entusiasmo se agota y la meta fracasa. Esto es lo que ocurre con la mayoría de las resoluciones del año nuevo: la gente comienza con mucho entusiasmo, pero al final del primer es el ánimo ha desaparecido.

 

Razones:

 

Circunscribe la concentración:

            Si emprendes algo o inicias un cambio en tu vida tratando de abarcar demasiado, tu concentración se diluirá y tu eficiencia disminuirá. Pero al empezar en pequeño tu concentración se mantendrá enfocada y, por lo tanto, tu poder aumentara.

 

 Mantiene activos la energía y el entusiasmo por mas tiempo:

            Al empezar con menos de lo que de hecho puedes manejar, acumularas energía y entusiasmo, algo así como el agua que se acumula detrás de una presa. Es energía y ese entusiasmo acumulado garantiza que no te agotes desde el principio, sino que puedas continuar durante mucho tiempo.


Es fácil de manejar:

            Cuanto más fácil, mejor, sobre todo al principio. Si ceñirte al cambio que estas haciendo resulta muy complicado, estas aumentando la probabilidad de fracasar.

 

El éxito se asegura:

            Elige algo tan pequeño que el éxito este casi asegurado. Claro, un éxito pequeño no es tan satisfactorio como uno grande, pero es diminuto solo a corto plazo. Si comienzas con un éxito pequeño puedes tomarlo como punto de partida para construir otro.

 

El cambio gradual es duradero:

            Efectúa cambios graduales, en una serie de pequeños pasos a lo largo del tiempo, y será más probable que te ciñas a ellos que tratando de hacer un gran cambio de una sola vez.

 

Como aplicar el principio de empezar en pequeño

 ejercicio: comienza con cinco o diez minutos diarios en vez de treinta.

  • Levantarse temprano: empieza despertándote quince minutos más temprano en lugar de una hora o dos.
  • Productividad: comienza tratando de concentrarte en la tarea que tengas entre manos durante cinco o diez minutos seguidos.
  • Eficacia del correo electrónico: empieza por limitarte a revisar el correo solo unas cuantas veces menos al día.
  • Alimentación sana: empieza por incorporar solo un cambio en tu dieta en lugar de reestructurarla por completo.
  • Un proyecto grande: comienza con una tarea pequeña de ese proyecto en vez de intentar abarcarlo todo. Luego pasa a la siguiente tarea pequeña y así sucesivamente.
  • Ordenar: empieza con un cajón en vez de tratar de ordenar toda la oficina o la casa.

BIBLIOGRAFIA:

BABAUTA, Leo: el poder de lo simple

TROUT, Jack: el poder de lo simple

martes, 22 de septiembre de 2020

WA, "LA VIA JAPONESA DE LA ARMONIA"

 

 

A diferencia de lo que puedan pensar los extranjeros (y muchos japoneses), wa no es ni el Kimono ni el sushi, no es la arquitectura de las casas tradicionales ni la exuberancia de los anime y de los manga. No es uno de los santuarios inmersos en la plenitud de una naturaleza tan venerada como sagrada; los ocho millones de dioses o los movimientos sinuosos y refinados de las geishas de kanazawa y Pontocho no son wa.

¿Qué significa wa?

Si se busca en el diccionario monolingüe Kojien encontramos un amplio abanico de significados: lo que es de estilo japonés, lo que se ha producido en Japón, las cosas quietas, tranquilas, moderadas, amables, cordiales y serenas. Llevarse bien, estar en perfecta sintonía, el equilibrio entre las cosas. La suma, el total.

Abriendo con lentitud los pliegues del abanico descubrimos que wa es el Kanji japonés que alude a la "armonía" y que a la vez ilustra todo lo que está estrechamente relacionado con la cultura del Sol Levante: evoca lo que es apacible, sereno y moderado, el tono tranquilo, la unión pacifica y sosegada de los elementos, la calma y la gracia de las personas y las cosas. Aparece incluido en las palabras que significan "paz" y en términos clave como chowa, "armonía y concordia", que convertido en verbo chowa suru significa "mezclar sin retorcer las partes".

La cultura japonesa ha tendido desde la Antigüedad a privilegiar la armonía del grupo, la colaboración en aras del objetivo común, frente al interés personal.

Esto se debe sobre todo a que wa hace especialmente referencia a la "mezcla", que no equivale a la disolución de un elemento en otro o en muchos otros, sino a la convivencia pacífica y respetuosa de las partes, al intercambio eufónico y equilibrado.

Wa se traduce también como "evitar el enfrentamiento de manera incondicional", lo que implica actitudes como la paciencia, pedir perdón de antemano incluso cuando no se tiene ninguna culpa, ignorar lo negativo, tener siempre en cuenta las emociones ajenas y estar dispuesto a sacrificarse.


Valorizar lo incompleto y lo imperfecto

Para relacionarse de manera eficaz con Japón es necesario frenar la prisa por comprenderlo todo, ya que se trata de un lugar donde, en cambio, da la impresión de que es justo el tiempo, incluso cuando parece vacio de acontecimientos e intercambios, el que sedimenta una relación. No hay que tratar de interpretar y descifrar por completo al otro, hay que limitarse, como aspecto inalienable del conocimiento, a contemplar primero su máscara y solo después (sin cargar jamás la mano) pasar lentamente al otro lado de la cortina.

Wa significa, por tanto, aceptar, más aun, privilegiar lo incompleto, lo asimétrico, lo imperfecto y, por encima de todo, el vacio, que es el origen de todo.

Acoger, elegir, transformar

De nuevo se repite la pregunta: ¿qué es realmente wa? ¿Qué representa?

Wa no coincide con ninguna de las cosas materiales de Japón: wa es la capacidad de acoger e integrar lo diferente, de armonizarlo. Algo que va más allá de lo específico y se convierte en un principio aplicable en cualquier lugar, tiempo y contexto.

El "coste" de wa

En la actualidad, Japón atrae por cierta idea de sencillez, por la cortesía y la honradez que impresionan a los extranjeros que viajan al Sol Levante o que oyen hablar de él; fascina por una manera de vivir cívica que permite que estén limpias y sean seguras unas ciudades de varios millones de habitantes, donde todo parece funcionar y donde el respeto por el medio ambiente y la atención al prójimo sigue siendo una costumbre extendida.

A pesar de no saber qué nombre atribuirle, el mundo percibe wa y siente en Japón la armonía, la conoce gracias a las lecturas, los viajes que organiza para explorar su cultura y su territorio, el estudio de la lengua y las disciplinas artísticas, filosóficas o marciales, y le gustaría contagiarse de ella.



Saber decir, saber pensar

El poeta y escritor uruguayo Mario Benedetti escribió que "gracias a ellos, a los sentimientos, somos conscientes de no ser otros, de ser nosotros mismos. Los sentimientos nos dan un nombre y con ese nombre somos lo que somos". Saber decir, saber hablar, saber, en general, nos hace más fuertes.

Aumentar nuestro vocabulario nos ayuda a expresarnos mejor con los demás, a darnos un nombre. Podemos comprendernos mejor, identificar lo que deseamos de verdad, lo que, en pocas palabras, constituye el origen de la felicidad: entender lo que estamos buscando, relacionarlo con el bienestar ajeno, regenerar la alegría a través de u sistema que nos permite comunicarnos con los demás y viceversa, ponernos un objetivo y dirigir hacia el nuestro impulso vital (ikigai)

Una de las lecciones que se pueden extraer del pensamiento japonés es precisamente que este no pretende enseñar nada a nadie.

Es cierto que Japón goza de una calidad de vida muy elevada, que el sentido social es prioritario, que la seguridad, la honradez y la armonía que se respiran allí constituyen una extraña conjunción, pero a la vez es cierto que para conseguir una tranquilidad semejante es necesario, por encima de todo, pensar un poco menos en uno mismo y un poco más en los demás: hay que sacrificar parte de la alegría individual en aras de una felicidad plural en la que participan no solo los amigos y familiares, sino también los perfectos desconocidos con los que no se comparte ni una mirada ni una palabra.

Hay que desechar la obtusa oposición entre público y privado. Una demarcación demasiado nítida entre lo mío y lo que no me pertenece, puede disminuir el grado de empatía de una sociedad. El pensamiento japonés sugiere que la felicidad solo se puede alcanzar distanciándose de la materialidad del mundo, de las pasiones que nos parten el corazón. Considerar con atención que todas las cosas, están destinadas a consumirse y terminar, esto nos acerca a nuestras necesidades reales lo que nos garantiza verdaderamente la serenidad.

 


Conclusiones

Es necesario cuidar de uno mismo, en el sentido de atribuir una importancia justa a las cosas que nos conciernen en primera persona, pero también en el de no atribuir a otros responsabilidades que son solo nuestras. Salvo limitaciones de cualquier tipo, el mantenimiento de la existencia corresponde por encima de todo al individuo y las personas que sufren un drama son las que demuestran tener un temple más fuerte.

A lo largo de la vida, escribió Kenko Hoshi en horas de ocio, que hay que examinar con atención los diversos proyectos que nos interesan los que cuentan más que los demás y, una vez identificado el que vale más, descuidar el resto y dedicarse exclusivamente a realizar ese único objetivo. Es necesario ocuparse de lo que supone una ventaja para nosotros, aunque sea mínima, desechar lo demás y esforzarnos con diligencia en lo que importa de verdad. Si uno se enreda en un sinfín de proyectos y no está dispuesto a sacrificar ninguno, no concluirá nada".

Así pues, en la materia inagotable del mundo, wa también consiste en elegir una cosa y en concentrase exclusivamente en ella, en concederle toda la atención, en atribuirle el máximo valor y hacerla propia.

El espíritu wa no puede ser más claro: la cultura del Sol Levante es precisamente una mezcla de cosas diferentes, se caracteriza por el esfuerzo lento y constante de armonizar partes igualmente dignas de ser apreciadas, aunque en apariencia no tengan nada en común.

Wa es un prefijo que se aplica tanto a cosas como a conceptos. A través de wa, Japon nos enseña su mejor lección: la belleza, la alegría y el civismo se construyen con grandes dosis de compromiso, mediante el trabajo continuo en uno mismo, ejercitando la paciencia, haciendo las cosas con cuidado y nunca a expensas de otros, porque una felicidad verdaderamente duradera es un proyecto de todos y nunca de uno solo.


Te gusta pasear por el parque, disfrutar de los arboles y su olor.

te invito a participar en mi grupo de facebook


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BIBLIOGRAFIA:

IMAI MESSINA, Laura: WA "LA VIA JAPONESA DE LA ARMONIA" (2020) ED. Aguilar.

martes, 11 de septiembre de 2018

WI WEI: "Como parte de la Filosofía del Taoísmo"



A veces, la vida se vuelve tan complicada que resulta difícil no perderse en un torrente de sensaciones. Recuerdos dolorosos que nos recuerdan al pasado, sensaciones que nos llegan a través de los sentidos desde el presente, fantasías y temores que proyectamos hacia el futuro...
El frenético ritmo de vida actual, unido a las situaciones de crisis que nos rodean y a la necesidad de rapidez e inmediatismo que nos transmite nuestra conciencia propia de la cultura occidental, hace que deambulemos por la vida sobre preocupados. Esto supone un desgaste psicológico inmenso y puede acarrear numerosas alteraciones del estado de ánimo.
Lo que nos ocurre de verdad se mezcla con lo creado por nuestra propia mente.
A veces, este hecho hace que nos confundamos y lleguemos a un estado de saturación del que resulta complicado salir. Afortunadamente, hay formas de pensamiento provenientes de Asia que pueden servir para vivir de acuerdo al principio de la simplicidad.
A la mayoría de nosotros nos resulta extraño que haya una filosofía invitándonos a la no acción. Vivimos en una sociedad que constantemente nos induce a todo lo contrario. De hecho, vivimos saturados de actividades, sensaciones y pensamientos. Y cuando estamos sin hacer nada, nos sentimos extraños. Llegamos a pensar que esto es sencillamente una pérdida de tiempo.
El Tao Te Ching fue escrito hace 25 siglos por el filósofo Lao Tse. Este filósofo pensaba que la mejor manera de vivir era sincronizándose con el fluir de la naturaleza y el cosmos. Esta es la principal inspiración del Wu wei: dejar que las cosas tomen su curso natural y adaptarnos a él.
Lao Tse creía que el estado natural de las cosas debía incluir el modo en el que las personas nos comportamos. De ese modo, el comportamiento apropiado es el que imita el fluir simple y natural de las cosas. El Wu Wei es justamente esta idea: no alterar el transcurso natural de las cosas saliéndonos del camino por el que, por defecto, fluyen las cosas.
Así, al contrario de lo que ocurre en las culturas occidentales, la filosofía del taoísmo no resalta la importancia de la acción, sino la necesidad de vivir de manera sencilla. Mientras que desde la mentalidad occidental los cambios son vistos como el fruto de luchas entre fuerzas de la naturaleza o de la sociedad, desde el taoísmo se entiende que los procesos de cambio son sencillos y naturales. Es decir, que no tiene sentido no aceptarlos y tratar de impedir que ocurran.
 
Concepto de Wu Wei: vivir sin prisa: el arte de saber esperar
El Wu wei es un concepto del taoísmo que se traduce en ‘no acción’. Se trata de un principio en el que se señala que la mejor manera de enfrentar una situación, especialmente si es conflictiva, es no actuar. Y más que no actuar, no forzar ninguna solución, sino dejar que fluya, de este modo esa situación tendera a resolverse por sí mismo.
El Wu Wei implica no concentrar la atención en necesidad de actuar, sino dejar que las cosas fluyan. Implica también sentir más apego por la sencillez que por las ambiciones y los deseos.
Para la filosofía del Wu Wei no actuar no implica no hacer nada, sino hacer las cosas sin sobreesfuerzos y mediante el crecimiento personal. Dicho de otra manera, esta dinámica de pensamiento oriental defiende el hacer las cosas de una manera sencilla y natural, sin buscar el apremio o forzar las situaciones.
Pero, además, proporciona un estado mental que puede servir para meditar y para alcanzar un estado de relajación, perdiendo de vista las preocupaciones acerca de lo que nos imaginamos, lo que nos mantiene en el pasado y lo que ni siquiera tiene por qué ocurrir.
Uno de los ejes del Wu wei es el de aprender a esperar y mirar. Se parte de la idea de que la energía se debe conservar para aquellos momentos en los que sea inapelable la acción. Quien observa y aguarda el momento propicio sabrá actuar con gran sabiduría. También con enorme vitalidad, ya que no ha desperdiciado esta en acciones intrascendentes.
Los valores y virtudes en el Wu Wei desde la sencillez
El Wu wei propone una vida sencilla porque es la que más se traduce en paz y armonía. Esa sencillez implica no apegarnos demasiado a las ambiciones y deseos, ya que son las principales fuentes de intranquilidad y sufrimiento, más que de realización.
La sencillez también ayuda a que vivamos de una forma más serena. Cuando estamos enfocados a tener grandes logros y satisfacciones, esto resulta imposible. De lo que se trata entonces es de valorar lo que somos y lo que tenemos, en lugar de lamentarnos por lo que no somos o no poseemos.
Si dejamos que la filosofía del Wu Wei entre en nuestras vidas, podremos abrazar la sencillez de nuestra existencia manteniéndonos al margen de dramas y preocupaciones que, aunque no nos demos cuenta de ello, necesitan de nuestro permiso para inundar nuestra mente.
Así, las claves prácticas con las que guiarse para vivir según este principio de la simplicidad son las siguientes:
  • Dejar que la mente fluya en los momentos de calma, en vez de intentar dejar de pensar.
  • Aprender a apreciar el desarrollo de cambio natural de las cosas, que es aquél que se produce sin que nuestros objetivos y aspiraciones interfieran.
  • Aceptar que los problemas son creados de forma activa por nosotros.
  • No preocuparse por el modo en el que esos problemas son representados en nuestra mente, dejar que se disuelvan solos en el torrente de nuestro pensamiento.

En definitiva, valorar la simplicidad como estilo de vida por encima de las apariencias, los deseos y las expectativas.
El Wu Wei y los excesos
El Wu wei también nos llama la atención sobre el hecho de que la principal fuente de problemas son los excesos. Contrario a lo que muchos piensan, no son las carencias, sino los excesos los que nos llevan a sentir mayor malestar. De ahí que los elementos prácticos que nos propone el Wu wei se concentren en cuatro puntos principalmente:
  • Aceptar el hecho de que los problemas son una creación de nosotros mismos. Los problemas no surgen de la nada, son creados por nuestras acciones y por nuestra mente.
  • No hacer esfuerzos mentales por resolver los problemas. No representarlos en la mente, ni crear soluciones para ellos. La idea es dejar que se diluyan solos y no alimentarlos.
  • Aprender a apreciar el flujo natural de las cosas. Esto es, adoptar una actitud de observación frente a los acontecimientos, sin pensar que debemos intervenir en ellos.
  • Dejar que la mente fluya. No intentar dar una dirección o un enfoque especifico. Simplemente permitir que siga su propio curso, especialmente cuando estamos en calma.
 Actitudes sobre las que podemos desarrollar el Wu Wei
  1. Tranquilidad, consiste en evitar el desasosiego, la ansiedad y el nerviosismo por conseguir el resultado. Debemos incorporar tranquilidad a nuestro comportamiento y nuestra manera de pensar, sentir y actuar.
  2. Ligereza, consiste en no cargar de contenidos densos el significado de los sucesos en los que unas veces queriendo y otras sin quererlo, somos protagonistas. Tanto si son felices como si son desgraciados. La ligereza consiste en no dar, ni a los logros, ni a los fracasos, mayor importancia de la que tienen. Por lo que dejémonos fluir.
  3. Sencillez, lo contrario es lo complicado y cuando algo lo complicamos nos generamos problemas. Obtengamos las cosas de la manera más simple y con el menor coste posible (tiempo, medios, energía).

La no intervención
Si nos fijamos en aquellas ocasiones en las que intentamos no pensar o no hacer, observaremos que esto requiere de un gran esfuerzo por nuestra parte. Es muy complicado querer no hacer nada, por lo tanto, se gastan más energías que si nos dejamos llevar o fluir.
Este es el motivo por el que un gran número de personas que se inician en la meditación acaban por desistir. El concepto occidental que tradicionalmente se ha tenido de la meditación es el de imponerse no pensar e intentar dejar la mente en blanco, pero esto es imposible. Sin embargo, si tan sólo se dejaran llevar por la inactividad o la “no acción” se concentrarían y relajarían más rápidamente.
Pequeña reflexión
Uno de los principios más importantes del Wu Wei es aquel que literalmente reza “no hay que dejar nada por hacer”, solo que la idea es conseguir todas nuestras metas con el menor desgaste posible.
Para ello, debemos de cambiar nuestra manera de afrontar las situaciones, teniendo en cuenta dos aspectos básicos:
  • Debemos de aprender a confiar en los acontecimientos.
  • Debemos de aprovechar las circunstancias que se nos presentan.
Seguir los principios del Wu Wei no implica renunciar nuestros sueños con tal de no enfrentarnos a una serie de desafíos; sino de permanecer alerta a aquellas oportunidades que se nos presentan y aprovecharlas para conseguir nuestros objetivos con el menor esfuerzo o desgaste posible.
La idea del Wu Wei es conservar nuestra calma a pesar de los conflictos o problemas que nos puedan aparecer por el camino, ya que antes o después estos se solucionarán.
Hay que dejar que las cosas discurran, "lo que muere deja sitio a lo que brota, lo feo nos permite apreciar lo hermoso, lo brutal nos hace valorar lo sutil"
Debemos aprender a confiar, es decir mantener la confianza en el trascurso de la vida y de los acontecimientos, así como en nuestra propia capacidad para afrontarlos. Esta, y solo esta, es la única manera de mantener la mente despejada y estar atentos a las oportunidades que se nos aparecen.
Otra idea es "Aprender a fluir con el mínimo esfuerzo". Si hay que cambiar de dirección, se da media vuelta y se hace, sin pensarlo más. Porque: "Si no cambias de dirección, puedes terminar donde has comenzado".
Antes que actuar sobre personas y circunstancias, que no podemos controlar, el Wu Wei nos invita a hacer pacientemente los cambios necesarios dentro de uno mismo.


BIBLIOGRAFIA:
HENRI BOREL: Wu wei
LAO TSE: el Tao Te Ching.